Cocina en paralelo: guía de diseño para optimizar distribución y almacenamiento
Una cocina en paralelo, que muchos conocen como de dos frentes, es simplemente una distribución que coloca el mobiliario y los electrodomésticos en dos paredes enfrentadas. Entre ellas, queda un pasillo central para moverte. Esta solución es una auténtica maravilla para transformar espacios compactos y estrechos —como los de tantos pisos urbanos— en zonas de trabajo con la máxima eficiencia.
Qué es una cocina en paralelo y por qué optimiza los pisos urbanos
La genialidad de una cocina en paralelo está en su lógica y sencillez. Piensa que lo tienes todo a mano, en dos líneas rectas. Esto crea un flujo de trabajo increíblemente cómodo y ergonómico. Imagina tener la zona de cocción y preparación en un lado, y justo enfrente, la zona de aguas y el almacenaje. Es un diseño que elimina los paseos innecesarios, haciendo que cocinar sea más rápido y agradable.
En ciudades como Barcelona, donde cada metro cuadrado cuenta, esta distribución se ha convertido en una solución estrella. No solo saca el máximo partido al espacio, sino que también ofrece una capacidad de almacenamiento sorprendente al aprovechar dos paredes completas. Es la respuesta perfecta si buscas funcionalidad sin renunciar al estilo en un espacio reducido.
Un caso real que demuestra su potencial
Para que veas el impacto que puede tener, pongamos un ejemplo práctico. Una familia en un piso del Eixample de Barcelona tenía una cocina de apenas 8 m², oscura y poco funcional. El reto era convertirla en un espacio práctico, luminoso y abierto al salón, una de las peticiones más habituales hoy en día.
Al apostar por una cocina en paralelo abierta al salón, el cambio fue radical. Se tiró un tabique, se instalaron dos frentes de mobiliario y se integraron todos los electrodomésticos. ¿El resultado? Una sensación de amplitud inmediata y un espacio social donde la familia podía interactuar mientras cocinaba.
Este tipo de proyectos demuestra que la clave no es tener más espacio, sino saber usarlo. Con una distribución en paralelo, optimizas cada centímetro sin tener que renunciar a nada.
Esta tendencia no es solo una percepción; los datos lo confirman. El Informe sobre Cocinas 25-26 en España revela que el 85% de las reformas de cocinas en Barcelona optaron por diseños abiertos. De hecho, estudios como Arqpro han visto un aumento del 40% en solicitudes específicas para cocinas en paralelo. Esta cifra deja clara su eficacia en pisos de ciudad, donde el espacio medio para una cocina ronda los 8-10 m². Si quieres saber más, puedes ver los hallazgos completos sobre cocinas en España.
Comparativa de distribuciones de cocina para espacios urbanos
Para ponerlo en perspectiva, he preparado una tabla que compara la distribución en paralelo con otras opciones muy comunes en pisos de ciudad. Así puedes ver de un vistazo qué te puede encajar mejor según tu espacio, presupuesto y forma de usar la cocina.
| Tipo de Distribución | Espacio Mínimo Requerido | Eficiencia del Flujo de Trabajo | Coste Orientativo de Reforma |
|---|---|---|---|
| En Paralelo | 1,80 m de ancho | Muy Alta (distancias cortas) | Moderado-Alto |
| En L | 2,20 x 1,80 m | Alta (esquinas a veces difíciles) | Moderado |
| En U | 2,40 m de ancho | Muy Alta (todo a mano) | Alto |
| Con Isla | 3,50 x 3,00 m | Excelente (requiere más espacio) | Muy Alto |
Como ves, la cocina en paralelo destaca por su eficiencia en espacios estrechos, ofreciendo una funcionalidad casi a la par que una cocina en U, pero con menores requisitos de espacio y, a menudo, un coste más ajustado.
Por eso, trabajar con expertos es tan importante. Evitarás errores de principiante, como dejar un pasillo demasiado estrecho o colocar los electrodomésticos sin pensar en el día a día. Un equipo profesional se asegurará de que el resultado final sea un equilibrio perfecto entre lo que te gusta y lo que de verdad funciona. Si estás pensando en una transformación, puedes leer más sobre nuestras reformas de cocinas en Barcelona.
Cómo planificar el espacio y el flujo de trabajo en tu cocina
El secreto de una buena cocina en paralelo no está en los muebles caros ni en los acabados de moda. La clave del éxito, la que marca la diferencia entre una cocina cómoda y una en la que te tropiezas constantemente, es una planificación inteligente del espacio. Aquí es donde los centímetros cuentan y la lógica se impone a la estética.
El pasillo central: la arteria de tu cocina
Lo primero es lo primero: el espacio para moverse. El pasillo que queda entre las dos bancadas es vital. Para que dos personas puedan cocinar a la vez sin darse codazos o para que puedas abrir la puerta del lavavajillas y agacharte sin problemas, necesitas un mínimo de 90 cm.
Ahora bien, si buscas la comodidad absoluta, mi recomendación es ir a por los 120 cm. Esta es la medida ideal que te da una libertad de movimiento total. Créeme, cualquier cosa por debajo de 90 cm convierte tu cocina en un pasillo angosto y poco funcional.
El triángulo de trabajo: un clásico que se adapta
Seguro que has oído hablar del famoso triángulo de trabajo. Es un concepto básico en diseño de cocinas que conecta las tres zonas clave: almacenamiento (frigorífico), limpieza (fregadero) y cocción (placa y horno). El objetivo es que la distancia entre ellas sea corta para que no tengas que dar paseos innecesarios.
En una cocina en paralelo, este triángulo se aplasta, pero la lógica sigue siendo la misma. La distribución más eficiente que hemos comprobado en cientos de proyectos es agrupar la zona de aguas (fregadero y lavavajillas) y la de cocción en una misma pared, dejando siempre una superficie de trabajo de al menos 60 cm entre ellas.
¿Y qué pasa con el otro lado? Ahí es donde situamos el almacenamiento principal: el frigorífico y los muebles columna para la despensa. Es la configuración más práctica.
Un truco de experto: Coloca siempre el frigorífico en un extremo, cerca de la entrada si es posible. Así, si alguien de la familia quiere coger una bebida, no tiene que cruzar por en medio de la zona donde estás cocinando. Es un pequeño detalle que evita muchas interrupciones.
Esta imagen resume muy bien el proceso que seguimos para que todo encaje a la perfección.

Como ves, todo parte de las medidas correctas para luego distribuir las zonas de trabajo de forma que el movimiento sea fluido y natural.
Planifica las instalaciones: el error que nadie quiere cometer
Uno de los fallos más comunes (y caros) en una reforma es dejar para el final la planificación de enchufes y tomas de agua. En una cocina, y más en una en paralelo donde tienes dos frentes de trabajo, esto es un error garrafal. Hay que saber dónde irá cada electrodoméstico antes incluso de empezar a tirar tabiques.
Haz una lista y no te dejes nada:
- Zona de aguas: Necesitarás tomas de agua fría y caliente para el grifo, además de una toma de agua y un desagüe para el lavavajillas. Un consejo: pon siempre el lavavajillas pegado al fregadero, te facilitará tanto la instalación como el día a día.
- Zona de cocción: La placa de inducción o vitrocerámica exige una conexión eléctrica potente e independiente. No te olvides del enchufe para la campana extractora y los del horno y el microondas.
- Pequeños electrodomésticos: Piensa en la cafetera, la tostadora, el robot de cocina… Asegúrate de tener al menos 4 o 5 enchufes libres y a mano en la encimera principal.
Anticipar todo esto desde el principio significa tener una cocina limpia, sin cables colgando ni regletas peligrosas. Un buen arquitecto y diseñador de interiores siempre te presentará un plano detallado de instalaciones como punto de partida, mucho antes de hablar de colores o materiales.
Imagina que quieres la placa en una encimera y el horno en una columna en el frente opuesto. Cada uno necesita su propia línea de corriente desde el cuadro eléctrico. Definirlo en el plano inicial es sencillo y económico; tener que hacer rozas en paredes recién pintadas es una pesadilla que dispara el presupuesto. Una buena planificación es la base sobre la que se construye una cocina funcional, segura y sin sorpresas económicas.
Almacenamiento e iluminación: las claves para una cocina de diez
Una cocina en paralelo bien planteada es un prodigio de eficiencia, pero su gran desafío es no caer en la sensación de pasillo estrecho o desordenado. Para que tu cocina respire amplitud, luz y sea súper funcional, todo se reduce a dos pilares: un almacenamiento inteligente y una iluminación estratégica. Cuando los planificas a la vez, el resultado cambia por completo la experiencia de uso.

El objetivo es muy claro: exprimir cada centímetro sin saturar el espacio. Se trata de pensar en vertical y en profundidad, de rescatar esos rincones que normalmente damos por perdidos.
Piensa en vertical: almacenamiento hasta el último rincón
La primera regla de oro en una cocina con dos frentes es ir hacia arriba. Llevar los muebles hasta el techo no solo te regala un espacio valiosísimo para guardar lo que usas de vez en cuando, sino que además crea una línea visual que alarga las paredes y hace que el techo parezca más alto.
Otro cambio que, por experiencia, te digo que marca un antes y un después es cambiar los armarios bajos de toda la vida por cajones de extracción total. Se acabó lo de arrodillarse para buscar esa olla del fondo. Con un cajón, lo ves todo de un solo vistazo. Es una solución que puede aumentar el espacio de almacenamiento útil hasta en un 30%.
El mejor almacenamiento es el que no se ve, pero te permite tenerlo todo a mano justo cuando lo necesitas. Busca soluciones integradas que mantengan la encimera despejada y las líneas del diseño limpias.
Pero la cosa no acaba ahí. Hay soluciones muy ingeniosas para aprovecharlo absolutamente todo:
- Columnas extraíbles: Son la despensa perfecta para huecos estrechos. Ideales para botes, especias o botellas, te dan acceso total al contenido.
- Cajones en los zócalos: ¿Y ese espacio muerto bajo los muebles? Pues se puede convertir en el lugar perfecto para guardar bandejas de horno, manteles o esa pequeña escalera plegable.
- Sistemas para esquinas: Si tu cocina en paralelo termina contra una pared, las bandejas extraíbles o giratorias evitarán que ese rincón se convierta en un agujero negro de trastos.
Esta filosofía de optimización es una tendencia clara en las reformas de hoy. Como se ve en proyectos de estudios como Arqpro, que realizan más de 500 reformas al año, el almacenamiento oculto con cajones y módulos altos es el camino a seguir para ganar funcionalidad.
Iluminación por capas: adiós a las sombras
Una mala iluminación puede arruinar la mejor de las distribuciones. En una cocina en paralelo, lo peor que te puede pasar es trabajar a la sombra de tu propio cuerpo porque solo tienes una luz en el centro del techo. La solución profesional es diseñar una iluminación por capas.
Se trata de combinar tres tipos de luz para crear un ambiente que sea práctico y acogedor a partes iguales:
- Luz general: La base de todo. Suelen ser focos empotrados (downlights) repartidos por el techo o una lámpara principal. Su misión es que no queden zonas oscuras.
- Luz de trabajo: Esta es la más importante y la que marca la diferencia. Se consigue instalando tiras LED bajo los muebles altos. Iluminan directamente la encimera, justo donde cortas y preparas los alimentos.
- Luz ambiental: Es el toque de calidez. Puede ser una lámpara colgante sobre una pequeña barra, o luces tenues dentro de una vitrina para crear un punto de interés.
Ventilación: eficaz pero invisible
Por último, pero no menos importante, la ventilación. Una buena campana extractora es fundamental para mantener el aire limpio de humos y olores, sobre todo si la cocina está abierta al salón. Para una distribución en paralelo, estas son las opciones más habituales:
| Tipo de Campana | Ventajas | Consideraciones |
|---|---|---|
| Integrada en mueble | Discreta y económica. Queda oculta, manteniendo la línea del diseño. | Suelen tener una potencia de extracción algo menor. |
| De encimera | Minimalista y muy moderna. Emerge cuando la necesitas. | Requiere un mueble específico debajo y su coste es más elevado. |
| De techo | Totalmente invisible y muy potente. Perfecta para diseños limpios. | Necesita un falso techo para su instalación y es la opción más cara. |
La elección final dependerá de tu presupuesto, del estilo que busques y de cuánto cocines. Lo que está claro es que planificarla desde el principio, junto al resto de elementos, es clave para que tu cocina en paralelo sea un espacio funcional, cómodo y visualmente impecable.
Cómo elegir los materiales para que tu cocina dure (y luzca) impecable
Llegamos a una de mis partes favoritas de cualquier reforma: la elección de materiales. Es el momento en que el diseño cobra vida y defines no solo la estética de tu cocina en paralelo, sino también su resistencia al día a día. Una buena elección es la diferencia entre una cocina que sigue como nueva después de años y otra que delata el paso del tiempo demasiado pronto.
En una cocina de este tipo, con dos frentes de mobiliario tan protagonistas, los materiales que escojas tendrán un impacto visual tremendo. La clave está en encontrar el equilibrio perfecto entre diseño, durabilidad y, por supuesto, el presupuesto que manejas. Vamos a ver las opciones más inteligentes para que tu inversión realmente merezca la pena.

La encimera: el corazón (y el campo de batalla) de tu cocina
Si hay un elemento que sufre en la cocina, es la encimera. Lo aguanta todo: cortes, calor, manchas… Por eso, aquí no te recomiendo escatimar. Es la superficie de trabajo principal y la que más define el carácter del espacio. En nuestros proyectos de reforma en Barcelona, hay tres materiales que destacan por encima del resto: el cuarzo, el porcelánico y el granito.
| Material | Por qué nos gusta | Cómo se cuida | Inversión |
|---|---|---|---|
| Cuarzo | Su gama de colores y acabados es infinita. Al no ser poroso, no se mancha, y aguanta muy bien los arañazos. | Mínima. Agua y jabón neutro son suficientes. Hay que tener cuidado con las ollas muy calientes. | Media-Alta |
| Porcelánico | Es un auténtico todoterreno. Resistencia máxima al calor, a las rayas y al sol (no se decolora). Ideal para un uso intensivo. | Prácticamente nulo. De los materiales más duros y fáciles de mantener que existen. | Alta |
| Granito | Cada pieza es única, con la belleza de la piedra natural. Es muy duro y resiste bien el calor y los rasguños. | Baja-Media. Al ser una piedra natural, es poroso. Necesita un sellado cada cierto tiempo para evitar manchas. | Media |
Un consejo de profesional: si el presupuesto te lo permite, invierte en un buen porcelánico o en un cuarzo de alta gama. Su durabilidad y lo fácil que es mantenerlos te quitarán muchos dolores de cabeza a largo plazo. Te aseguras una encimera que lucirá como el primer día durante años.
Los frentes de los muebles: el rostro de tu cocina
Las puertas de los armarios son lo que define el estilo. ¿Quieres algo minimalista, cálido, industrial? El acabado que elijas lo dirá todo.
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Laminados y estratificados: Son la opción más práctica y con la mejor relación calidad-precio. Su resistencia a golpes y arañazos es espectacular, y la variedad de acabados es casi infinita, desde colores lisos hasta imitaciones de madera o cemento que dan el pego totalmente. Son perfectos para cocinas con mucho trote y para familias con niños.
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Lacados: Aportan ese acabado sedoso, liso y elegante, ideal para un look minimalista y moderno. Lo mejor es que puedes lacarlos en cualquier color de la carta RAL, dándote una libertad creativa total. Eso sí, son algo más delicados ante los golpes fuertes.
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Maderas naturales o rechapados: Si lo que buscas es calidez y un toque nórdico o rústico, no hay nada como la madera. Aporta una textura y una belleza que ningún otro material puede igualar. Los rechapados de madera natural te dan esa misma estética a un precio más contenido y con mayor estabilidad dimensional.
Una tendencia que vemos muchísimo en nuestros proyectos es la combinación de materiales. Por ejemplo, se llevan mucho los muebles bajos en un laminado oscuro y resistente, combinados con los muebles altos en un lacado blanco o una madera clara para dar más ligereza visual al conjunto.
Suelos y paredes: preparados para la acción
El suelo y la pared que queda entre la encimera y los armarios altos (el salpicadero) son elementos clave. En una cocina en paralelo, el pasillo central es una zona de mucho tránsito, así que necesitas un suelo que lo aguante todo. Aquí, el gres porcelánico es el rey absoluto. Es súper resistente al desgaste, a los golpes, a las manchas y a los productos de limpieza. Además, hay acabados que imitan a la perfección la madera, el cemento o la piedra, así que encaja con cualquier estilo.
Esta apuesta por materiales duraderos y atemporales es una tendencia que ha venido para quedarse. De hecho, se calcula que el 92% de las cocinas que se reforman en Barcelona ya incorporan este tipo de soluciones, priorizando también el almacenamiento inteligente. El lujo discreto, pero funcional, gana la partida: un 65% de los propietarios eligen maderas naturales y encimeras de cuarzo de alta durabilidad, materiales que pueden tener una vida útil de más de 20 años. Puedes conocer más sobre estas tendencias atemporales en cocinas y entender por qué son una inversión tan inteligente. En Arqpro, es nuestra filosofía: construir para que dure.
Cómo gestionar el presupuesto y los plazos de la reforma
Hablemos de dinero y tiempo, dos de los temas que más preocupan cuando te planteas reformar la cocina. Con una buena planificación y las cuentas claras desde el primer día, te aseguro que el proceso es mucho más sencillo y predecible de lo que imaginas.
La clave para evitar sorpresas es entender que una reforma no es solo comprar muebles bonitos. Hay todo un trabajo detrás, desde la demolición hasta las instalaciones, que es fundamental para que el resultado sea perfecto y, sobre todo, duradero.
Desglose orientativo del presupuesto
Para una cocina en paralelo de un tamaño estándar, por ejemplo en Barcelona, el presupuesto se reparte de una forma bastante lógica. Aunque cada proyecto tiene sus particularidades, esta distribución te dará una idea muy realista de en qué se va a invertir tu dinero:
- Mobiliario (35-40%): Es, sin duda, la partida más importante. Aquí entra todo el coste de los armarios, cajones y frentes que definirán el estilo de tu cocina. La calidad de los herrajes o los acabados que elijas puede mover bastante esta cifra.
- Electrodomésticos (20-25%): El frigorífico, la placa, el horno, la campana, el lavavajillas… La inversión aquí depende mucho de la gama y la eficiencia energética que busques.
- Encimera (10-15%): Como ya hemos visto, es una inversión en el día a día. Los materiales de alta gama como porcelánicos o cuarzos de calidad se sitúan en la parte alta de esta horquilla.
- Instalaciones y mano de obra (15-20%): Esta es la «sala de máquinas» de la reforma. Incluye todo el trabajo de fontanería, electricidad, montaje de muebles, pintura y cualquier tarea de albañilería. Es crucial que lo hagan profesionales cualificados.
- Demoliciones y revestimientos (5-10%): En esta partida contamos lo que cuesta retirar la cocina vieja, quitar azulejos y suelo, y por supuesto, la colocación de los nuevos materiales.
La transparencia es innegociable. Un presupuesto bien desglosado te permite saber exactamente qué estás pagando y te da margen para ajustar calidades en ciertos elementos si necesitas equilibrar el coste final.
Si quieres hacerte una idea más precisa de los números, te recomiendo que le eches un vistazo a nuestra guía sobre cuánto cuesta reformar un piso, donde lo explicamos con más detalle.
Cronograma realista de la obra
La gran pregunta: «¿cuánto tiempo estaré sin cocina?». Siendo realistas, para una reforma integral de una cocina en paralelo, lo normal es que el proceso dure entre 4 y 6 semanas. Este plazo puede variar un poco si hay que hacer instalaciones complejas o fabricar muebles a medida, pero es una referencia muy fiable.
Así se distribuyen los tiempos, fase por fase:
- Semana 1. Demolición y preparación: Toca decir adiós a lo viejo. Se retira toda la cocina antigua, se pican azulejos y se levanta el suelo. Aprovechamos para marcar y abrir las rozas para las nuevas instalaciones de agua y luz.
- Semanas 2-3. Instalaciones y albañilería: Entran en acción los fontaneros y electricistas para pasar todas las tuberías y cables nuevos. Justo después, los albañiles alisan las paredes, colocan el nuevo suelo y dejan todo listo para pintar.
- Semana 4. Montaje y acabados: ¡La parte más emocionante! Es cuando tu nueva cocina empieza a tomar forma. Se instalan los muebles, la encimera y los electrodomésticos. Se pinta y se remata con los últimos detalles como enchufes y lámparas.
- Semanas 5-6. Remates y entrega: Se hacen las conexiones finales de todos los aparatos, se comprueba que cada cosa funcione a la perfección y se realiza una limpieza profesional a fondo. ¡Ya solo queda entregarte las llaves para que la disfrutes!
La tranquilidad de trabajar con un estudio profesional
Coordinar a todos estos gremios, controlar los plazos y gestionar el presupuesto por tu cuenta puede ser una auténtica locura. Aquí es donde contar con un estudio como Arqpro marca una diferencia abismal.
Para empezar, te damos una visión clarísima del resultado con renders 3D. Poder «pasear» por tu futura cocina en paralelo antes de mover un solo ladrillo te da una seguridad increíble y nos permite hacer cambios sobre el papel, que siempre es más fácil y económico.
Además, nos encargamos de la supervisión profesional y continua de la obra. Nuestro jefe de obra coordina a todo el equipo, se asegura de que la calidad sea impecable y, lo más importante, garantiza que los plazos firmados en el contrato se cumplan a rajatabla.
Y para tu total tranquilidad, trabajamos con packs de presupuesto cerrado. El precio que acordamos al principio es el precio que pagas al final. Sin sorpresas, sin extras inesperados. Esta transparencia total te permite planificar tu inversión con confianza, sabiendo que no habrá desviaciones que descuadren tus números.
Dudas habituales al reformar una cocina en paralelo
Llegamos al final de la guía, y es totalmente normal que aún tengas preguntas en el aire. Meterse en una reforma de cocina, por muy funcional que sea el diseño, siempre es un paso importante. Para que te lances con total seguridad, hemos reunido aquí las dudas más comunes que nos plantean los clientes en nuestros proyectos de Barcelona.
La idea es darte respuestas directas y claras, basadas en nuestra experiencia de años, para que sepas qué esperar en cada momento y te libres de los errores típicos. Con la información adecuada, el camino hacia la cocina de tus sueños se hace mucho más llano.
¿Voy a necesitar permisos de obra para instalar mi cocina?
Esta es una de las primeras grandes dudas, y la respuesta es: depende. Si la reforma implica mover tabiques para cambiar la distribución, o si vas a modificar las instalaciones de fontanería, gas o electricidad, la respuesta es sí. Necesitarás una comunicación oficial al ayuntamiento, lo que en Cataluña se conoce como assabentat d’obres.
Por otro lado, si los trabajos son más superficiales —cambiar muebles, la encimera, pintar las paredes—, y no tocan ni la estructura ni las instalaciones, podría bastar con un simple enterado de obras. Lo bueno de contar con un estudio de reformas como Arqpro es que nos encargamos de todo este papeleo. Así te aseguras de que el proyecto cumple la normativa vigente y tú te olvidas de la burocracia.
¿Se puede poner una mesa para comer en una cocina de dos frentes?
¡Por supuesto que sí! Que el diseño sea lineal no significa que tengas que renunciar a un rincón para comer. Hay soluciones muy ingeniosas para integrar una pequeña zona de comedor sin que el espacio de trabajo se vea comprometido.
Te cuento algunas ideas que hemos puesto en práctica con éxito en varios proyectos:
- Prolongar la encimera: Al final de uno de los frentes, puedes extender la encimera unos centímetros para crear una barra de desayuno con un par de taburetes altos. Es una solución sencilla y muy práctica.
- Un banco pegado a la pared: Si uno de los extremos de la cocina termina en una pared libre, instalar un banco corrido es una forma genial de aprovechar el espacio al máximo.
- Península como comodín: Diseñar una pequeña península al final de una de las bancadas es, sin duda, una de las opciones más populares. Funciona como superficie de apoyo extra y, al mismo tiempo, como mesa para comidas rápidas.
- Mesas auxiliares: Si el pasillo es suficientemente ancho, una pequeña mesa redonda puede quedar genial. Rompe con la linealidad del diseño y hace que la circulación sea más fluida.
Una reforma bien planificada y ejecutada es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu casa. En una ciudad como Barcelona, puede revalorizar la propiedad entre un 10% y un 15%. No es solo un cambio estético; la funcionalidad y un diseño actual son un gancho enorme para futuros compradores.
¿Qué errores debería evitar a toda costa en el diseño?
Por la experiencia que tenemos arreglando problemas de otros, te diría que los errores más comunes son bastante claros. El primero, sin duda, es no dejar suficiente espacio de paso. Como ya hemos comentado, menos de 90 cm entre los dos frentes convierte la cocina en un pasillo angosto y muy poco funcional.
Otro fallo garrafal es una mala iluminación. No hay nada peor que trabajar en la encimera y que tu propia sombra te tape lo que estás haciendo. Y, por supuesto, no planificar bien los enchufes desde el principio. Te aseguro que siempre hacen falta más de los que crees.
Pero el mayor error de todos es lanzarse sin asesoramiento profesional. Un experto ve estos problemas antes de que ocurran y te garantiza un diseño que funciona, es seguro y no te dará dolores de cabeza. Un diseño que no solo será bonito el primer día, sino que será práctico durante muchos años.
En Arqpro llevamos tres generaciones transformando hogares en Barcelona, garantizando profesionalidad y cumplimiento de plazos en cada proyecto. Si buscas un resultado impecable y sin sorpresas, contacta con nosotros y solicita tu presupuesto sin compromiso.