Cuando te planteas una reforma, es normal que surja la gran pregunta: ¿a quién necesito, a un arquitecto o a un diseñador de interiores? La verdad es que, aunque son perfiles distintos, el mejor resultado casi siempre llega cuando trabajan codo con codo. Imagina que tu casa es un cuerpo humano: el arquitecto se encarga del esqueleto, de que todo se sostenga, y el diseñador le da el aspecto, la personalidad y la funcionalidad que lo hacen único.

Entendiendo quién hace qué en tu proyecto de reforma

Embarcarse en una reforma integral puede ser un mundo, sobre todo al principio, cuando toca decidir a qué profesionales llamar. Es muy habitual confundir el trabajo de un arquitecto con el de un diseñador de interiores. Aunque a veces sus caminos se cruzan, sus funciones son diferentes pero, sobre todo, complementarias. Tener claro esto desde el primer día es clave para que tu proyecto en Barcelona llegue a buen puerto.

El arquitecto: el maestro de la estructura

Pensemos en el arquitecto como el guardián de la "cáscara" de tu casa. Su principal objetivo es la integridad estructural, la seguridad del edificio y que todo cumpla con la normativa urbanística vigente. Es el ingeniero del espacio: se asegura de que los cimientos sean firmes, de que los muros de carga estén donde deben estar y de que las instalaciones de luz y agua no solo funcionen, sino que sean seguras.

Básicamente, se ocupa de:

  • El diseño estructural: Planifica cualquier cambio que toque la estructura del edificio, como tirar un muro de carga para unir dos espacios o abrir una ventana donde antes no la había.
  • La gestión de licencias: Es la persona que prepara y presenta en el ayuntamiento de Barcelona todos los papeles y proyectos técnicos para conseguir los permisos de obra.
  • La seguridad y normativa: Se asegura de que hasta el último detalle de la reforma cumpla con el Código Técnico de la Edificación (CTE) y otras normativas locales.

En pocas palabras, el arquitecto se encarga de todo lo que hace que tu casa sea un lugar seguro, habitable y legalmente en regla, desde los primeros bocetos hasta la supervisión final de la obra.

El diseñador de interiores: el creador de hogares

Si el arquitecto pone el esqueleto, el diseñador de interiores es quien lo viste y le da alma para convertirlo en un hogar. Su misión es exprimir al máximo el espacio para que no solo sea bonito, sino también práctico y, sobre todo, un fiel reflejo de ti. Es el artista que llena de vida cada rincón.

Un buen diseño interior va mucho más allá de la decoración. Es la ciencia de cómo vivimos y nos movemos en un espacio. Se trata de crear recorridos lógicos, zonas que funcionen y una atmósfera que te haga sentir, de verdad, en casa.

El trabajo del diseñador de interiores se centra en:

  • La distribución y funcionalidad: Piensa en cómo organizar los muebles y cada elemento para que el día a día sea cómodo y fluido.
  • Los materiales y acabados: Elige los suelos, pinturas, telas y revestimientos que darán carácter y calidez a cada habitación.
  • La iluminación y el color: Crea paletas de colores que te representen y diseña la iluminación para destacar la arquitectura y generar el ambiente perfecto.

Para que te hagas una idea más clara, aquí tienes una tabla que resume sus diferencias.

Comparativa rápida arquitecto vs diseñador de interiores

Criterio Arquitecto Diseñador de Interiores
Enfoque principal Estructura, seguridad y legalidad del edificio Funcionalidad, estética y ambiente del espacio interior
Formación Titulación universitaria en Arquitectura (carrera regulada) Grado o estudios superiores en Diseño de Interiores
Alcance del trabajo Cambios estructurales, fachadas, redistribuciones Acabados, mobiliario, iluminación, textiles, decoración
Herramientas clave Planos técnicos, cálculos estructurales, normativa Moodboards, paletas de color, planos de distribución
Objetivo final Un edificio seguro, funcional y legal Un espacio habitable, cómodo y con personalidad

Como ves, no se trata de elegir a uno u otro, sino de entender que son dos piezas que encajan a la perfección.

Cuando exploras los distintos servicios de reformas integrales disponibles, te das cuenta de lo importante que es esta colaboración. Mientras uno se asegura de que los cimientos de tu proyecto sean sólidos, el otro se encarga de que el resultado final sea ese lugar al que siempre has querido llamar hogar.

Las cinco fases de tu reforma de principio a fin

Embarcarse en una reforma integral en Barcelona puede parecer una montaña, pero con un buen plan, cada paso es una etapa lógica y emocionante hacia el hogar que imaginas. Un proyecto bien organizado no deja nada al azar. Se divide en fases muy claras que convierten tus ideas en una realidad tangible y funcional, garantizando que el proceso sea tan bueno como el resultado.

Este recorrido está pensado para darte tranquilidad y control, para que sepas siempre qué viene después. El éxito de una reforma no depende solo de la calidad de los materiales, sino de la precisión del proceso. Un arquitecto y diseñador de interiores con experiencia te acompañará en cada fase, desde la primera charla hasta que te entreguemos las llaves.

Fase 1: Escucha activa y definición del proyecto

Todo gran proyecto empieza con una conversación. Y esta primera fase es, sin duda, la más importante. No se trata solo de que nos digas qué quieres, sino de que entendamos cómo vives, qué necesitas y con qué sueñas para tu casa. ¿Teletrabajas? ¿Necesitas más armarios? ¿Te encanta tener invitados en casa?

Tus respuestas se convierten en el ADN del proyecto. Es aquí donde definimos juntos el alcance, los objetivos y un presupuesto preliminar. Es el momento de poner todas las cartas sobre la mesa para construir una base sólida y, sobre todo, realista.

Fase 2: Diseño conceptual y visualización 3D

Una vez que tenemos claro lo que necesitas, empieza la magia. Nuestro equipo de diseño traduce esa conversación inicial en bocetos, planos de distribución y moodboards que le dan forma visual a tus ideas. Exploramos materiales, colores y texturas para crear una atmósfera que hable de ti.

Pero el momento de la verdad llega con los renders 3D. Olvídate de intentar adivinar cómo quedará todo mirando un plano en dos dimensiones. Con la tecnología 3D, podrás "pasear" por tu futura cocina, sentir la amplitud del nuevo salón o comprobar cómo entra la luz natural en tu dormitorio mucho antes de mover un solo ladrillo.

La visualización 3D es una herramienta que aporta certezas. Elimina las dudas y asegura que el diseño que aprobamos es exactamente el que verás hecho realidad, evitando malentendidos y cambios de última hora que siempre cuestan dinero.

Esta etapa garantiza que cada decisión esté alineada con tu visión, dándote la confianza total para seguir adelante.

Fase 3: Desarrollo técnico y gestión administrativa

Con el diseño conceptual aprobado, llega el momento de la precisión milimétrica. El arquitecto se encarga de los planos constructivos detallados, los cálculos de estructuras y los proyectos de instalaciones (electricidad, fontanería, climatización). Aquí es donde la creatividad se da la mano con la ingeniería para asegurar que todo sea funcional, seguro y cumpla con la normativa vigente.

En paralelo, nos ocupamos de todo el papeleo. Gestionamos la tramitación de las licencias de obra en el Ayuntamiento de Barcelona, los permisos con la comunidad de vecinos y cualquier otro trámite. Te quitamos de encima este proceso tan denso para que tú solo te preocupes de lo importante.

Fase 4: Ejecución y supervisión de la obra

Y ahora, los planos cobran vida. Nuestro equipo de obra, siempre coordinado por un jefe de proyecto, arranca con la ejecución de la reforma. Cada profesional, desde el albañil hasta el carpintero, trabaja siguiendo los planos técnicos con una coordinación perfecta.

La supervisión constante es nuestra obsesión. Hacemos visitas de obra periódicas para controlar la calidad de los acabados, solucionar cualquier imprevisto que pueda surgir y garantizar que los plazos se cumplen a rajatabla. Esta fase es la materialización de todo el esfuerzo previo, un proceso donde la planificación se convierte en realidad. La demanda de servicios coordinados como este no para de crecer; de hecho, en Cataluña se ha registrado un aumento del 18,6% en las licencias de obras residenciales, con un gasto medio por proyecto en Barcelona que ya ronda los 45.000 euros. Este impulso se debe, en parte, a que en un 30% de los casos se integra domótica para mejorar la eficiencia energética. Puedes ver más detalles sobre la evolución de la demanda de reformas en España en este informe.

El siguiente diagrama de flujo resume este viaje desde la estructura inicial hasta tu nuevo hogar.

Diagrama de flujo que muestra el proceso de un proyecto, desde la estructura y el diseño hasta la creación de un hogar.

Este esquema visualiza cómo la planificación estructural y el diseño creativo se fusionan para dar vida a un espacio que, por fin, puedes llamar hogar.

Fase 5: Entrega de llaves y garantía

Llega el momento más esperado. Una vez terminada la obra y después de una limpieza profesional a fondo, hacemos una revisión final contigo. Nos aseguramos de que cada detalle esté perfecto y que el resultado no solo cumpla, sino que supere tus expectativas.

La entrega de llaves no es el final de nuestra relación, sino el principio de tu nueva vida en el espacio que hemos creado juntos. Te entregamos toda la documentación del proyecto y las garantías de los equipos instalados. Nuestro compromiso continúa, ofreciéndote un servicio postventa para asegurar tu total satisfacción a largo plazo. Es la filosofía que aplicamos en todos nuestros proyectos llave en mano.

Por qué un equipo integrado es tu mejor inversión

Piensa en una orquesta. Si cada músico, por muy bueno que sea, toca su propia partitura sin coordinarse con el resto, el resultado es un caos. Algo muy parecido pasa en una reforma integral cuando el arquitecto, el interiorista y la constructora van cada uno por su lado.

Contratar a cada profesional por separado puede parecer una forma de controlar el gasto, pero a menudo provoca justo lo contrario: descoordinación, retrasos y sobrecostes que no habías previsto. Sin un canal de comunicación claro, los malentendidos se multiplican y tú, el propietario, te conviertes en un jefe de obra a tiempo completo, apagando fuegos que no te corresponden.

Tres arquitectos sonriendo mientras colaboran en planos de construcción y una maqueta de casa en una oficina.

La verdadera jugada maestra en una reforma es apostar por un equipo integrado, tener un único interlocutor que lo gestione todo. En la práctica, esto significa que el arquitecto y el diseñador de interiores trabajan codo con codo, alineados desde el primer boceto hasta el último jarrón.

La comunicación fluida es la clave del éxito

Cuando todos forman parte del mismo equipo, la comunicación es directa, casi instantánea. La visión del interiorista sobre dónde irá el sofá o qué tipo de luz necesita un rincón se integra desde el minuto cero en los planos técnicos del arquitecto. Así se evitan problemas tan típicos como descubrir que el punto de luz que querías va justo donde hay una viga.

Esta sinergia elimina el clásico "pasarse la pelota" que surge cuando los equipos son independientes. Aquí la responsabilidad es compartida y está centralizada. Si aparece un imprevisto, se resuelve internamente, de forma ágil y sin que tengas que mediar en discusiones técnicas.

Las ventajas reales de un enfoque unificado

Elegir un equipo que lo haga todo no es solo por comodidad, sino que se traduce en beneficios muy concretos que protegen tu tiempo y, sobre todo, tu bolsillo. La cohesión asegura que el proyecto avance sin parones y con una visión única.

Las ventajas más importantes son:

  • Presupuesto cerrado y sin sorpresas: Al tener una visión 360° del proyecto desde el principio, se puede crear un presupuesto realista y detallado. Esto te blinda contra las temidas desviaciones que aparecen cuando cada proveedor va dando sus precios por separado.
  • Plazos que se cumplen: Una coordinación perfecta entre diseño y obra elimina tiempos muertos. El jefe de obra sabe qué necesita el diseñador y viceversa, lo que acelera todo el proceso.
  • Coherencia de principio a fin: Un equipo unificado es la mejor garantía de que la idea original se respete hasta el final. El concepto estético y las soluciones técnicas van de la mano, asegurando un resultado armónico y fiel a lo que soñabas.
  • Un único punto de contacto: Tener un solo interlocutor simplifica la gestión de una forma increíble. Olvídate de hacer malabares con llamadas y correos a distintas personas. Tienes a un responsable que centraliza la información y te mantiene al día.

Un equipo integrado no solo construye o reforma un espacio. Se compromete con una visión y asume la responsabilidad total de hacerla realidad, garantizando calidad, control y tranquilidad para ti.

Eficiencia que se traduce en ahorro

Aunque un servicio "llave en mano" pueda parecer más caro de entrada, la realidad es que a la larga supone un ahorro importante. La planificación conjunta permite optimizar la compra de materiales, coordinar a los distintos oficios para que no se pisen y anticipar problemas antes de que se conviertan en reparaciones costosas.

En un equipo donde el arquitecto y diseñador de interiores colaboran de verdad, cada decisión se toma pensando en maximizar el valor de tu inversión. Se aseguran de que la belleza del diseño sea compatible con la viabilidad técnica y el presupuesto pactado. Es el equilibrio perfecto que solo un enfoque colaborativo puede conseguir.

Cómo elegir al profesional perfecto para tu reforma

Dar con el equipo que va a darle una nueva vida a tu hogar es, sin rodeos, la decisión más importante de todo el proceso. Esto no va solo de mirar catálogos con fotos espectaculares; se trata de encontrar a un cómplice, a alguien que de verdad entienda lo que buscas y te dé la tranquilidad que necesitas para un proyecto tan personal. La elección va mucho más allá de la estética: es una cuestión de comunicación, de transparencia y, por qué no decirlo, de piel.

Para acertar de lleno, tienes que aprender a leer entre líneas. Un buen arquitecto y diseñador de interiores no se limita a enseñarte sus proyectos estrella, sino que te abre las puertas de su método de trabajo con total claridad. La sensación que debes tener es que estás eligiendo a un equipo que te va a acompañar, a proteger tus intereses y a convertir este viaje en una experiencia ilusionante.

Primer paso: investigación y filtro inicial

El primer filtro, lógicamente, es el portafolio. Busca proyectos que te inspiren, que conecten con tu estilo, pero que también demuestren que el estudio sabe adaptarse. No te quedes solo en la foto final; intenta analizar si los espacios se ven prácticos, si la distribución tiene lógica y si los acabados parecen de calidad. Un buen portafolio es como un libro que cuenta la historia de cómo ese estudio soluciona problemas y crea hogares con alma.

Pero las imágenes no lo son todo. Busca lo que otros clientes dicen. Lee con calma los testimonios y las reseñas. ¿Qué es lo que más destacan? ¿Hablan solo de lo bonito que quedó todo, o mencionan también la comunicación fluida, el respeto por los plazos o cómo se gestionaron los típicos imprevistos de una obra? Un comentario que resalte la tranquilidad del cliente durante el proceso vale su peso en oro.

La importancia de la química personal

Una vez que tengas una lista corta con dos o tres candidatos, llega el momento clave: la reunión cara a cara. Este encuentro es crucial, y no solo para hablar de metros cuadrados y materiales. Es para ver si hay feeling. Piensa que vas a pasar meses trabajando codo con codo con estas personas, tomando decisiones importantes y confiando plenamente en su criterio.

La confianza es el cimiento sobre el que se construye cualquier reforma de éxito. Si desde la primera reunión no sientes una conexión real y una comunicación fluida, es una señal de alerta. El profesional ideal es el que escucha más de lo que habla, el que te hace preguntas inteligentes y demuestra un interés genuino por entender cómo vives y qué necesitas.

Aprovecha esta primera toma de contacto para ver cómo reaccionan a tus ideas. ¿Intentan imponer su visión o colaboran contigo para pulir y mejorar lo que tienes en mente? Un buen profesional te guía y te asesora, pero jamás debería anular tus gustos. Lo que buscas es un socio, no un dictador del diseño.

Preguntas clave antes de firmar nada

Para asegurarte de que no se te escapa nada, hemos preparado una pequeña chuleta con las preguntas esenciales que deberías hacer a cualquier arquitecto y diseñador de interiores antes de dar el "sí, quiero". Sus respuestas te darán una radiografía muy clara de su profesionalidad, su forma de trabajar y su nivel de transparencia.

  • Sobre el proceso y la comunicación:

    • ¿Quién será mi persona de contacto directa durante todo el proyecto?
    • ¿Cada cuánto tiempo nos reuniremos o hablaremos para ver cómo va todo?
    • ¿Cómo gestionáis los imprevistos que puedan aparecer durante la obra? (Y créeme, siempre aparece alguno).
  • Sobre el presupuesto y los costes:

    • Vuestro presupuesto, ¿es cerrado o es una estimación? ¿Qué incluye y qué no incluye exactamente?
    • Si durante la obra quiero hacer algún cambio o añadir algo, ¿cómo se factura?
    • ¿Cuáles son las condiciones de pago?
  • Sobre garantías y plazos:

    • ¿Qué tipo de garantías ofrecéis sobre los trabajos y los materiales?
    • ¿Cómo se fija el calendario de la obra y qué ocurre si hay retrasos?

Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a distinguir a un simple proveedor de un verdadero colaborador. La claridad en estos temas es un signo inequívoco de una empresa seria y de fiar, algo especialmente valioso en una ciudad tan dinámica como Barcelona. De hecho, el sector de la construcción en Cataluña vive una transformación notable, impulsada por la digitalización y una demanda residencial muy fuerte. Barcelona lidera los proyectos de rehabilitación, en un contexto donde se prevé la necesidad de 600.000 viviendas nuevas en España antes de 2025, lo que está empujando las reformas integrales de alta calidad. Si te interesa el tema, puedes leer más sobre la evolución de los estudios de arquitectura en España.

Elegir bien es el primer paso para garantizar que tu inversión no solo revalorice tu casa, sino que, sobre todo, mejore tu calidad de vida durante muchos años.

Visualiza tu futuro hogar con tecnología 3D

¿Te imaginas poder pasear por tu nuevo salón, abrir los armarios de la cocina que aún no existe o ver cómo la luz del atardecer baña tu dormitorio? Todo esto, mucho antes de que se mueva un solo tabique. Se acabaron los días de intentar descifrar planos en 2D que solo un experto entiende. Hoy, la visualización 3D es la herramienta clave que cualquier arquitecto y diseñador de interiores usa para que tus ideas dejen de ser un sueño y se conviertan en un plan concreto y tangible.

Con esta tecnología, las dudas y las conjeturas desaparecen. En lugar de imaginarte cómo quedaría ese suelo de madera con los muebles de la cocina, lo ves directamente. Puedes probar distintas distribuciones sobre la marcha, comparar acabados y elegir la paleta de colores con una seguridad que los planos de toda la vida jamás podrían ofrecer.

Un arquitecto usa una tablet con realidad aumentada para diseñar un moderno salón.

Mucho más que una imagen bonita

Que no te engañen, los renders 3D no son solo una presentación espectacular para impresionar. Son una herramienta de trabajo fundamental en el día a día, un punto de encuentro donde tus expectativas y la visión del equipo de diseño se alinean a la perfección. Es en esta fase visual donde se toman las decisiones más importantes, lo que nos ahorra tiempo y, sobre todo, evita errores carísimos una vez que la obra está en marcha.

La visualización 3D es el puente que conecta tu idea con la realidad. Te permite vivir tu futuro hogar, tomar decisiones con total confianza y empezar a sentir ese espacio como tuyo antes de que exista.

Al interactuar con un modelo 3D de tu reforma, saltan a la vista detalles que de otro modo se escaparían. ¿El pasillo es demasiado estrecho? ¿Hemos previsto suficiente almacenaje? ¿La isla de la cocina va a ser un obstáculo? Responder a estas preguntas en la fase de diseño es infinitamente más fácil y barato que tener que solucionarlas con la obra a medias.

El poder de "estar allí" con la realidad virtual

Si llevamos la visualización un paso más allá, nos encontramos con la realidad virtual (RV), que ya no es ciencia ficción. Con unas gafas de RV, no solo ves una foto de tu futura casa, sino que te metes literalmente dentro. Puedes girar la cabeza y ver cómo conecta el comedor con la cocina o caminar de una habitación a otra para sentir de verdad las dimensiones y la escala del espacio.

Esta experiencia inmersiva es increíblemente útil para:

  • Comprobar la distribución: Te ayuda a entender la escala real de todo y si el movimiento por la casa es natural y fluido.
  • Jugar con la iluminación: Permite simular cómo la luz, tanto natural como artificial, afectará al ambiente de cada rincón a diferentes horas del día.
  • Acertar con los materiales: Ves en un entorno realista cómo combinan las texturas y los colores, asegurando que el resultado final sea coherente y armonioso.

Este nivel de detalle es clave en un sector tan dinámico como el del diseño de interiores en España, que se prevé que crezca a un ritmo anual del 5,13% hasta 2029. En una ciudad como Barcelona, donde las reformas buscan cada vez más soluciones tecnológicas y ecológicas, herramientas como el 3D son ya imprescindibles.

Gracias a estas tecnologías, el proceso de diseño se vuelve mucho más abierto y colaborativo. Como cliente, tienes un control sobre el resultado final que era impensable hace unos años, asegurando que tu nuevo hogar no solo sea precioso, sino que funcione perfectamente para ti. Si sientes curiosidad, puedes ver cómo lo aplicamos en nuestro pack de render interior, pensado precisamente para dar vida a tus ideas.

Preguntas frecuentes sobre tu proyecto de reforma

Embarcarse en una reforma integral es una decisión de peso, y es normalísimo tener un montón de dudas antes de lanzarse. Para nosotros, la transparencia es clave, así que hemos reunido aquí las preguntas que más nos hacéis llegar en Barcelona. Queremos que tengas toda la información clara desde el principio, para que afrontes tu proyecto con total confianza.

Aquí no hay trampa ni cartón. Vamos a hablar claro de lo que de verdad te preocupa: los costes, los plazos, los permisos y qué puedes esperar de nosotros como tu equipo de arquitecto y diseñador de interiores.

¿Cuánto cuestan los honorarios de un arquitecto y diseñador?

Esta es, sin duda, la pregunta del millón. Los honorarios no son una cifra fija que se saca de la chistera; dependen directamente de la complejidad y el tamaño de la reforma. Aun así, para que te hagas una idea clara de cómo funciona el sector, estos son los modelos más habituales:

  • Porcentaje sobre el PEM: Es una fórmula muy común. Los honorarios se calculan aplicando un porcentaje (normalmente entre el 8% y el 15%) sobre el Presupuesto de Ejecución Material (PEM). ¿Y qué es el PEM? Básicamente, el coste de los materiales y la mano de obra, sin contar IVA, licencias ni otros gastos. Es un modelo transparente, porque los honorarios crecen o decrecen en función del volumen real del trabajo.

  • Precio fijo por proyecto: Para proyectos muy bien definidos, como una reforma integral con un alcance claro desde el inicio, se puede pactar un precio cerrado. Este sistema te da una tranquilidad financiera total, ya que sabes desde el primer día cuánto vas a invertir en la parte técnica y de diseño, sin sorpresas.

  • Tarifa por horas: Es menos frecuente para un proyecto completo, pero tiene sentido para consultorías puntuales, una sesión de asesoramiento o trabajos muy concretos.

Lo más importante es que el modelo que elijas quede por escrito, claro y detallado. Un profesional serio siempre te explicará sin rodeos cómo calcula sus honorarios.

¿Necesito una licencia de obras para una reforma pequeña?

La normativa urbanística de Barcelona es bastante estricta, así que la respuesta corta es que casi siempre hace falta algún tipo de permiso. La burocracia puede parecer un laberinto, pero para eso estamos nosotros, para guiarte en cada paso.

Existen principalmente dos tipos de trámites:

  1. Comunicado de Obras o Assabentat: Es el trámite para las reformas más sencillas, las que no tocan ni la estructura, ni la distribución, ni la fachada del edificio. Piensa en cambiar el suelo, alicatar un baño, pintar o renovar la instalación eléctrica. Es un proceso ágil y rápido.

  2. Licencia de Obras Menores o Mayores: La necesitarás en cuanto vayas a tirar un tabique (aunque no sea de carga), cambiar la distribución de las habitaciones, abrir una ventana nueva o hacer cualquier cambio estructural. Este proceso sí requiere un proyecto técnico firmado por un arquitecto y su aprobación suele tardar más.

No te la juegues empezando una obra sin el permiso adecuado. Las multas del Ayuntamiento de Barcelona pueden ser muy elevadas y, lo que es peor, podrían paralizar la reforma. Nosotros nos encargamos de toda la gestión para que no tengas que preocuparte por el papeleo.

¿Qué incluye exactamente un presupuesto cerrado?

Un presupuesto cerrado es nuestro compromiso contigo, la mejor herramienta para evitar sustos y sobrecostes inesperados. Significa que el precio que firmamos es el precio final que pagas. Pero para que sea fiable de verdad, un presupuesto debe estar detallado al milímetro.

Un buen presupuesto debe desglosar claramente cada partida:

  • Trabajos de demolición: Qué se va a tirar y cómo se gestionarán los escombros.
  • Albañilería y tabiquería: Creación de nuevos muros, preparación de superficies, etc.
  • Instalaciones: Detalle completo de la renovación de electricidad, fontanería, gas y climatización.
  • Revestimientos: Qué tipos y calidades de suelos, azulejos y pintura se usarán.
  • Carpintería: Puertas, ventanas, armarios a medida y rodapiés.
  • Mobiliario y acabados: Muebles de cocina, sanitarios del baño, grifería e iluminación.

Una regla de oro: lo que no está en el presupuesto, no está incluido. Por eso es fundamental que lo revisemos juntos a fondo antes de empezar, para que tengas la certeza absoluta de qué estás contratando.

¿Cuánto tiempo llevará mi reforma integral?

Esta es otra de las grandes incógnitas que agobia a cualquiera que se plantea una reforma. Aunque cada proyecto es un mundo, nuestra experiencia en Barcelona nos permite darte unas estimaciones realistas. Para un piso de unos 80-100 m², una reforma integral suele moverse entre los 4 y los 6 meses.

Este plazo, por supuesto, puede variar por varios motivos:

  • La complejidad del proyecto y si hay que tocar elementos estructurales.
  • Los plazos de entrega de materiales específicos, como una carpintería a medida o unas baldosas que vienen de Italia.
  • El tiempo que tarda el Ayuntamiento en conceder la licencia de obras, un factor que no siempre podemos controlar.

Un buen equipo de arquitecto y diseñador de interiores siempre te entregará un calendario de obra detallado antes de empezar. Ese planning es nuestra hoja de ruta y nuestro compromiso para cumplir los plazos acordados.


En Arqpro, gestionamos tu proyecto de la A a la Z, con presupuestos cerrados y una planificación milimétrica para que tu única preocupación sea disfrutar del resultado. Contacta con nosotros y cuéntanos tu idea.