Saber cuánto cuesta reformar un piso es la primera pregunta que nos hacemos todos antes de lanzarnos a la piscina. Si buscas una respuesta rápida, en Barcelona los precios se mueven en una horquilla bastante amplia: una reforma sencilla puede arrancar en los 400-600 €/m², una de calidad media suele estar entre 700-900 €/m², y si buscas acabados de lujo, prepárate para superar los 1.000-1.200 €/m².

El coste de una reforma en Barcelona, la respuesta rápida

Pensar en la reforma de tu piso es un poco como elegir un coche nuevo. Puedes ir a por el modelo básico, que te lleva a todas partes sin problemas, o puedes decantarte por la versión con asientos de piel, motor más potente y todos los extras tecnológicos. Ambos cumplen su función, pero la experiencia y, por supuesto, el precio, no tienen nada que ver.

Con tu casa pasa exactamente lo mismo. El presupuesto final dependerá del nivel de profundidad que quieras alcanzar, y entender esto desde el principio es clave para no llevarse sorpresas y tomar decisiones con cabeza.

Los tres niveles de una reforma

Cada proyecto es un mundo y responde a unas necesidades y un bolsillo diferentes. El primer paso para tener una idea clara de los costes es identificar en qué categoría encaja tu idea.

  • Reforma Funcional o Básica: Aquí el objetivo es darle un buen lavado de cara al piso sin meterse en obras mayores. Hablamos de pintar, cambiar el suelo, renovar los azulejos de la cocina y el baño, y quizás cambiar grifos y sanitarios. Es la opción perfecta si quieres adecentar un piso para alquilarlo o si tienes un presupuesto ajustado para tu primera vivienda.

  • Reforma Media o Integral: Esta es la más habitual, la que la mayoría tiene en mente. Implica una renovación completa del piso, lo que a menudo incluye tirar algún tabique para redistribuir el espacio, cambiar de arriba a abajo las instalaciones de luz y agua (algo fundamental en pisos antiguos), poner ventanas nuevas, cambiar puertas y reformar por completo la cocina y los baños con materiales de gama media.

  • Reforma Premium o de Alta Gama: En este nivel, el cielo es el límite. Se trabaja con materiales nobles como maderas macizas, piedra natural o porcelánicos de gran formato. Es común integrar sistemas de domótica, climatización por aerotermia, carpintería totalmente a medida y contar con un proyecto de interiorismo al detalle. El fin es crear un espacio único, totalmente personalizado y con el máximo confort.

La clave no es gastar por gastar, sino invertir con inteligencia. Un presupuesto bien desglosado y planificado, como los que preparamos en Arqpro, te asegura que cada euro se destina a mejorar de verdad tu calidad de vida y el valor de tu casa.

Para que te hagas una idea más concreta, en Barcelona, el coste medio de una reforma integral se mueve entre los 40.000 y los 95.000 euros para un piso de entre 60 y 100 m². Como ves, el rango es enorme, porque todo depende del alcance de la obra y la calidad de los materiales que elijas. Si quieres contrastar datos, puedes encontrar más información sobre los costes de reforma en Barcelona.

Para visualizarlo mejor, hemos preparado una tabla resumen con rangos de precios para que puedas hacerte una idea rápida del presupuesto total según la calidad y los metros cuadrados de tu vivienda.

Coste estimado de reforma integral por m² y tamaño del piso en Barcelona

Tipo de Reforma Precio por m² (aprox.) Coste total para un piso de 60 m² Coste total para un piso de 90 m²
Reforma Funcional 400 – 600 € 24.000 – 36.000 € 36.000 – 54.000 €
Reforma Media 700 – 900 € 42.000 – 54.000 € 63.000 – 81.000 €
Reforma Premium 1.000 – 1.200 €+ 60.000 – 72.000 €+ 90.000 – 108.000 €+

Recuerda que estas cifras son una orientación. El coste final siempre dependerá de los detalles específicos de tu proyecto, pero esta tabla te da un punto de partida muy realista para empezar a planificar.

El desglose de tu presupuesto de reforma: ¿a dónde va tu dinero?

Entender un presupuesto de reforma puede parecer tan complejo como descifrar un mapa antiguo. Pero en realidad, es la hoja de ruta que te guía, paso a paso, hasta tu nuevo hogar. Para saber de verdad cuánto cuesta reformar un piso, es fundamental conocer las paradas principales de este viaje, es decir, las partidas que suman el coste total.

Cuando lo desglosas, esa gran cifra intimidante se convierte en una herramienta de control. Cada partida es una pieza del puzle. Unas son grandes y definen la estructura, otras son más pequeñas pero aportan esos detalles que marcan la diferencia. Conocer el peso de cada una te permitirá tomar decisiones con cabeza, sabiendo dónde puedes ajustar y dónde es vital invertir para no tener problemas mañana.

Los cimientos del presupuesto: preparación y estructura

Todo proyecto arranca con una fase que no siempre se ve, pero que es la base de todo lo demás. Aquí es donde se prepara el lienzo en blanco.

  • Trabajos previos y demoliciones: Antes de construir, hay que deconstruir. Esta etapa implica tirar tabiques, levantar suelos viejos, quitar instalaciones obsoletas y gestionar todos los escombros. Su peso en el presupuesto suele moverse entre un 5% y un 10% del total.

  • Albañilería: Aquí es donde se levantan los nuevos muros, se preparan las superficies para los revestimientos y se crean las bases para todo lo que vendrá. El coste de esta partida suele rondar entre el 10% y el 15% del total, aunque depende mucho de si cambias por completo la distribución del piso.

Estas dos fases iniciales son cruciales. Un trabajo mal hecho aquí es sinónimo de costes inesperados más adelante. Piénsalo como el esqueleto de tu nuevo hogar: tiene que ser sólido.

El corazón de la reforma: las instalaciones

Las instalaciones son como el sistema circulatorio de tu casa. Son trabajos que quedan ocultos tras las paredes, pero de los que dependen tu confort y tu seguridad diarios. Por su importancia técnica y la mano de obra especializada que requieren, suelen llevarse una de las porciones más grandes del pastel.

En una reforma integral de calidad media, las instalaciones de fontanería, electricidad y climatización pueden suponer fácilmente entre el 20% y el 30% del coste total. Escatimar aquí es un error muy común que, a la larga, sale carísimo.

Renovar por completo las instalaciones no es un gasto, es una inversión en tranquilidad. Te aseguras de que tu piso cumple con la normativa vigente y te proteges de averías, cortocircuitos o fugas que podrían arruinar los acabados que tanto te ha costado elegir.

El siguiente gráfico te dará una idea de cómo el nivel de la reforma —funcional, medio o prémium— afecta directamente al presupuesto.

Gráfico de barras que compara el coste de reforma de un piso en tres niveles: funcional, medio y premium.

Como ves, el salto de una reforma media a una prémium es considerable. La diferencia está, sobre todo, en la calidad y exclusividad de los materiales y acabados que elijas.

La cara visible: acabados y carpinterías

Una vez que la estructura y las "tripas" del piso están listas, llega la parte más emocionante: darle personalidad. Aquí es donde tu estilo cobra vida y donde tus decisiones tienen un impacto directo tanto en la estética como en el presupuesto final.

Para que te hagas una idea, estas son las partidas más importantes en esta fase:

  1. Revestimientos (suelos y paredes): Aquí entra la colocación de azulejos, baldosas, parqué, microcemento o la pintura. Esta partida puede oscilar muchísimo, desde un 10% hasta un 25% del total. No es lo mismo un porcelánico estándar que una madera natural de autor.

  2. Carpintería interior: Puertas de paso, armarios empotrados a medida y rodapiés. Suelen suponer alrededor de un 10%-15% del presupuesto.

  3. Carpintería exterior: Las ventanas son un elemento clave para el aislamiento térmico y acústico. Invertir en unas buenas ventanas de aluminio con rotura de puente térmico o de PVC puede representar entre un 10% y un 15% del total, pero el ahorro en las facturas de luz y gas se nota desde el primer día.

  4. Cocina y baños: Son las estancias estrella y, a menudo, las que más pesan en el presupuesto. Incluyendo mobiliario, encimeras, electrodomésticos y sanitarios, pueden llevarse entre un 15% y un 25% del total.

Para tener una visión más clara de cómo se reparte el dinero, hemos preparado esta tabla que desglosa el peso de cada partida en una reforma de calidad media.

Distribución porcentual de costes en una reforma integral

Partida de la reforma Porcentaje del presupuesto total (aprox.) Descripción de los trabajos incluidos
Trabajos previos y demoliciones 5% – 10% Retirada de tabiques, pavimentos, instalaciones y gestión de escombros.
Albañilería y estructura 10% – 15% Levantamiento de nuevos tabiques, enlucidos, falsos techos y preparación de superficies.
Instalaciones (electricidad, fontanería) 15% – 20% Renovación completa del sistema eléctrico y de fontanería, según normativa.
Climatización y calefacción 5% – 10% Instalación de aire acondicionado por conductos, radiadores, suelo radiante, etc.
Revestimientos y pavimentos 10% – 15% Colocación de suelos (parqué, porcelánico) y revestimientos de paredes (azulejos, pintura).
Carpintería exterior (ventanas) 10% – 15% Suministro e instalación de ventanas de aluminio o PVC para un buen aislamiento.
Carpintería interior (puertas, armarios) 10% – 15% Puertas de paso, armarios empotrados a medida, rodapiés.
Cocina y baños (equipamiento) 15% – 20% Mobiliario, encimeras, electrodomésticos, sanitarios y grifería.

Como puedes ver, no hay una única partida que se lleve todo el protagonismo. El coste final es una suma equilibrada de muchos elementos diferentes.

Un presupuesto detallado y transparente, como los que elaboramos en Arqpro, es tu mejor aliado. Te permite ver exactamente a dónde va cada euro y te da el control para ajustar partidas según tus prioridades, pero sin sacrificar nunca la calidad del conjunto.

Los factores que de verdad marcan el precio final de tu reforma

Te lo digo por experiencia: dos pisos que parecen gemelos pueden acabar con presupuestos de reforma que no se parecen en nada. No hay truco. La diferencia está en una serie de decisiones clave que se toman por el camino. Saber cuánto cuesta reformar un piso depende directamente de estos puntos, que son como los mandos que suben o bajan el coste final.

Piénsalo como si tu reforma fuera una receta de cocina. Los ingredientes que eliges y lo elaborada que sea la preparación definen el plato… y la cuenta. Unos pocos cambios pueden ser como una ensalada rápida, pero una reforma integral es más bien un menú de degustación con varios platos. Entender qué mueve la aguja del presupuesto te da el control para que tus sueños encajen con tu bolsillo.

Manos sosteniendo muestras de diferentes materiales (madera, pintura, hormigón, mármol) para reforma de interiores.

La calidad de los materiales: aquí se juega gran parte del partido

Si hay un factor decisivo, es este. La elección de los materiales es, de lejos, lo que más peso tiene en el presupuesto. Y no hablamos solo de que algo sea más o menos bonito. La calidad, lo que va a durar y lo que cuesta instalarlo cambia radicalmente de una opción a otra.

Vamos a un ejemplo claro: la cocina. Una encimera laminada te saca del paso y es económica. Si subes un peldaño, tienes un cuarzo compacto tipo Silestone, que aguanta mucho más y tiene un acabado superior por un precio intermedio. Y si ya buscas lo máximo en diseño y resistencia con un porcelánico de gran formato, el coste se dispara. Para que veas cómo cada pieza suma, échale un ojo a nuestra guía de presupuestos para reformas de cocinas en Barcelona.

Este mismo dilema lo encontrarás en cada rincón del piso:

  • Suelos: No tiene nada que ver poner un laminado AC4 (una opción fantástica en calidad-precio) con un parquet de roble macizo. La diferencia por metro cuadrado puede superar el 100% fácilmente.
  • Grifos y sanitarios: Un inodoro funcional te puede costar poco más de 100 €, pero un modelo suspendido, de diseño, se va por encima de los 500 €.
  • Ventanas: Unas ventanas de PVC con un buen doble acristalamiento son una solución estupenda. Pero si quieres el no va más en aislamiento, con vidrios de control solar y acústico, la inversión inicial es mayor, aunque luego lo notas (y mucho) en las facturas de luz y gas.

El estado inicial de la vivienda

Este es el factor que no eliges, pero que te toca. Y créeme, influye muchísimo. No es lo mismo meterle mano a un piso de obra nueva que a una joya de principios del siglo XX en pleno Eixample.

Un piso antiguo es una caja de sorpresas. Cuando empiezas a picar, pueden aparecer tuberías de plomo que hay que cambiar sí o sí, humedades que no se veían o una viga que pide a gritos un refuerzo. Estos "extras" no previstos son los que pueden hacer que un presupuesto se tambalee.

Un diagnóstico profesional antes de empezar es oro puro. En Arqpro, lo primero que hacemos es analizar a fondo la estructura y las instalaciones para darte un presupuesto cerrado. Así minimizamos las sorpresas y ganas en tranquilidad.

La complejidad de la obra

Y por último, lo que quieres hacer. El alcance de la reforma es el tercer pilar del presupuesto. La dificultad técnica de tus ideas tiene un coste asociado, tanto en horas de trabajo especializado como en materiales.

  • Cambiar la distribución: Tirar un simple tabique es rápido y barato. Pero si lo que quieres mover es un muro de carga… la cosa cambia. Eso exige un estudio de un arquitecto, colocar vigas de refuerzo y un proyecto visado. El coste, lógicamente, sube.
  • Instalaciones a medida: No es lo mismo poner un par de splits de aire acondicionado que integrar un sistema completo por conductos. Pasa igual con la domótica: controlar unas persianas y cuatro luces es asequible, pero si quieres un sistema que gestione climatización, seguridad y energía, hablamos de una inversión considerablemente mayor.
  • Acabados personalizados: Todo lo que se haga a medida (armarios empotrados, una librería de obra, un mueble de baño específico) costará más que una solución estándar. La contrapartida es que tendrás algo único, pensado por y para ti, que encaja como un guante.

Presupuestos reales de reformas en Barcelona

La teoría está muy bien, pero donde de verdad se ven las cosas es con números sobre la mesa. Para entender cuánto cuesta reformar un piso en Barcelona, nada como analizar proyectos de verdad, de los que se hacen cada día en la ciudad. Vamos a desglosar tres casos prácticos que te servirán de espejo para imaginar cómo podría ser tu propia reforma.

Veremos desde una reforma funcional pensada para alquilar, pasando por una integral de calidad media en el Eixample, hasta un proyecto de alto standing en un ático de Sarrià. Cada ejemplo te dará una idea muy clara del alcance y del coste, ayudándote a tomar decisiones mucho más aterrizadas para tu proyecto.

Tres modelos en miniatura de habitaciones: un dormitorio, una cocina moderna y una sala de estar con vistas a la ciudad.

Caso 1: Reforma funcional en un piso de 60 m²

Ponte en situación: un piso de dos habitaciones en el barrio de Sants, ideal para ponerlo en alquiler. Aquí el objetivo no es el lujo, sino la practicidad, la durabilidad y una estética neutra que le guste a casi todo el mundo. La clave es maximizar la rentabilidad con una inversión muy controlada.

El proyecto se enfocó en darle un lavado de cara a los puntos clave, pero sin meterse en líos de tirar tabiques ni cambiar la distribución.

  • Pintura completa: Se pintaron todas las paredes y techos con pintura plástica blanca. Un clásico que nunca falla para ganar luz y dar una sensación de limpieza inmediata.
  • Suelo nuevo: Se instaló un suelo laminado AC4, que aguanta bien el trote diario, con un acabado en madera clara para unificar el espacio y hacerlo más acogedor.
  • Cocina y baño actualizados: En vez de rehacerlos de cero, se optó por una solución inteligente: pintar los azulejos con esmalte especial, cambiar la encimera de la cocina por una laminada y renovar todos los sanitarios y grifos.
  • Puesta a punto eléctrica: Se revisó el cuadro eléctrico y se cambiaron todos los enchufes e interruptores por modelos más modernos y seguros.

Presupuesto total aproximado: 25.000 €
Este tipo de reforma, que sale a unos 416 €/m², es la jugada maestra para los inversores. Te permite poner el piso en el mercado en poco tiempo con un aspecto renovado y atractivo, asegurando un retorno de la inversión mucho más rápido y sin quebraderos de cabeza.

Caso 2: Reforma integral de calidad media en un piso de 85 m²

Ahora cambiamos de tercio y nos vamos al Eixample, a un piso familiar de 85 m² con una distribución de las de antes. El reto aquí era darle la vuelta por completo para adaptarlo al estilo de vida actual, ganando luz, amplitud y funcionalidad.

Esta reforma sí que fue a fondo. Implicó tirar tabiques para unir la cocina con el salón y crear un espacio diáfano que es el corazón de la casa.

  • Demolición y redistribución: Se eliminó el pasillo y un tabique para crear una zona de día abierta y luminosa. Esto supuso levantar nuevos tabiques y, por supuesto, alicatar desde cero.
  • Instalaciones a nuevo: Se rehízo por completo la instalación eléctrica y la de fontanería. Un paso fundamental para cumplir la normativa y, sobre todo, para dormir tranquilo sabiendo que no habrá sustos en el futuro.
  • Cocina y baños nuevos: Se diseñó una cocina abierta con una isla central, muebles de gama media y electrodomésticos eficientes. Los dos baños se reformaron íntegramente, cambiando la vieja bañera por un práctico plato de ducha. Si quieres saber más sobre cómo calcular el coste de estas estancias, echa un vistazo a nuestra guía sobre el presupuesto de una reforma de baño.
  • Carpintería y acabados: Se instalaron ventanas de aluminio con rotura de puente térmico para aislar del frío y del ruido, puertas lacadas en blanco y un parqué sintético de alta calidad en toda la casa.

Presupuesto total aproximado: 68.000 €
Con un coste de 800 €/m², esta es, sin duda, la reforma más habitual en Barcelona. Es una inversión importante, pero el resultado es espectacular: transforma la vivienda por completo y dispara tanto el confort del día a día como su valor en el mercado.

Caso 3: Reforma premium en un ático de 120 m²

Y para terminar, subimos de nivel. Nos vamos a un ático en Sarrià de 120 m² con terraza. Aquí el propietario no buscaba solo funcionalidad, sino crear un hogar de diseño con acabados de lujo, tecnología y un cuidado por el detalle casi obsesivo.

En este tipo de proyectos, cada elemento se elige por su calidad y su estética, sin escatimar.

  • Proyecto de interiorismo: Se trabajó codo con codo con un arquitecto para rediseñar cada rincón, incluyendo la integración de la terraza en el salón para crear un espacio único.
  • Materiales de alta gama: Se usó madera natural para el suelo, porcelánico de gran formato en los baños, una encimera de piedra natural en la cocina y carpintería hecha a medida en toda la casa.
  • Domótica y climatización avanzada: Se instaló un sistema domótico para controlar luces, persianas y climatización desde el móvil. Además, se apostó por suelo radiante para un confort térmico inigualable.
  • Acabados de diseño: Grifería de autor, sanitarios suspendidos, electrodomésticos de última generación y un proyecto de iluminación profesional para crear diferentes ambientes según la ocasión.

Presupuesto total aproximado: 132.000 €
Superando los 1.100 €/m², esta reforma es una auténtica inversión en calidad de vida y exclusividad. Cada detalle está pensado para ofrecer el máximo confort y un diseño que deja huella, revalorizando la propiedad de forma exponencial.

Es importante tener en cuenta un dato del contexto actual: la altísima demanda de reformas en Barcelona, impulsada por la escasez de vivienda nueva, afecta directamente a estos costes. Con apenas 1.966 licencias de obra nueva concedidas cuando se necesitarían unas 25.000 al año, rehabilitar se ha convertido en la principal opción para muchísima gente. Esto mantiene los precios de las reformas en esa horquilla de 400 a 1.200 euros/m².

Cómo una reforma puede disparar el valor de tu piso

Solemos pensar en una reforma como un gasto, pero la realidad es que es una de las inversiones más inteligentes que puedes hacer. En una ciudad con un mercado tan activo como el de Barcelona, una reforma bien pensada no solo te da un hogar más cómodo y a tu gusto, sino que puede revalorizar tu propiedad mucho más de lo que imaginas.

Cada euro que dedicas a mejorar tu piso se convierte, casi automáticamente, en plusvalía. Es una de esas pocas inversiones de las que, además de sacar un buen pellizco económico, puedes disfrutar cada día.

El motor que impulsa el precio de tu vivienda

No todas las mejoras suman igual. Si hablamos de rentabilidad, la experiencia nos dice que hay dos reyes indiscutibles que captan la atención de cualquier comprador: la cocina y los baños. Piensa en ellos como el corazón de la casa, donde la funcionalidad y el diseño marcan la diferencia.

Una cocina de otra época o un baño que no aprovecha bien el espacio pueden echar para atrás a un comprador o darle la excusa perfecta para negociar el precio a la baja. Sin embargo, si al entrar se encuentra con espacios modernos, luminosos y con materiales de calidad, la percepción de toda la vivienda cambia por completo.

Una reforma es mucho más que un simple lavado de cara. Es una declaración de intenciones. Le estás diciendo al mercado que tu piso está bien cuidado, que es seguro y que está listo para entrar a vivir sin tener que meterse en más obras.

Este aumento de valor se nota, y mucho, en el mercado actual de Barcelona. Con subidas interanuales del 9,4% que sitúan el metro cuadrado en 5.144 euros, la inversión se justifica sola. Una reforma integral bien hecha puede incrementar el valor de un piso de 80 m² entre 40.000 y 60.000 euros. Si quieres profundizar, puedes ver más datos sobre la evolución del mercado inmobiliario de Barcelona.

¿Por qué rehabilitar es una apuesta segura?

La falta de obra nueva en Barcelona ha hecho que todos los ojos se giren hacia las viviendas que ya existen. Para mucha gente, la única forma de vivir donde quieren es comprar un piso para reformar y dejarlo exactamente como lo habían soñado.

Esta situación es una oportunidad de oro para quienes venden un piso ya reformado. Las ventajas son clarísimas:

  • Se vende mucho antes: Un piso "listo para entrar" es un caramelo para un público enorme y acorta muchísimo los plazos de venta.
  • Menos regateo: El comprador ve el valor añadido desde el primer minuto y tiene menos argumentos para negociar un precio más bajo.
  • Alquiler más rentable: Si tu idea es alquilarlo, un piso reformado atrae a mejores inquilinos y te permite pedir una renta superior.

Para que cada decisión que tomes vaya en esta dirección, es crucial contar con un buen asesoramiento. Un equipo profesional como el de Arqpro no se limita a ejecutar la obra; te acompaña para que todo, desde la nueva distribución hasta el último azulejo, sume valor a tu propiedad.

Permisos de obra y cómo financiar la reforma

Saber cuánto cuesta reformar un piso es el primer paso, pero luego vienen dos cuestiones que suelen asustar un poco: el papeleo y cómo pagarlo todo. Sin embargo, con buena información y el asesoramiento adecuado, verás que gestionar los permisos y encontrar la financiación ideal es más sencillo de lo que parece.

Piénsalo así: los permisos son las reglas del juego. Nos aseguran que todo se hace bien, con seguridad, respetando la estructura del edificio y sin causar problemas a los vecinos. Intentar saltárselos solo trae multas y la paralización de la obra, un lío que te puedes ahorrar fácilmente.

¿Qué permiso de obra necesitas en Barcelona?

Aunque la burocracia intimida, en Barcelona el tipo de permiso que necesitas depende directamente de lo grande que sea tu reforma. No es lo mismo pintar las paredes que tirar un tabique.

  • Assabentat o comunicado inmediato: Es el trámite más simple de todos. Ideal para trabajos pequeños que no tocan ni la distribución ni la estructura. Piensa en pintar, cambiar el suelo o poner azulejos nuevos en el baño. Básicamente, es solo avisar al ayuntamiento de que vas a hacer algo.

  • Comunicado diferido (la clásica licencia de obra menor): Aquí entran las reformas un poco más serias. Si vas a tirar un tabique (que no sea de carga), renovar por completo la instalación eléctrica o de agua, o cambiar las ventanas, este es tu permiso. Requiere algo más de documentación técnica.

  • Licencia de obra mayor: Este es el permiso para las grandes ligas. Se necesita cuando la obra afecta a elementos estructurales como muros de carga, vigas o forjados. También si vas a modificar la fachada o ampliar metros cuadrados.

Gestionar estos trámites por tu cuenta puede ser un verdadero quebradero de cabeza. Por eso, las empresas de reformas integrales suelen encargarse de todo el papeleo. Así te aseguras de que el proyecto cumple la normativa y evitas retrasos inesperados.

Cómo financiar la casa de tus sueños

Con el presupuesto sobre la mesa, llega la gran pregunta: ¿y ahora cómo lo pago? Por suerte, hay varias formas de conseguir el dinero para hacer realidad tu proyecto sin que tus finanzas personales se resientan.

Las opciones más comunes son:

  1. Préstamos personales para reformas: Es la vía más directa. Casi todos los bancos tienen productos pensados específicamente para esto, con tipos de interés bastante competitivos y plazos de devolución que se pueden adaptar a ti.

  2. Ampliación de la hipoteca: Si ya tienes una hipoteca, una buena jugada puede ser hablar con tu banco para ampliarla. El interés suele ser más bajo que el de un préstamo personal, lo que lo convierte en una opción muy atractiva.

  3. Financiación directa con la empresa de reformas: Algunas empresas, como es el caso de Arqpro, te lo ponen aún más fácil ofreciendo sus propias soluciones de financiación. La ventaja es enorme: centralizas todo en un único interlocutor, tanto para la obra como para los pagos.

Tener un buen compañero de viaje en este proceso es clave. En Arqpro, nuestros proyectos llave en mano lo cubren todo: desde el diseño y la ejecución hasta el asesoramiento y la gestión de permisos y financiación. Tu única tarea será imaginar cómo vas a disfrutar de tu nuevo hogar.

Resolvemos tus dudas sobre el presupuesto de tu reforma

Cuando te planteas reformar tu piso, es normal que te asalten un montón de preguntas. Es una inversión importante y quieres tenerlo todo bajo control. Para que vayas sobre seguro, hemos reunido aquí las dudas más habituales que nos plantean los clientes y te las respondemos de forma clara y directa.

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer una reforma integral?

Esta es la pregunta del millón, y la respuesta depende mucho del tamaño del piso y de la complejidad de la obra. Para que te hagas una idea, una reforma integral completa de un piso de entre 80 y 90 m² suele moverse en una horquilla de 3 a 4 meses. Este plazo contempla desde que entra la piqueta hasta que se da la última mano de pintura, siempre y cuando no nos encontremos con sorpresas estructurales de las gordas.

Si hablamos de una reforma más ligera, un lavado de cara sin tocar tabiques ni instalaciones complejas, podríamos estar hablando de unas 6-8 semanas.

¿Qué garantías me tiene que dar la empresa?

Cualquier empresa de reformas seria está obligada por ley a darte unas garantías. Esto no es negociable, es un derecho que te protege. Principalmente, son dos:

  • La garantía de ejecución: Cubre la calidad de los trabajos. Por ejemplo, que la fontanería no tenga fugas o que la instalación eléctrica funcione perfectamente. Suelen ser de 2 a 3 años.
  • La garantía por vicios ocultos: Esta es más larga y te protege de problemas estructurales graves que no se ven a simple vista y que pueden aparecer con el tiempo. La ley contempla hasta 10 años para este tipo de defectos.

Un consejo de oro: exige siempre que estas garantías figuren por escrito en el contrato. Es la mejor forma de dormir tranquilo cuando la obra haya terminado.

¿Y si aparecen imprevistos? ¿Cómo se gestionan?

Los imprevistos son casi una constante, sobre todo cuando se trabaja en edificios antiguos. Es bastante común encontrarse con una viga que no estaba en los planos o descubrir una bajante donde no debería estar. Una empresa profesional gestiona esto con total transparencia. Lo primero es informarte del problema y explicarte las soluciones. Acto seguido, te prepararán un anexo al presupuesto inicial detallando el coste extra, y nunca seguirán adelante sin tu aprobación por escrito.

¿Es posible vivir en el piso mientras duran las obras?

Si la reforma es muy pequeña y se concentra en una sola habitación, como un baño, con algo de paciencia se podría intentar. Sin embargo, si hablamos de una reforma integral, la respuesta es un no rotundo. El polvo que se genera lo invade todo, el ruido es constante y te quedarás sin servicios básicos como el agua o la luz en varias fases del proyecto. Es incómodo, poco saludable y, además, ralentiza el trabajo.

Lo más sensato es buscar una alternativa temporal. Te ahorrarás mucho estrés y permitirás que el equipo trabaje de forma más eficiente.


En Arqpro sabemos que una reforma es mucho más que una obra; es construir un sueño. Por eso te acompañamos en cada paso, desde esa primera idea hasta que te entregamos las llaves, con presupuestos cerrados, diseños 3D y un equipo que se ocupa de todo para tu tranquilidad. Contacta con nosotros y pide tu presupuesto sin compromiso.