Precio de paredes de pladur: guía rápida para presupuestos
Vamos a lo que te interesa: el precio de las paredes de pladur en Barcelona suele moverse en una horquilla de entre 25 € y 40 € por metro cuadrado para una instalación estándar. Pero, como en toda buena historia, esa cifra es solo el principio.
¿Cuánto cuesta realmente una pared de pladur en Barcelona?

Entender el coste de levantar un tabique de pladur es muy parecido a configurar un coche nuevo. Tienes un precio base que suena muy bien, pero son los extras —el tipo de aislamiento, el grosor de la placa o los acabados especiales— los que realmente definen la calidad, el confort y el resultado final en tu hogar.
Un presupuesto que parezca demasiado bueno para ser verdad casi siempre lo es. Piénsalo así: cuando compras un mueble de diseño, no solo pagas por la madera. Pagas por la calidad de los herrajes, la precisión de los ensamblajes y la durabilidad del barniz. Con el pladur pasa exactamente lo mismo.
La estructura invisible que lo sostiene todo
La base de cualquier pared de pladur es su esqueleto metálico, los perfiles. Ahorrar unos pocos euros usando perfiles más débiles o de mala calidad es un error garrafal. Con el tiempo, una estructura endeble puede provocar fisuras en las juntas o problemas de estabilidad, tirando por tierra todo el trabajo.
Un montaje preciso con materiales de calidad no es un lujo, es la garantía de que tu inversión perdurará en el tiempo. Es la diferencia entre tener paredes lisas y sin sorpresas durante años y enfrentarse a una fuente constante de problemas.
El precio más allá del material
Unos materiales excelentes pueden quedar arruinados si la instalación la realiza personal sin la experiencia necesaria. El encintado de las juntas, por ejemplo, es un trabajo casi artesanal. Requiere muchísima precisión para que la superficie quede perfectamente lisa y lista para pintar. Un mal encintado deja imperfecciones que la pintura no solo no oculta, sino que a menudo resalta.
Para que te hagas una idea de cómo se reparte el gasto, aquí tienes una tabla con el desglose básico.
Desglose rápido del coste de una pared de pladur estándar por m²
Esta tabla muestra una estimación de cómo se distribuye el coste básico para un metro cuadrado de pared de pladur sin extras en Barcelona.
| Concepto | Coste estimado por m² | Porcentaje del total (aprox.) |
|---|---|---|
| Materiales (placas, perfiles, tornillería, cintas, etc.) | 8 € – 12 € | 40% |
| Mano de obra (montaje, encintado y preparación) | 12 € – 18 € | 60% |
Como ves, la mano de obra cualificada representa la mayor parte del presupuesto, y es ahí donde no conviene escatimar.
En el mercado de reformas, es clave entender este desglose. En una ciudad como Barcelona, donde los costes laborales son más elevados, los precios pueden incrementarse un 10-15%. Por ejemplo, un tabique básico sin pintar puede moverse entre los 25 y 35 euros por metro cuadrado. Empresas como Arqpro logran optimizar estos costes gracias a acuerdos estables con proveedores, lo que nos permite ofrecer packs cerrados con precios transparentes. Si quieres profundizar, puedes encontrar más información sobre el precio del pladur por m² en el sector.
Nuestro objetivo con esta guía es que veas el precio de las paredes de pladur no como un gasto, sino como una inversión directa en la calidad, la durabilidad y el confort de tu casa. A continuación, vamos a desglosar todos estos factores para que tengas una visión completa.
Los factores que definen tu presupuesto final de pladur
El precio por metro cuadrado del que hemos hablado es solo el punto de partida. Piénsalo como la base de una buena receta; el sabor final dependerá de la calidad de los ingredientes que elijas añadir. El precio de las paredes de pladur se ajusta a las necesidades reales de tu proyecto, y entender qué factores entran en juego te dará el control total sobre el presupuesto.
Pararse a pensar en estos detalles desde el principio no solo te ayuda a tener una cifra mucho más clara, sino que te permite invertir con cabeza. Así te aseguras de que cada euro que gastes vaya destinado a mejorar la calidad, el confort y la durabilidad de tu nueva pared.
El tipo de placa: mucho más que una cuestión de grosor
No todas las placas de pladur son iguales, ni mucho menos. Elegir la correcta es la primera gran decisión que va a afectar tanto al coste como a la funcionalidad de tu pared. Cada tipo está pensado para resolver un problema concreto.
- Placa estándar (la blanca o gris): Es la más común y económica. Va de maravilla para tabiques en zonas secas como salones, pasillos o dormitorios que no necesitan nada especial.
- Placa hidrófuga (la verde): Esta es obligatoria en zonas con humedad, como cocinas y, sobre todo, baños. Lleva un tratamiento que la protege de absorber agua, evitando que aparezca moho o se deteriore con el tiempo. Cuesta aproximadamente un 25-30% más que la estándar.
- Placa ignífuga (la de color rosa): Se le añaden fibras de vidrio para que aguante mucho mejor el fuego. Se usa donde se necesita un extra de protección, como cerca de chimeneas, en garajes o en cocinas profesionales.
- Placa acústica (la azul): Pensada para tu tranquilidad. Es más densa, lo que le permite absorber y aislar el ruido mucho mejor. Es la opción ideal si quieres separar el salón de un dormitorio o montarte un despacho en casa donde puedas concentrarte.
Elegir bien es clave. Por ejemplo, poner una placa normal en un baño por ahorrarte un poco de dinero puede acabar saliéndote carísimo en reparaciones por humedades a largo plazo.
El alma de la pared: el aislamiento interior
Ese hueco que queda dentro de la estructura metálica de una pared de pladur es una oportunidad de oro para mejorar el confort de tu casa. Lo que pongas ahí dentro es el segundo factor que más influye en el presupuesto.
Lo más habitual es rellenarlo con lana de roca o fibra de vidrio. Ambos materiales son unos aislantes térmicos y acústicos fantásticos. Al añadirlos, no solo mantendrás una temperatura más estable en la habitación (y eso se nota en la factura de la luz), sino que también reducirás los ruidos de forma increíble.
El aislamiento es como la ropa de abrigo de tu casa. Una pared vacía por dentro es como salir en pleno invierno solo con una camisa. Una con lana de roca de alta densidad es como llevar un buen abrigo técnico que te protege del frío y del ruido de la calle.
Añadir un buen aislamiento puede subir el precio por metro cuadrado entre 5 € y 10 €, pero la mejora en bienestar y en eficiencia energética hace que la inversión merezca la pena casi siempre. Si quieres entender mejor cómo se monta todo, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre el proceso de instalación de los perfiles metálicos.
La complejidad del trabajo: no es lo mismo un tabique recto que una librería a medida
Por último, la forma de la pared y dónde se tiene que construir también cuentan. No cuesta lo mismo levantar un tabique recto y simple de 10 metros cuadrados que dar forma a una pared curva, construir un mueble de pladur a medida o diseñar una estantería con hornacinas y luces integradas.
Aquí tienes algunos detalles que pueden encarecer el trabajo:
- Diseños con curvas o formas especiales: Las curvas, los ángulos que no son de 90 grados o crear nichos decorativos (hornacinas) exigen muchas más horas de mano de obra y un trabajo artesanal muy minucioso.
- Refuerzos por dentro: Si tienes pensado colgar muebles de cocina, un televisor grande o estanterías llenas de libros, hay que colocar refuerzos de madera dentro de la estructura metálica para que aguante el peso sin problemas.
- La logística del día a día: En una ciudad como Barcelona, el acceso a la vivienda es un factor a tener en cuenta. Trabajar en un piso sin ascensor o en una calle peatonal donde es difícil aparcar puede subir un poco los costes por el tiempo extra que se necesita para subir y bajar material.
Comparativa de soluciones de pladur y su precio
No todas las paredes de pladur son iguales, ni mucho menos sirven para lo mismo. Entender las diferencias es fundamental para ajustar el precio de las paredes de pladur a lo que de verdad necesitas. Así evitas pagar de más por algo que no te hace falta, o quedarte corto en una zona clave.
Piénsalo de esta manera: es como elegir las ventanas de casa. A nadie se le ocurriría poner un simple cristal en un dormitorio que da a una calle ruidosa, ¿verdad? Con el pladur pasa exactamente lo mismo.
A continuación, vamos a desglosar las soluciones más habituales. Así sabrás qué pedirle a tu reformista y entenderás por qué una opción encaja mejor que otra en tu proyecto.
El tabique simple: la solución más rápida y económica
El tabique de pladur simple es la opción más básica y extendida. Consiste en una estructura de perfiles metálicos a la que se atornilla una placa de yeso laminado por cada lado. Es la solución perfecta cuando el objetivo principal es simplemente dividir un espacio, sin grandes exigencias de aislamiento.
¿Para qué se suele usar?
- Para crear un vestidor dentro de un dormitorio.
- Para separar la zona de lavandería en la cocina o en una galería.
- Para construir un pequeño trastero o despensa aprovechando un pasillo.
Su punto fuerte es, sin duda, la rapidez del montaje y su coste ajustado, que suele moverse entre los 25 € y 35 € por metro cuadrado. Es una forma fantástica de reorganizar espacios de forma limpia y eficiente.
El tabique de doble placa: más silencio, más robustez
Aquí es donde una pequeña inversión extra se nota, y mucho, en el confort y la durabilidad. Un tabique de doble placa utiliza la misma estructura metálica, pero en lugar de una placa por cada lado, se montan dos. Este cambio, que parece menor, tiene un impacto enorme.
Imagina que el ruido es como el agua. Un tabique simple es un pequeño dique que cumple su función, pero uno de doble placa con un buen aislante dentro es una presa robusta. El sonido tiene que atravesar más capas y más densidad, así que pierde casi toda su fuerza en el camino.
Esta solución es la ideal para:
- Separar el salón del dormitorio de los niños, para que sus juegos no interrumpan tu momento de paz.
- Construir un despacho en casa donde necesitas concentración máxima sin distracciones.
- Aislar acústicamente una habitación de los ruidos de los vecinos.
Además, al tener doble placa, la pared es mucho más resistente a los golpes y te permite colgar objetos pesados (como estanterías o un mueble de TV) con total seguridad. El precio de una pared de pladur de este tipo suele situarse entre los 40 € y 55 € por m², incluyendo ya un buen aislante en su interior. Es una de esas mejoras que de verdad merecen la pena por la calidad de vida que ganas.
El trasdosado: una piel nueva para tus paredes viejas
A diferencia de un tabique, que divide un espacio, un trasdosado es un revestimiento que mejora una pared que ya existe. Se monta una estructura metálica muy fina pegada al muro original, se rellena el hueco con material aislante y se cubre todo con una placa de pladur. Es la solución definitiva para problemas de humedad, frío o ruido que vienen del exterior o de la pared de un vecino.
Esta infografía resume perfectamente los factores que más influyen en el coste final de cualquier trabajo con pladur.

Como ves, el tipo de placa que elijas, la calidad del aislamiento y la complejidad del diseño son los tres pilares que definen el presupuesto.
Los usos más comunes de un trasdosado son:
- Aislar térmicamente una pared orientada al norte para quitar esa sensación de frío constante.
- Poner fin a los problemas de humedades por condensación.
- Mejorar el aislamiento acústico de esa pared que compartes con el vecino.
- Ocultar paredes viejas, con irregularidades o con gotelé, sin meterte en obras mucho más complicadas.
El coste de un trasdosado se mueve entre 20 € y 40 € por m², dependiendo sobre todo del tipo de placa y del aislante que se instale.
Comparativa de soluciones de pladur y precios por m²
Para que tengas una idea más clara, hemos preparado esta tabla comparativa con los tipos de tabiques de pladur más comunes en Barcelona, sus usos recomendados y los precios que puedes esperar.
| Tipo de solución | Uso recomendado | Rango de precio (€/m²) | Ventaja principal |
|---|---|---|---|
| Tabique simple | Dividir estancias sin exigencias acústicas (vestidores, despensas) | 25 – 35 € | Rapidez y economía |
| Tabique doble placa + aislante | Separar dormitorios, salones, despachos en casa | 40 – 55 € | Aislamiento acústico y robustez |
| Trasdosado directo | Tapar paredes viejas, alisar gotelé | 20 – 30 € | Mejora estética sin obras |
| Trasdosado con aislamiento | Aislar paredes del frío, humedad o ruido exterior | 30 – 40 € | Solución térmica y acústica |
Como puedes ver, hay una solución para cada necesidad y presupuesto. La clave está en analizar bien el problema que quieres resolver para elegir la opción que te ofrezca el mejor resultado.
En Barcelona, los precios reflejan estas diferencias. Hemos visto presupuestos de empresas locales que sitúan la instalación de tabiques simples desde 36 euros por m². Esto se traduce en unos 1.850 euros para levantar paredes en una superficie de 50 m², algo muy habitual para dividir oficinas en zonas como el Eixample. Si hablamos de una reforma integral de 100 m², añadir tabiques con un buen aislamiento puede sumar unos 3.600 euros al presupuesto, pero a cambio se puede mejorar el confort acústico hasta en un 45%. Si quieres profundizar, puedes consultar más detalles sobre cuánto cuesta hacer una pared de pladur en la ciudad.
Presupuestos reales de pladur en proyectos de Barcelona
La teoría está muy bien, pero donde de verdad se ven las cosas es con números sobre la mesa. Para que te hagas una idea mucho más clara del precio de las paredes de pladur, vamos a analizar tres situaciones reales, proyectos típicos que nos encontramos a menudo en Barcelona.
Cada ejemplo desglosa los costes de material, mano de obra y acabados. Así tendrás una visión transparente y realista de lo que podría costar tu propia reforma.
Caso 1: Sacar un dormitorio nuevo en un piso del Eixample
Ponte en situación: tienes un piso grande en el Eixample y quieres dividir un salón enorme para ganar un dormitorio. Lo más importante es que la nueva pared aísle bien el ruido para garantizar la privacidad y el descanso.
- ¿Qué se necesita?: Levantar un tabique de unos 12 m² (pongamos, 4 metros de largo por 3 de alto).
- La solución ideal: Un tabique con doble placa de pladur a cada lado y, en medio, un buen aislamiento acústico, como una lana de roca de alta densidad (70 kg/m³).
- ¿Es muy complicado?: No, la verdad. Es una pared recta, sin instalaciones raras, solo habría que dejar preparada una caja para un enchufe nuevo.
Así quedaría el presupuesto, más o menos
Vamos a ver cómo se repartiría el gasto en una intervención como esta.
| Concepto | Coste aproximado | Detalles |
|---|---|---|
| Materiales | 480 € | Aquí entra todo: perfiles de metal, placas acústicas, lana de roca, tornillos, cintas… |
| Mano de obra | 660 € | Montar la estructura, colocar las placas, encintar las juntas y dejarlo todo listo para pintar. |
| Acabados | 240 € | Una buena imprimación y dos manos de pintura plástica blanca de calidad. |
| Total | 1.380 € | El precio final, con la pared terminada y lista para disfrutar. |
Si echamos cuentas, este presupuesto sale a unos 115 € por metro cuadrado. Es un precio más alto que el básico, pero es que estamos invirtiendo en confort: la doble placa y el aislamiento de primera marcan una diferencia brutal.
Caso 2: Renovar un baño en Gràcia con un toque especial
Ahora, imaginemos la reforma de un baño en el barrio de Gràcia. Una de las paredes tiene humedades, así que toca sanear. Ya que estamos, vamos a aprovechar para hacer un nicho en la ducha, que es súper práctico para dejar los botes de gel y champú.
- ¿Qué se necesita?: Cubrir una pared de 6 m² con un trasdosado y construir ese nicho.
- La solución ideal: Un trasdosado autoportante con placa de pladur hidrófuga (la de color verde, que aguanta la humedad como una campeona).
- ¿Es muy complicado?: Dificultad media. Hacer el nicho requiere maña y precisión por parte del instalador, no es solo poner placas.
Así quedaría el presupuesto, más o menos
Para un trabajo tan específico, los costes se reparten de forma un poco distinta.
- Materiales: Unos 210 €. Incluye la perfilería, las placas verdes, tornillería especial y los productos para impermeabilizar bien el nicho.
- Mano de obra: Alrededor de 450 €. Este precio refleja el tiempo extra y el cuidado que exige cortar, montar y rematar el nicho para que quede perfecto.
- Acabados: Cerca de 180 €. En este caso, no es pintura, sino la preparación para que el albañil pueda alicatar encima sin problemas.
El trabajo de pladur para este baño rondaría los 840 €. Puede parecer mucho para solo 6 m², pero piensa que no estás pagando solo por una pared, sino por el valor añadido de un elemento a medida como el nicho, hecho por un profesional.
Caso 3: Dividir un local comercial en Sant Martí
Vamos con un proyecto más grande. Se trata de dividir un local diáfano en el distrito de Sant Martí para crear dos oficinas independientes. La prioridad aquí es clara: funcionalidad y que el sonido no pase de un despacho a otro.
- ¿Qué se necesita?: Construir unos 35 m² de tabiques interiores.
- La solución ideal: Tabique de doble placa con un aislamiento acústico estándar, más que suficiente para garantizar la confidencialidad.
- ¿Es muy complicado?: Dificultad media. Hay que contar con la instalación de dos puertas y dejar preparadas varias cajas para enchufes e interruptores.
Así quedaría el presupuesto, más o menos
- Materiales: Aproximadamente 1.575 €.
- Mano de obra: Unos 2.275 €.
- Acabados (pintura): Alrededor de 840 €.
- Coste Total: 4.690 €
En este proyecto, el precio por metro cuadrado se queda en unos 134 €/m², ya contando con las instalaciones eléctricas y el hueco de las puertas.
Como ves, el precio de las paredes de pladur no es una cifra fija, sino que depende totalmente de lo que necesites. Si tu idea va más allá de una sola pared, te recomendamos leer nuestra guía sobre cuánto cuesta reformar un piso para tener una perspectiva mucho más completa.
Los acabados, la fase clave que define el precio (y la calidad) de tu pared

Mucha gente piensa que una pared de pladur está lista en cuanto se atornilla la última placa. Pero aquí es donde muchos presupuestos se quedan cortos y empiezan las sorpresas. Entender esto es crucial: el montaje de la estructura y las placas es solo la mitad del camino.
La verdadera calidad, lo que diferencia un trabajo profesional de una chapuza, está en los acabados. Es en esta fase donde se consigue una superficie perfectamente lisa y lista para decorar, o por el contrario, un panel lleno de imperfecciones que se notarán a la primera de cambio.
El primer paso, y probablemente el más artesanal, es el encintado y masillado de las juntas. Este trabajo consiste en tapar las uniones entre placas con una cinta específica y aplicar varias capas de pasta, lijando entre ellas. Requiere una mano experta y mucha paciencia. Un mal encintado se ve a kilómetros, sobre todo con luz rasante, y arruina por completo el resultado final.
Un acabado de calidad no es un extra opcional, es la garantía de que tu inversión ha merecido la pena. Es la diferencia entre una pared que simplemente cumple su función y un resultado estético impecable.
Los niveles de calidad que necesitas conocer
En el mundo del pladur, no todos los acabados son iguales. Existen unos estándares de calidad, conocidos como Q1, Q2, Q3 y Q4, que definen cómo de lisa y preparada queda la superficie.
- Q1 (Básico): Es el mínimo exigible. Se cubren juntas y tornillos sin más pretensiones estéticas. Se reserva para zonas que no van a quedar a la vista, como el interior de un trastero o un falso techo no registrable.
- Q2 (Estándar): Es el acabado más común para la mayoría de paredes que luego se pintarán con pintura mate o sobre las que se colocarán azulejos. La superficie queda lisa al tacto y es más que suficiente para un uso normal.
- Q3 (Fino): Aquí se aplica una capa de pasta más ancha sobre las juntas, creando una transición mucho más suave e imperceptible. Es la opción ideal si vas a usar pinturas con algo de brillo (satinadas, por ejemplo) o papeles pintados finos que delatan cualquier imperfección.
- Q4 (Premium): El acabado definitivo. Consiste en enlucir con una fina capa de masilla toda la superficie de la pared, dejándola lisa como un espejo. Es imprescindible para estucos, pinturas de alto brillo o cualquier revestimiento que exija una base absolutamente perfecta.
Como es lógico, saltar de un nivel Q2 a un Q4 puede disparar el precio de la pared de pladur, ya que las horas de mano de obra se multiplican.
Otros detalles que suman al presupuesto final
Más allá del tratamiento de las juntas, hay una serie de trabajos que deben estar reflejados en un presupuesto "llave en mano" si no quieres llevarte un susto al final.
- Imprimación y pintura: Una pared de pladur siempre necesita una capa de imprimación para sellar la superficie y que la pintura agarre de manera uniforme. Después, se aplican las manos de pintura necesarias.
- Instalaciones: Si necesitas nuevos enchufes, interruptores o puntos de luz, hay que contar el coste de abrir las rozas y pasar la instalación eléctrica.
- Remates: La colocación de rodapiés en la parte inferior o de molduras de escayola en el techo son los toques finales que completan el trabajo.
Pongamos un ejemplo práctico: una pared en un baño o una cocina. Aquí se utiliza pladur hidrófugo (el de color verde), y los acabados son todavía más críticos. En una ciudad como Barcelona, los precios para levantar un tabique de pladur hidrófugo, incluyendo aislamiento interior y una pintura plástica antihumedad, suelen moverse entre los 40 y 50 euros por m². Esta inversión extra se justifica por su 40% más de resistencia a la humedad y su increíble capacidad para reducir el ruido en hasta 52 dB, algo que se agradece enormemente en los bloques de pisos. Si quieres profundizar en este tipo de soluciones, puedes encontrar información detallada sobre precios de pladur para zonas húmedas.
Un presupuesto transparente y profesional debe desglosar cada uno de estos puntos. Así sabrás exactamente por lo que estás pagando y te asegurarás un resultado final a la altura de tus expectativas, sin costes ocultos ni sorpresas de última hora.
Cómo ajustar el presupuesto sin renunciar a un buen resultado
A estas alturas, ya tienes bastante claro que el precio de las paredes de pladur es, en realidad, una inversión en confort y calidad. Pero ojo, invertir de forma inteligente no es gastar más, sino gastar mejor. Hay un par de trucos y estrategias muy sencillas que puedes poner en práctica para afinar el presupuesto sin tener que sacrificar un acabado profesional y duradero.
La clave de todo, como en casi cualquier obra, está en la planificación. Igual que no te pones a hacer una paella sin tener el arroz y el azafrán, no deberías empezar una reforma sin tener las ideas bien claras. Créeme, los cambios sobre la marcha son el peor enemigo de un presupuesto controlado.
Agrupa trabajos y notarás el ahorro
Una de las maneras más eficaces de optimizar la inversión es concentrar todos los trabajos de pladur que tienes en la cabeza en una única actuación. Si estás pensando en levantar un tabique para montarte un despacho, pero también te ronda la idea de hacer un trasdosado en otra habitación, plantéate hacerlo todo del tirón.
¿Y por qué? Es pura economía de escala:
- Menos costes de desplazamiento: Los instaladores no tienen que ir y venir a tu casa varias veces, lo que ahorra tiempo y gastos que, de una forma u otra, acaban en la factura.
- Mejor precio en materiales: Comprar todo el material de una sola vez nos permite, a menudo, conseguir mejores precios por volumen, un ahorro que se traslada a ti.
- Se acortan los plazos: El equipo de trabajo puede organizarse de forma mucho más eficiente, reduciendo el tiempo total de la obra.
La preparación: tu mejor arma para un presupuesto certero
Llegar a la primera visita del técnico con los deberes hechos marca una diferencia abismal. No es solo que agilice el proceso, sino que ayuda a que el presupuesto que te demos sea mucho más preciso desde el minuto uno, evitando las típicas sorpresas de última hora.
Un presupuesto bien detallado desde el inicio es la base de la confianza. Cuando tienes claro lo que quieres, para nosotros es mucho más sencillo darte una solución que encaje de verdad con lo que necesitas y con lo que quieres gastar.
Para que esa primera visita sea lo más productiva posible, te damos una pequeña guía.
Guía rápida: ¿qué necesita saber el técnico?
No hace falta que te conviertas en un experto, pero tener esta información a mano nos ayudará muchísimo.
- Toma medidas, aunque sean aproximadas: Mide el largo y el alto de las paredes que quieres construir o forrar. Si tienes un metro láser, genial, pero con una cinta métrica de toda la vida es más que suficiente.
- Piensa en enchufes e interruptores: ¿Dónde te vendría bien tener un enchufe en la nueva pared? ¿Necesitarás un punto de luz en el techo? Apúntalo en un pequeño croquis.
- Define el uso del espacio: Cuéntanos para qué vas a usar esa nueva habitación. No es lo mismo un cuarto de juegos para los niños que un despacho donde necesitas silencio para concentrarte. Esto es clave para acertar con el tipo de aislamiento.
- Apunta todas tus dudas: ¿Se podrá colgar una estantería pesada? ¿Cuánto se tarda en hacer el trabajo? No te cortes, pregunta todo lo que se te ocurra.
Preparar esta información no solo te ayuda a ti a ordenar tus ideas, sino que nos permite a los profesionales entender tus necesidades a la perfección. Así podemos ofrecerte soluciones que realmente funcionen. Si tu proyecto va más allá de un par de paredes, quizá te interese ver cómo trabajamos los proyectos llave en mano, donde nos encargamos de todo para que tú no tengas que preocuparte por nada.
Resolviendo las dudas más comunes sobre el pladur
Cuando te planteas una reforma, es normal tener un mar de dudas. Llevamos años trabajando con pladur y hemos recopilado las preguntas que más se repiten entre nuestros clientes. Vamos a resolverlas de forma clara y directa para que tengas toda la información sobre la mesa y puedas tomar decisiones con confianza.
Aclarar estos puntos desde el principio es clave para que todo vaya sobre ruedas y el resultado final sea, ni más ni menos, el que tienes en mente.
¿Cuánto se tarda en levantar una pared de 10 m²?
Aquí es donde el pladur saca músculo: su rapidez es asombrosa. Para que te hagas una idea, un equipo profesional puede tener lista una pared estándar de unos 10 m² (pongamos, 4 metros de largo por 2,5 de alto) en una sola jornada de trabajo. Esto incluye montar la estructura metálica, atornillar las placas y dejar las juntas encintadas.
Al día siguiente, esa pared ya estaría preparada para recibir la primera mano de pintura. Si lo comparas con un tabique de ladrillo tradicional, con sus tiempos de secado y enlucido, no hay color. La eficiencia es una de sus mayores ventajas.
¿El presupuesto que me dan suele incluir la pintura?
Esto depende mucho del profesional o la empresa. Un presupuesto básico a menudo cubre solo el montaje y el encintado de las juntas (lo que llamamos un acabado nivel Q2), dejando la pared preparada para que tú o un pintor la rematéis.
En Arqpro, nuestra filosofía es ofrecer soluciones completas, un verdadero "llave en mano". Por eso, nuestros presupuestos especifican siempre si la imprimación y las capas de pintura están incluidas. Queremos evitar sorpresas y costes de última hora. Es un detalle crucial que siempre deberías comprobar en cualquier presupuesto que compares.
¿De verdad se pueden colgar muebles pesados en una pared de pladur?
Este es el gran mito del pladur, y es hora de desterrarlo: por supuesto que sí. Puedes colgar sin miedo armarios de cocina, televisores de gran formato o estanterías a rebosar de libros. El truco no está en la placa, sino en la planificación.
La clave no está en la placa de pladur en sí, sino en lo que hay detrás. La solidez de una pared de pladur reside en su estructura interna y en los refuerzos que se planifican antes de cerrarla.
Antes de colocar la última placa, instalamos refuerzos (travesaños de madera o perfiles metálicos) justo en los puntos donde irá el anclaje. De esta forma, el peso no lo soporta el yeso laminado, sino una estructura sólida pensada para ello. El resultado es un anclaje totalmente seguro y duradero.
¿Al final, sale más barato el pladur que el ladrillo?
Si miras solo el precio del material por metro cuadrado, puede que no veas una gran diferencia. La verdadera ventaja económica del precio de las paredes de pladur se descubre al mirar la foto completa del proyecto:
- Menos mano de obra: Como se tarda mucho menos en instalar, las horas de trabajo se reducen drásticamente, y eso se nota en la factura final.
- Obra más limpia: El pladur es un sistema de "obra seca". Esto significa muchos menos escombros y polvo, lo que te ahorra dinero en limpieza y gestión de residuos.
- Acabado perfecto: La superficie queda lisa y lista para pintar de fábrica. Te olvidas de los costosos y lentos trabajos de enlucido de yeso.
Poniendo todo esto en la balanza, el pladur casi siempre resulta ser la opción más inteligente y económica.
En Arqpro nos encargamos de tu proyecto de principio a fin. Nos aseguramos de que cada detalle, desde los refuerzos que no se ven hasta la última capa de pintura, quede perfecto. Si estás en Barcelona y buscas un presupuesto transparente y un trabajo impecable, habla con nuestro equipo.