Zócalos para pared: Guía definitiva para tu reforma en 2026
Puede que nunca te hayas parado a pensar en ellos, pero los zócalos de pared son uno de esos detalles que, cuando faltan, se notan (y mucho). No son un simple adorno; son el punto final que remata la unión entre el suelo y la pared, un elemento clave tanto por protección como por estética.
Actúan como un escudo discreto contra los golpes del día a día y las rozaduras de los muebles, a la vez que solucionan de forma elegante la papeleta de ocultar juntas o cables. En definitiva, dan ese acabado limpio y profesional que toda estancia necesita.
Qué son los zócalos y por qué son esenciales en tu hogar

Piénsalo de esta manera: ¿colgarías un cuadro espectacular directamente en la pared, sin un marco que lo realce? Seguramente no. El marco protege la obra, define sus límites y la integra en la decoración. Pues bien, los zócalos para pared son exactamente eso: el marco que conecta visualmente el suelo con las paredes, aportando coherencia y un acabado pulido al conjunto.
Aunque a menudo pasan desapercibidos, son fundamentales. Sin ellos, la transición entre superficies queda desnuda, desprotegida y expuesta al desgaste.
La doble función: proteger y embellecer
En la práctica, la misión principal de un zócalo es crear una barrera. Su trabajo es proteger la base de las paredes, una zona que sufre bastante con:
- Golpes y rozaduras al pasar la aspiradora, mover muebles o simplemente por el trasiego diario.
- La humedad al fregar, evitando que el agua se filtre y dañe la pintura o el material de la pared.
- La acumulación de polvo y suciedad en esa esquina tan difícil de limpiar entre el suelo y la pared.
Desde el punto de vista del diseño, su papel es igual de importante. Un zócalo bien elegido es capaz de disimular pequeñas imperfecciones y, sobre todo, de definir el carácter de la habitación.
El zócalo no es un accesorio, es una pieza clave del puzle. Tiene la capacidad de ocultar la junta de dilatación perimetral, que es obligatoria en suelos flotantes como el parqué o los laminados, garantizando un acabado perfecto sin renunciar a la funcionalidad.
Por qué no deberías prescindir de ellos en tu reforma
En cualquier proyecto de reforma, ya sea grande o pequeño, instalar un buen zócalo es lo que diferencia un acabado correcto de un acabado verdaderamente profesional. Además, son increíblemente prácticos para esconder el cableado de la fibra óptica o de algún aparato eléctrico, una solución mucho más limpia que las canaletas de plástico o los cables grapados a la vista.
También son una oportunidad de oro para darle un toque personal al espacio. No importa si buscas un aire clásico, minimalista o rústico, siempre hay un zócalo perfecto para cada estilo.
Para que te hagas una idea clara de su importancia, hemos resumido sus beneficios en esta tabla. Es un vistazo rápido a todo lo que los zócalos hacen por tu casa, tanto a nivel práctico como estético.
Resumen de las funciones clave del zócalo
| Función | Descripción Detallada |
|---|---|
| Protección de la pared | Funciona como un parachoques contra impactos, rozaduras y el desgaste de la limpieza diaria. |
| Cobertura de juntas | Oculta la junta de dilatación en suelos flotantes y disimula imperfecciones en la unión con la pared. |
| Ocultación de cableado | Muchos modelos incluyen un hueco interior para pasar cables de forma discreta y ordenada. |
| Definición estética | Enmarca el espacio, crea una transición visual agradable y unifica el estilo de la habitación. |
Entender su valor es el primer paso para elegir con acierto el material, el estilo y la altura que mejor encajen en tu proyecto.
Cómo elegir el material perfecto para tus zócalos

Acertar con el material para los zócalos de pared es un poco como elegir los zapatos adecuados para un conjunto: no solo tienen que combinar, sino que deben ser funcionales para el uso que se les va a dar. Esta decisión es más importante de lo que parece, ya que define la durabilidad, el mantenimiento y, cómo no, el carácter final de la estancia.
Cada material tiene su propia personalidad y aguanta el trote de manera diferente. No es lo mismo un zócalo para un baño, donde la humedad es constante, que para un salón señorial o una habitación infantil llena de vida. Vamos a ver las opciones más comunes para que puedas elegir con conocimiento de causa.
El encanto atemporal de la madera maciza
La madera maciza es la opción clásica por antonomasia. Aporta una calidez y nobleza que ningún otro material consigue, conectando el espacio con lo natural. Maderas como el pino, el roble o el haya son muy demandadas por la belleza de su veta y su gran robustez.
Un zócalo de madera es una inversión segura en elegancia, ideal para casas con suelos de parqué o de estilo rústico y tradicional. Crea una continuidad visual perfecta y, además, se puede barnizar, teñir o pintar, adaptándose a cualquier cambio de estilo que quieras hacer en el futuro.
Eso sí, la madera es un material «vivo». Es más sensible a la humedad y los cambios bruscos de temperatura, así que no es la mejor idea para baños o cocinas si no tienen una ventilación excelente. También requiere algo más de mimo para que luzca como el primer día.
MDF: una solución versátil y económica
El MDF (tablero de fibras de densidad media) es el gran camaleón de los zócalos. Se fabrica con fibras de madera prensadas con resinas, creando un material muy uniforme, liso y estable. Su mayor punto a favor es, sin duda, su fantástica relación calidad-precio.
Como no tiene veta, su superficie es perfecta para lacar o pintar, logrando esos acabados impecables que tanto se ven en decoraciones modernas. Es el material estrella para los populares zócalos blancos de estilo nórdico o minimalista. Además, ya existen versiones hidrófugas que resisten bien la humedad, permitiendo su uso en zonas más delicadas.
El MDF hidrófugo es una solución muy práctica para cocinas y baños. Combina la versatilidad estética del MDF de siempre con una mayor resistencia al agua, evitando que se hinche o se deforme con el tiempo.
PVC y poliestireno para máxima resistencia
Cuando lo que buscas por encima de todo es resistencia a la humedad y durabilidad, el PVC y otros polímeros sintéticos son los claros ganadores. Estos materiales son 100 % resistentes al agua, inmunes al moho y no se deforman, lo que los hace perfectos para baños, cocinas, sótanos o viviendas en zonas de costa.
Son ligeros, flexibles y muy fáciles de instalar. Limpiarlos es tan sencillo como pasar un paño húmedo. Y aunque antes se asociaban a acabados más sencillos, los diseños actuales imitan la madera o el metal con un realismo sorprendente, convirtiéndolos en una alternativa funcional y con mucho estilo.
Aluminio y acero inoxidable: un toque moderno
Para interiores de estilo contemporáneo, industrial o minimalista, los zócalos de metal como el aluminio o el acero inoxidable son toda una declaración de intenciones. Su acabado es limpio, sofisticado y transmite una sensación de calidad y modernidad al instante.
Son extremadamente resistentes a los golpes y al desgaste, así que son una opción fantástica para zonas de mucho tránsito como pasillos, oficinas o locales comerciales. Además, los zócalos para pared de aluminio se usan a menudo para integrar tiras LED, creando efectos de luz indirecta que añaden un toque de diseño muy actual.
La robustez de los zócalos cerámicos
El zócalo cerámico es, simplemente, la continuación natural del suelo de baldosas. Usar el mismo material del pavimento para el rodapié garantiza una cohesión visual total. Es la opción lógica y más habitual en estancias con suelos porcelánicos o de gres.
Su principal ventaja es su extrema dureza y resistencia al agua, a los productos de limpieza y al desgaste. Es prácticamente indestructible y su mantenimiento es nulo. Por eso es perfecto no solo para baños y cocinas, sino también para terrazas y zonas exteriores. Si estás valorando renovar tus suelos, te puede interesar saber más sobre los acabados disponibles en nuestros packs de parquet.
Para que te resulte más fácil visualizar las ventajas de cada material, hemos preparado esta tabla comparativa.
Comparativa de materiales para zócalos
Esta tabla te ayudará a elegir el material más adecuado según tus necesidades, estilo y presupuesto.
| Material | Ventajas Principales | Ideal Para… | Mantenimiento |
|---|---|---|---|
| Madera Maciza | Calidez, elegancia, naturalidad, se puede restaurar. | Salones, dormitorios, pasillos. Estilos clásicos o rústicos. | Moderado. Sensible a la humedad y arañazos. |
| MDF | Económico, superficie lisa para pintar, versátil. | Estancias secas. Perfecto para zócalos blancos en estilos modernos. | Bajo. La versión hidrófuga requiere aún menos cuidados. |
| PVC / Poliestireno | 100% resistente al agua, inmune al moho, flexible, económico. | Baños, cocinas, sótanos, zonas de costa. | Prácticamente nulo. Limpieza con paño húmedo. |
| Aluminio / Acero | Moderno, muy resistente a golpes, duradero, permite integrar LED. | Zonas de alto tránsito, oficinas, estilos industriales o minimalistas. | Bajo. Fácil de limpiar y muy resistente. |
| Cerámica | Máxima dureza, resistencia total al agua y productos químicos. | Baños, cocinas, terrazas. Para dar continuidad al suelo cerámico. | Nulo. Misma limpieza que el suelo. |
Como ves, la elección va más allá de la simple estética. Pensar en el uso diario de la habitación y en el nivel de mantenimiento que estás dispuesto a asumir es clave para tomar la decisión correcta y disfrutar de unos zócalos perfectos durante años.
Hablemos de tendencias: los zócalos que veremos hasta en la sopa en 2026

Durante años, los zócalos para pared han sido ese detalle práctico que apenas notábamos. Su misión era simple: proteger la pared y tapar la junta del suelo. Pero eso se acabó. Hoy, y con la vista puesta en 2026, el zócalo se ha convertido en una pieza clave del interiorismo, una declaración de intenciones.
Olvídate de los diseños recargados y las molduras rococó. Lo que viene es minimalismo, integración y personalización. Ya no se trata solo de un remate, sino de una herramienta de diseño con la que podemos transformar por completo cómo percibimos una habitación. Las tendencias buscan líneas puras y transiciones fluidas que suben el nivel de cualquier espacio sin saturarlo.
Al final, todo esto responde a un deseo muy humano: crear hogares que se sientan cohesionados, amplios y, sobre todo, en calma.
La altura del zócalo: un truco de experto para cambiarlo todo
Uno de los cambios más efectivos y sencillos que puedes aplicar está en la altura del zócalo. Sí, la proporción sigue siendo importante, pero ahora jugamos con ella para manipular visualmente el espacio.
Zócalos altos para un toque de elegancia. Las piezas de 10 cm o más están ganando muchísimo protagonismo, sobre todo en pisos con techos altos. Crean una base sólida, casi señorial, que enmarca la estancia y le da un aire más robusto y distinguido.
Zócalos bajos para un minimalismo funcional. En el otro extremo, para espacios más contemporáneos o con techos de altura estándar, los zócalos discretos de entre 4 y 7 cm son la apuesta segura. Cumplen su función protectora a la perfección, pero lo hacen sin llamar la atención, cediendo el protagonismo al mobiliario o al propio suelo.
Es un juego de percepción. Un zócalo alto ancla visualmente la pared, dándole peso. Uno bajo, en cambio, libera el muro y potencia la sensación de verticalidad, haciendo que el techo parezca más lejano.
Zócalos integrados: la magia de fundirse con la pared
Una de las tendencias más potentes que vemos en nuestros proyectos es la búsqueda de la continuidad visual. El objetivo es que el zócalo casi desaparezca, que se integre hasta tal punto que cree un efecto limpio y unificador. ¿El resultado? Una sensación de amplitud inmediata.
La forma más directa de conseguirlo es pintar los zócalos para pared exactamente del mismo color que la pared. Es un gesto simple, pero el cambio es radical. Esa línea horizontal que tradicionalmente separa suelo y pared se desvanece, y el zócalo se funde con su entorno.
Esta solución es un acierto seguro en estilos minimalistas, nórdicos o contemporáneos. Al eliminar un corte visual, la habitación gana en altura y serenidad.
Pintar el zócalo del mismo color que la pared es uno de esos recursos de interiorista que nunca falla. Consigues un acabado sofisticado y coherente que hace que los espacios pequeños parezcan más grandes y los techos, más altos.
Para este acabado, los modelos de canto recto, sin ningún tipo de moldura o curva, son los grandes aliados. Su perfil geométrico y limpio refuerza esa sensación de modernidad y simplicidad que buscamos.
El zócalo empotrado: el súmmum del minimalismo
Si llevamos la idea de integración a su máxima expresión, llegamos a la que será la tendencia estrella del lujo silencioso en 2026: el zócalo empotrado o invertido. Es la cúspide del diseño minimalista.
Aquí, el zócalo no sobresale de la pared. Se instala a ras de la misma, creando una pequeña hendidura o una sombra muy sutil justo donde se une con el suelo. El efecto es espectacular. Da la sensación de que las paredes flotan, como si se despegaran ligeramente del pavimento, generando una ligereza y una amplitud increíbles.
De hecho, muchos expertos ya lo señalan como el detalle que definirá los hogares más elegantes. Como explican en este análisis de tendencias de Terra, esta técnica será clave en 2026 para quienes buscan un acabado impecable.
Es cierto que su instalación es más compleja y costosa, pues hay que planificarla desde la fase de obra. Sin embargo, el resultado es un acabado de altísima gama, pulcro y con un carácter muy arquitectónico. Es la opción perfecta para reformas integrales donde cada detalle cuenta.
Guía práctica para instalar tus zócalos como un profesional

Unos zócalos para pared bien instalados son el detalle que distingue un acabado cualquiera de uno realmente profesional. No se trata solo de pegar y listo; el verdadero secreto está en la preparación, la precisión de los cortes y el cuidado en los remates. Solo así conseguirás un resultado que no solo se vea bien, sino que dure años.
Aunque pueda parecer una tarea sencilla, hay puntos críticos donde un pequeño descuido puede echar a perder todo el trabajo. Vamos a desglosar el proceso para que entiendas las claves, tanto si te animas a hacerlo por tu cuenta como si quieres saber qué define un trabajo de diez.
Preparación y medición: el cimiento de un buen trabajo
Antes de pensar siquiera en coger el adhesivo, toca planificar. Esta es la fase que más a menudo se subestima, y sin embargo, un trabajo bien medido es un trabajo medio resuelto.
Lo primero es la pared: debe estar perfectamente limpia, seca y tan lisa como sea posible. Si encuentras bultos o agujeros, es fundamental repararlos antes de empezar. Por ejemplo, si trabajas sobre tabiquería nueva, te vendrá bien conocer los detalles del material; en nuestra guía sobre las ventajas de las paredes de Pladur te contamos más.
Con la superficie lista, mide el perímetro completo de la habitación. Anota cada medida y, al total, súmale un 10-15 % extra de material. Créeme, este margen es tu salvavidas para los cortes en ángulo y cualquier imprevisto. Es mucho mejor que te sobre un trozo a que te quedes corto en la última esquina.
El arte de cortar zócalos para unas esquinas perfectas
Llegamos al momento de la verdad: el corte. Unas uniones que se notan o unas esquinas que no casan son el chivato de un trabajo mal hecho. Para un acabado profesional, los cortes tienen que ser impecables.
- Para las esquinas (interiores y exteriores), la herramienta clave es una caja de ingletes con un serrucho de costilla, aunque una ingletadora eléctrica te dará una precisión mucho mayor. El corte estándar se hace a 45 grados.
- En esquinas interiores, ambas piezas se cortan a 45 grados para que encajen y formen un ángulo perfecto de 90 grados.
- Para las esquinas exteriores, el principio es el mismo, pero los cortes se invierten para que las piezas "abracen" la esquina por fuera.
Un truco de oficio: haz siempre un par de cortes de prueba con retales antes de cortar las piezas buenas. Esto te permitirá ajustar el ángulo si la pared no es perfectamente recta, algo muy común, sobre todo en pisos antiguos.
No todas las esquinas miden 90 grados exactos. Una falsa escuadra es una herramienta genial para medir el ángulo real de la esquina y trasladarlo a la sierra. Así garantizas una unión perfecta incluso en las paredes más rebeldes.
Fijación y acabados: el remate final que lo cambia todo
Con todas las piezas cortadas a medida, es hora de fijarlas a la pared. La elección entre usar adhesivo o clavos dependerá del tipo de pared que tengas y del peso del zócalo.
- Adhesivo de montaje: Es la solución más limpia y frecuente. Aplica un cordón en forma de zigzag por la cara trasera del zócalo y presiónalo con fuerza contra la pared. Puedes ayudarte de cinta de carrocero para que no se mueva mientras el adhesivo cura.
- Clavos sin cabeza (puntas): Son perfectos para paredes de pladur o para sujetar zócalos de madera maciza, que pesan más. A menudo se usan en combinación con el adhesivo para una sujeción inmediata. Con un clavo cada 40-50 cm suele ser más que suficiente.
Una vez instalado, el trabajo no ha terminado. Aquí viene el detalle que eleva el resultado: rellena las juntas entre las piezas y la pequeña ranura que queda entre el zócalo y la pared con masilla acrílica pintable. Alísala con un dedo humedecido y, cuando esté seca, píntala del mismo color que el zócalo o la pared. La unión se volverá invisible. Y si has usado clavos, no te olvides de tapar las cabezas con un poco de masilla. Este toque final es lo que de verdad marca la diferencia.
Claro, aquí tienes la sección reescrita con un tono completamente humano y natural, como si la hubiera escrito un experto en reformas con años de experiencia.
Cómo calcular el presupuesto para tus zócalos en Barcelona
Saber cuánto te van a costar los zócalos para pared es clave para que no haya sorpresas en tu reforma. Aunque parezcan un simple remate, su coste final depende de varios factores, desde el tipo de material que elijas hasta lo complicado que sea instalarlos.
Vamos a desglosar punto por punto qué influye en el precio aquí en Barcelona, para que puedas planificar tu presupuesto con los pies en la tierra y sin sustos de última hora.
Precios por metro lineal según el material
El material es, sin duda, el factor que más pesa en la factura. El precio casi siempre se mide por metro lineal, y las diferencias entre unas opciones y otras son enormes.
- MDF y PVC: Son las alternativas más amables con el bolsillo. Puedes encontrarlos por entre 2 y 6 euros por metro lineal. Son una solución estupenda si buscas algo funcional y con buen aspecto sin gastar mucho.
- Madera maciza: La calidez y la elegancia de la madera natural tienen un precio. Dependiendo del tipo (no es lo mismo un pino que un roble), el coste se mueve entre los 7 y 15 euros por metro lineal.
- Aluminio y acero: Si buscas un acabado moderno, minimalista y ultrarresistente, estos son tus materiales. Son los más exclusivos, y su precio puede empezar en 15 euros y superar los 30 euros por metro lineal.
Ojo, estos precios son solo del material. A esto siempre hay que añadirle la mano de obra.
Costes de instalación y la complejidad del espacio
El segundo gran capítulo del presupuesto es la instalación. Un profesional en Barcelona suele cobrar entre 6 y 12 euros por metro lineal por colocar los zócalos. El precio varía según su experiencia y, sobre todo, según la complejidad del trabajo.
¿Y qué hace que una instalación sea más cara? Pues que no todas las paredes son líneas rectas perfectas. Una habitación con muchas esquinas, columnas o paredes curvas exige más tiempo, cortes milimétricos y, en definitiva, más horas de trabajo. Rematar un espacio diáfano y de líneas sencillas siempre será más económico.
En Barcelona, la planificación de reformas busca la coherencia y calidad en cada detalle, desde la estructura hasta los acabados. La instalación de elementos como los zócalos se considera una fase clave para garantizar un resultado final impecable y duradero. Puedes explorar más sobre estos criterios de calidad en la planificación urbana en Barcelona.
Cómo optimizamos los costes en Arqpro
En Arqpro, la transparencia es nuestra máxima. Por eso, cuando hacemos una reforma con precio cerrado, el coste de los zócalos para pared está integrado y claro desde el primer día. Trabajamos con una red de proveedores de confianza que nos permite acceder a materiales de primera a precios muy competitivos, así que tu inversión siempre está optimizada.
Este enfoque te da un control total del presupuesto, sin letra pequeña ni sorpresas. Analizamos la arquitectura de cada espacio y te proponemos la solución que mejor equilibra diseño, durabilidad y coste. Si quieres ver cómo funciona esto en un proyecto completo, te animamos a que descubras cómo calculamos el precio de una reforma integral.
Consigue un acabado perfecto con la instalación profesional de Arqpro
Ahora que ya conoces toda la teoría, vamos a lo práctico. Porque la elección e instalación de los zócalos para pared no es un detalle menor que se deja para el final; es una pieza clave en el puzle de una reforma integral. Es, sin duda, uno de esos remates que distinguen un trabajo correcto de un resultado espectacular y duradero.
En Arqpro lo tenemos claro: la excelencia se construye con la suma de estos pequeños grandes detalles. Por eso, en nuestro servicio 'llave en mano', la instalación de los zócalos es una fase más del proyecto, integrada y planificada desde el primer minuto.
De la visión 3D a la realidad impecable
Todo empieza en la mesa de diseño. Cuando creamos las visualizaciones y los renders 3D de tu futuro espacio, el zócalo ya forma parte de la ecuación. No es un añadido de última hora, sino un elemento que elegimos con mimo para que encaje a la perfección con el estilo, los materiales y los colores que hemos definido juntos.
Este método nos permite asegurar una armonía visual total. Así, el zócalo que ves en la infografía es exactamente el que instalaremos, garantizando que cada pieza del proyecto, desde el suelo hasta el techo, hable el mismo lenguaje estético.
La diferencia entre un buen proyecto y uno excepcional reside, casi siempre, en la ejecución de los acabados. Un zócalo bien integrado no solo cumple su función protectora, sino que eleva la percepción de calidad y diseño de toda la estancia.
Ejecución experta para un resultado que perdura
Una vez que el diseño tiene tu visto bueno, nuestro equipo de instaladores cualificados se pone manos a la obra. Y aquí es donde la experiencia marca la diferencia, porque la realidad de una obra siempre presenta retos: paredes que no están perfectamente a escuadra, esquinas con ángulos imposibles o uniones complejas con otros elementos.
Nuestro proceso de instalación se centra en:
- Precisión milimétrica: Realizamos cortes a inglete perfectos para que las uniones en las esquinas sean prácticamente invisibles y adaptamos cada pieza a las pequeñas irregularidades de la pared.
- Fijación profesional: No todos los adhesivos valen. Usamos materiales de fijación de alta gama y técnicas de anclaje que garantizan una sujeción sólida y duradera, para que no tengas que preocuparte por desprendimientos en el futuro.
- Acabados pulcros: Sellamos con cuidado las juntas superiores y las uniones para que el zócalo se funda visualmente con la pared, creando una transición limpia y continua.
Nuestro compromiso es sencillo: gestionamos cada detalle para que tú no tengas que hacerlo. Cumplimos los plazos y nos aseguramos de que cada metro de zócalo instalado esté a la altura de nuestros estándares de calidad. Si quieres ver cómo aplicamos esta filosofía a todo el proceso, te invitamos a conocer a fondo nuestros servicios de reforma integral. Al final, se trata de darte la tranquilidad de que tu casa en Barcelona tendrá un acabado perfecto, hasta el último remate.
Resolviendo las dudas más comunes sobre los zócalos
Cuando te metes en una reforma, surgen mil preguntas sobre detalles que, a primera vista, parecen simples. Los zócalos son un claro ejemplo. Por eso, hemos recopilado las dudas más habituales que nos plantean nuestros clientes para que puedas decidir con toda la información en la mano.
¿Se pueden poner zócalos en paredes que no están rectas?
¡Claro que sí! De hecho, es una situación de lo más normal, sobre todo en las fincas con más años de Barcelona. Si las paredes tienen solo una ligera ondulación, los materiales más flexibles como el PVC o ciertos polímeros son perfectos porque se amoldan a la curva sin oponer resistencia.
Cuando el desnivel es más evidente, la solución está en la instalación. Un buen profesional sabrá utilizar un adhesivo de montaje con capacidad de relleno para compensar esos huecos.
El secreto para que quede perfecto en paredes irregulares es el remate final: se aplica una masilla acrílica pintable en la pequeña junta entre el zócalo y la pared. Una vez pintada del mismo color, la unión desaparece por completo y el acabado es limpio y continuo.
¿Qué altura de zócalo es la ideal para mi casa?
Aquí, la proporción manda, aunque las tendencias actuales nos dan libertad para jugar un poco y conseguir distintos efectos. Como regla general, puedes guiarte por esto:
- Techos estándar (hasta 2,5 m): Lo más habitual y equilibrado es un zócalo de entre 7 y 9 cm. Protege la pared y decora sin sobrecargar visualmente el espacio.
- Techos altos (más de 2,5 m): ¡Aquí puedes ser más atrevido! Los zócalos altos, de 10 a 15 cm o incluso más, aportan una elegancia señorial y enmarcan la estancia de maravilla. Son un acierto seguro en salones y pasillos amplios.
- Techos bajos: En este caso, menos es más. Elige modelos por debajo de los 7 cm. Un truco que funciona genial es colocar un zócalo de canto recto y pintarlo exactamente del mismo color que la pared para crear un efecto de continuidad que eleva visualmente el techo.
Si cambio el suelo, ¿tengo que quitar el zócalo antiguo?
La respuesta corta es: sí, sin ninguna duda. Es un paso que no te puedes saltar, especialmente si vas a instalar un suelo flotante, como un parqué o un laminado. Este tipo de suelos necesita un pequeño margen alrededor de todo el perímetro para poder expandirse y contraerse con los cambios de temperatura y humedad.
Si intentas cortar el suelo nuevo para ajustarlo al rodapié que ya tienes, el resultado casi nunca es bueno y puede darte problemas en el futuro. El proceso correcto es: quitar el zócalo viejo, instalar el suelo nuevo dejando esa junta de dilatación y, por último, colocar el zócalo nuevo por encima para tapar la junta y dejar un acabado profesional.
En Arqpro, nos aseguramos de que cada uno de estos detalles en tu reforma, incluidos los zócalos para pared, queden impecables sin que tengas que preocuparte de nada. Contacta con nosotros y transforma tu hogar en Barcelona con un acabado perfecto.