Como diseñar la cocina: guía para Barcelona y más
Saber cómo diseñar la cocina es mucho más que elegir acabados bonitos y electrodomésticos; es conseguir que ese espacio encaje como un guante con tu día a día, fusionando funcionalidad, estilo y, sobre todo, tus rutinas. El viaje empieza con un análisis sincero de tu espacio actual, seguido de una planificación minuciosa de la distribución, la elección de materiales y la definición de un presupuesto que no te dé sorpresas.
Analiza tu espacio y define qué necesitas de verdad
Antes de empezar a soñar con encimeras de cuarzo o placas de inducción con wifi, hay una fase previa que es la base de todo el proyecto. Es el momento de ser brutalmente honesto con tu cocina actual: ¿qué te saca de quicio cada día? ¿Y qué, por increíble que parezca, sí funciona? Este análisis es el verdadero punto de partida para diseñar una cocina que trabaje para ti, y no al revés.
El primer paso, y aquí no hay atajos, es medirlo todo. Coge la cinta métrica porque, en una ciudad como Barcelona, cada centímetro cuenta. No te limites al largo y ancho de la habitación.
Apunta la altura exacta de las ventanas y a qué distancia están del suelo, la ubicación y el sentido de apertura de las puertas, y, sobre todo, dónde están las tomas de agua, los desagües y los enchufes. No te olvides de elementos fijos como columnas, vigas o esos bajantes que a veces nos complican la vida. Estos detalles son los que marcan las reglas del juego y definen qué es posible y qué no.

La clave está en cómo vives tu cocina
Una cocina de portada está muy bien, pero una cocina funcional es un lujo diario. Para que la tuya lo sea, tienes que traducir tu estilo de vida a requisitos de diseño. Piénsalo y respóndete con sinceridad:
- ¿Quiénes sois en casa? No es lo mismo cocinar para uno que para una familia de cuatro. Esto afecta directamente al tamaño de la encimera, el frigorífico y el almacenamiento que necesitas.
- ¿Cómo cocinas? ¿Eres de los que se lía con preparaciones complejas que exigen mucho espacio o prefieres comidas rápidas y una zona de desayuno ágil?
- ¿Es un punto de encuentro? Si te encanta que los amigos se tomen una copa de vino contigo mientras preparas la cena, una península o una barra puede ser la solución perfecta para integrar el espacio socialmente.
- ¿Qué te frustra ahora mismo? ¿La falta de encimera? ¿Cajones donde nunca encuentras nada? ¿Una iluminación pésima que te deja a oscuras? Haz una lista con cada uno de esos pequeños dramas cotidianos.
Este ejercicio te dará un mapa claro para resolver problemas reales. Si siempre te falta sitio junto a los fogones, ya sabes que priorizar una encimera más amplia en esa zona es innegociable. Y si tu espacio es reducido, cada respuesta te ayudará a tomar decisiones más inteligentes. Si ese es tu caso, te vendrá bien echar un vistazo a nuestra guía con ideas para reformar una cocina pequeña.
Hemos visto cómo la cocina ha dejado de ser un espacio de trabajo aislado para convertirse en el verdadero corazón de la casa. Por eso, los diseños abiertos que la conectan con el salón son cada vez más populares. En este sentido, las penínsulas se están imponiendo como una solución increíblemente funcional en los pisos de ciudad, ya que definen el espacio sin cerrarlo y crean una zona de interacción muy práctica, ganándole terreno a las islas tradicionales.
Checklist para definir las prioridades de tu nueva cocina
Para poner en orden todas estas ideas y asegurarte de que no se te escapa nada, una tabla de prioridades es una herramienta fantástica. Te obliga a pensar de forma estructurada en cada función de la cocina.
Utiliza esta tabla para autoevaluar tu estilo de vida y traducirlo en requisitos funcionales claros para el diseño de tu cocina.
Checklist para definir las prioridades de tu nueva cocina
| Área funcional | Nivel de prioridad (Bajo, Medio, Alto) | Requisitos específicos (Ej: espacio para 2, barra de desayuno) | Consideraciones de almacenamiento |
|---|---|---|---|
| Zona de preparación | Alto | Mínimo 80 cm de encimera libre junto a la placa | Cajones para utensilios, espacio para tablas |
| Zona de cocción | Alto | Placa de inducción, horno a la altura de los ojos | Almacenamiento cercano para sartenes y ollas |
| Zona de lavado | Medio | Fregadero de una cubeta, espacio para escurridor | Cubos de reciclaje integrados bajo el fregadero |
| Área de desayuno/comida | Bajo | Una pequeña barra para dos personas sería suficiente | No requiere almacenamiento específico |
| Despensa | Alto | Mueble columna para alimentos no perecederos | Estantes ajustables y de fácil acceso |
Al terminar, tendrás una hoja de ruta muy clara. Esta reflexión inicial es la mejor inversión de tiempo que harás en todo el proyecto, créeme.
Tener claro lo que de verdad necesitas es el primer paso para saber cómo diseñar la cocina que no solo te encante visualmente, sino que te haga la vida más fácil cada día.
La distribución: el esqueleto de una cocina que funciona
Más allá de los acabados o del color de los muebles, el verdadero éxito de una cocina está en su esqueleto: la distribución. Es lo que marca la diferencia entre un espacio en el que da gusto estar y uno que se siente como una carrera de obstáculos. La clave de cómo diseñar la cocina perfecta es pensar en el movimiento, en crear un flujo de trabajo que sea pura intuición.
Cuando todo está en su sitio, cocinar se convierte en un placer. Se trata de minimizar los paseos innecesarios y evitar que las distintas zonas se estorben entre sí.

El famoso triángulo de trabajo
Seguro que has oído hablar del triángulo de trabajo. Es un concepto clásico, pero sigue siendo un punto de partida genial. La idea es conectar los tres puntos clave de cualquier cocina:
- Zona de cocción: La placa y el horno.
- Zona de lavado: El fregadero y el lavavajillas.
- Zona de almacenaje: El frigorífico y tu despensa principal.
Este triángulo imaginario busca que te muevas con naturalidad entre estas tres áreas, sin obstáculos. La teoría dice que la suma de sus tres lados no debería superar los 8 metros para que sea realmente eficiente.
Ahora bien, seamos realistas. En muchos pisos de Barcelona, con cocinas a menudo alargadas y estrechas, este triángulo ideal es más una quimera que una posibilidad. Por eso, prefiero hablar de zonificación lógica, un concepto mucho más flexible y adaptable a la realidad de nuestras casas.
Adaptando el diseño a las cocinas de Barcelona
Cada piso es un mundo. Lo importante es aplicar los mismos principios de eficiencia a la forma concreta de tu cocina.
Cocinas en línea
Son el pan de cada día en estudios y pisos pequeños. Aquí, todos los elementos se colocan en una sola pared. El truco está en pensar de forma secuencial: frigorífico en un extremo, luego el fregadero y, al final, la placa. Así, dejas la mayor superficie de trabajo libre justo donde más la necesitas: entre la zona de aguas y la de fuego.
Cocinas en L
Esta es una de mis distribuciones favoritas por su eficiencia. Al usar dos paredes en ángulo, se crea un triángulo de trabajo muy cómodo. Puedes poner el frigorífico y los armarios altos en una pared, y dedicar la otra a las zonas de cocción y lavado. La esquina se convierte en un espacio valiosísimo, ya sea para encimera o para soluciones de almacenaje inteligentes.
Cocinas en U
Si tienes la suerte de contar con el espacio, una cocina en U es el paraíso de cualquier cocinero. Ofrece una cantidad brutal de encimera y almacenaje, y el flujo de trabajo es casi perfecto. Ojo, solo hay un riesgo: si el espacio es demasiado ancho, las distancias pueden hacerse largas y romper la magia.
Más allá de la forma, el objetivo es siempre el mismo: crear un flujo de trabajo sin interrupciones. Piénsalo así: sacas la comida del frigo, la lavas en el fregadero, la preparas en la encimera y la cocinas. Tu distribución debe facilitar esta secuencia sin obligarte a dar vueltas como una peonza.
Soluciones para espacios con "carácter"
Pocas veces nos encontramos con un lienzo en blanco. Un pilar estructural en medio, una ventana demasiado baja o una puerta mal ubicada son retos habituales. Aquí es donde toca ponerse creativo.
Una península es una solución fantástica para cocinas abiertas al salón. No solo ganas encimera y armarios, sino que también funciona como una barra para desayunos y delimita visualmente los ambientes sin levantar un tabique.
Si tienes dos paredes enfrentadas pero no hay hueco para una U completa, una distribución de cocina en paralelo puede ser tu salvación, ya que optimiza muchísimo la capacidad de almacenaje.
Al final, se trata de que el diseño resuelva tus problemas. Fíjate en cómo te mueves ahora en tu cocina, identifica los puntos de fricción y diseña un nuevo espacio que los elimine. Una buena zonificación puede transformar por completo tu día a día, demostrando que un diseño inteligente hace milagros hasta en los metros más complicados.
La elección de materiales: el alma de tu cocina
Ahora es cuando el diseño de tu cocina empieza a cobrar vida y a mostrar su verdadera personalidad. Elegir los materiales no es solo una cuestión de estética, es una de las decisiones más importantes que tomarás. Piénsalo así: es una inversión en la durabilidad y el disfrute diario de tu espacio para los próximos años.
Los materiales que escojas definirán cómo se siente tu cocina al tacto, cómo envejece con el uso y, seamos prácticos, cuánto tiempo tendrás que dedicar a su limpieza y mantenimiento. Se trata de encontrar ese equilibrio perfecto entre un diseño que te enamore y la resistencia necesaria para el trote del día a día, desde una olla caliente olvidada hasta una salpicadura de vino tinto.

La encimera: el centro de todas las operaciones
Si hay una superficie que lo aguanta todo, esa es la encimera. Es tu zona de preparación, tu apoyo constante y, a menudo, el lugar donde acaba todo. Por eso, su elección es crítica.
- Cuarzos compactos: Marcas como Silestone o Compac son una apuesta segura. Su dureza y porosidad casi nula los hacen increíblemente resistentes a las manchas y no necesitan sellados. Además, la gama de colores y acabados es prácticamente infinita.
- Porcelánicos: Materiales de nueva generación como Dekton o Neolith están en auge, y con razón. Son los campeones absolutos en resistencia al calor (puedes apoyar una sartén caliente sin miedo), a los arañazos y a los rayos UV, por lo que no pierden color.
- Piedras naturales: El granito es un clásico atemporal, muy duro y resistente al calor. Al ser poroso, necesita un sellado de vez en cuando para estar protegido contra las manchas. El mármol, por su parte, es pura elegancia, pero es más delicado; es sensible a los ácidos (cuidado con el limón y el vinagre) y más propenso a rayarse.
- Maderas macizas: Aportan una calidez que ningún otro material puede igualar. Eso sí, exigen un mantenimiento periódico con aceites o barnices para protegerlas de la humedad. Son una opción fantástica para zonas de menos batalla, como una barra para desayunos.
El mobiliario: la cara de tu cocina
Los frentes de los armarios y cajones son los que marcan el estilo visual de la cocina. Su acabado no solo define la estética, sino también la facilidad de limpieza y su resistencia al paso del tiempo.
Los acabados lacados ofrecen una superficie impecable, continua y disponible en cualquier color que puedas imaginar, ya sea en mate, satinado o alto brillo. Son muy elegantes, pero también más delicados ante golpes y arañazos.
Por otro lado, los laminados de alta presión (HPL) y los estratificados son auténticos todoterrenos. La tecnología ha avanzado muchísimo y hoy encontramos acabados que imitan la madera, la piedra o colores lisos a la perfección, con una resistencia al desgaste y a los productos de limpieza muy superior.
Finalmente, la madera natural o rechapada aporta una textura y calidez únicas. Cada veta es diferente, lo que convierte tu cocina en un espacio singular. Como ocurre con las encimeras, requiere un poco más de mimo para que mantenga su belleza intacta.
Un consejo que siempre doy a mis clientes es que no tengan miedo a combinar texturas. Mezclar un acabado mate en los muebles bajos con una madera clara en los altos, o una encimera de aspecto pétreo con frentes lisos, añade muchísima profundidad al diseño. La clave está en mantener una paleta de colores coherente para que el conjunto respire armonía.
Comparativa de materiales para encimeras
Para ayudarte a visualizar mejor las diferencias, hemos preparado esta tabla. Es una comparación directa de los materiales más populares, evaluando sus características clave para ayudarte en la toma de decisiones.
Comparativa de materiales populares para encimeras
| Material | Resistencia al calor | Resistencia a manchas | Mantenimiento requerido | Rango de precio (€/m²) |
|---|---|---|---|---|
| Cuarzo compacto | Buena | Muy alta | Bajo (limpieza diaria) | 180 – 450 € |
| Porcelánico | Excelente | Excelente | Muy bajo | 250 – 600 € |
| Granito | Excelente | Buena (con sellado) | Medio (sellado periódico) | 150 – 400 € |
| Madera maciza | Baja | Baja | Alto (aceitado/barnizado) | 100 – 300 € |
Si quieres explorar este tema a fondo, en nuestra guía detallada sobre cómo elegir el material perfecto para tu encimera de cocina encontrarás aún más información.
Elegir bien los materiales es una decisión que agradecerás cada día. Se trata de crear un espacio que no solo sea bonito, sino que esté preparado para resistir el paso del tiempo y las mil historias que viviréis en él.
Integra tecnología y sostenibilidad en tu diseño
Hoy en día, una cocina moderna es mucho más que un diseño bonito. Es un espacio que piensa, que te ayuda y que, además, respeta el entorno. Ya no se trata de llenarla de electrodomésticos de última generación sin más, sino de integrar soluciones que sean realmente útiles y sostenibles, a menudo de forma tan sutil que ni siquiera te das cuenta de que están ahí.

Piensa en cómo la tecnología puede hacerte la vida más fácil de verdad. No hablo de cachivaches futuristas que acaban guardados en un cajón, sino de innovaciones prácticas que te regalan tiempo.
Imagina que precalientas el horno desde el móvil mientras vuelves a casa del trabajo, o que tu frigorífico no solo conserva mejor los alimentos, sino que te ayuda a no olvidarte de nada en la lista de la compra. Esa es la idea detrás de los electrodomésticos IoT (Internet of Things), que se integran en tu rutina con una eficacia casi invisible.
La innovación que no se ve
La mejor tecnología es la que notas en el uso diario, pero no satura el diseño. Este es un punto fundamental si te preguntas cómo diseñar la cocina perfecta para hoy y para el futuro. La tendencia es clara: lo funcional se integra hasta desaparecer.
- Campanas extractoras de placa: Se integran en la propia placa de cocción, aspirando los humos desde su origen. Desaparecen por completo cuando no las usas, liberando el espacio visual superior, algo que cambia por completo la sensación de amplitud en cocinas abiertas al salón.
- Enchufes escamoteables: ¿Cansado de ver enchufes por todas partes? Estas soluciones se ocultan en la encimera o en los muebles y aparecen solo cuando los necesitas, manteniendo las superficies limpias y despejadas.
- Sistemas de apertura asistida: Un ligero toque es suficiente para abrir cajones y armarios. Esto permite eliminar los tiradores y crear frentes lisos y minimalistas que unifican el espacio visualmente.
Este enfoque de diseño limpio está marcando la pauta. Los expertos coinciden en que la sostenibilidad y la tecnología ya no son extras, sino parte del esqueleto de una buena cocina. Se busca ocultar todo lo que no aporta valor estético para que el diseño fluya sin interrupciones, respondiendo a quienes buscan una funcionalidad superior sin renunciar a una estética depurada. Si te interesa explorar más, puedes encontrar información muy útil sobre el diseño de cocinas del futuro en este enlace.
Un compromiso real con la sostenibilidad
Diseñar una cocina sostenible va mucho más allá de poner un cubo para reciclar. Es una filosofía que se aplica en cada decisión, desde los materiales que eliges hasta el consumo de tus electrodomésticos. El impacto se nota tanto en tu huella de carbono como, y esto es importante, en tus facturas.
La sostenibilidad no es una moda, es una inversión inteligente. Una grifería de bajo consumo puede reducir el gasto de agua hasta en un 40%, y la iluminación LED consume hasta un 85% menos que las bombillas de toda la vida. El ahorro es tangible desde el primer mes.
Para que tu cocina sea verdaderamente ecológica, ten en cuenta estos puntos clave:
- Materiales con certificación: Busca maderas de bosques gestionados de forma sostenible (con sellos como FSC o PEFC) y encimeras fabricadas con un alto porcentaje de materiales reciclados. Hay opciones espectaculares.
- Electrodomésticos eficientes: Fíjate siempre en la etiqueta energética y elige aparatos de clase A. La inversión inicial puede ser un poco mayor, pero te aseguro que se amortiza con creces a lo largo de su vida útil.
- Iluminación LED: Planifica un sistema de iluminación por zonas con tecnología LED. No solo es la opción más eficiente, sino que te permite crear ambientes distintos para cocinar, cenar o tomar algo.
Integrar tecnología útil y un enfoque sostenible no es algo pasajero. Es el pilar sobre el que se diseñan las cocinas que, de verdad, nos mejoran la vida.
Convierte tu diseño en realidad sin sorpresas
Con el diseño sobre el papel, llega la parte que todos esperamos: ver cómo esas ideas cobran vida. Pero seamos sinceros, esta es también la fase donde un proyecto puede torcerse. Sin una planificación rigurosa, los plazos se estiran, el presupuesto se dispara y el estrés se apodera de todo.
Aquí es donde se demuestra que saber cómo diseñar la cocina es solo la mitad del trabajo. La otra mitad, igual de importante, es saber cómo ejecutarlo. Un plan de acción detallado, tanto en lo económico como en los tiempos, es lo que separa una reforma de ensueño de una auténtica pesadilla.
El presupuesto: una hoja de ruta sin desvíos
Hacer números es el primer golpe de realidad. Y el error más común que veo es quedarse solo en lo evidente: los muebles, la encimera y los electrodomésticos. Créeme, hay un montón de costes "invisibles" que, si no los tienes en cuenta, te darán un buen susto a mitad de obra.
Para que no se te escape nada, tu presupuesto debería desglosar, como mínimo:
- Demolición y gestión de escombros: Quitar la cocina vieja y llevar todo al punto limpio tiene un coste.
- Instalaciones: Poner al día la fontanería, la electricidad y, si aplica, el gas. No escatimes aquí; es una inversión en seguridad y funcionalidad para el futuro.
- Albañilería y revestimientos: Preparar paredes, poner azulejos, instalar el suelo…
- Mobiliario de cocina: El coste de los armarios, cajones y todos sus herrajes.
- Encimera: Una de las partidas que más puede variar según el material que elijas.
- Electrodomésticos: Nevera, placa, horno, campana, lavavajillas… la lista es larga.
- Mano de obra: El pago a todos los profesionales que intervienen: albañiles, fontaneros, electricistas, montadores.
Visualizar el resultado final antes de empezar la obra es una de las herramientas más potentes para evitar errores costosos. Los renders 3D no son un lujo, son una inversión en tranquilidad. Te permiten ver cómo quedarán los materiales, los colores y la distribución con un realismo asombroso, dándote la oportunidad de hacer ajustes sobre el plano, que es infinitamente más barato que hacerlo sobre la obra.
El cronograma de obra: tu mejor aliado
Una vez tienes el presupuesto atado, necesitas un calendario. El cronograma de obra no es más que un plan que dice qué se hace, cuándo se hace y quién lo hace. Su objetivo es coordinar a todos los gremios para que el trabajo fluya sin parones.
Piénsalo, una reforma de cocina es como una coreografía perfecta. El fontanero debe terminar antes de que el yesero pueda empezar a alisar las paredes, y estas tienen que estar listas para que el montador pueda instalar los muebles. Si una pieza falla, todo se retrasa.
Es en este punto donde la figura de un gestor de proyecto se vuelve imprescindible. Actúa como el director de orquesta, asegurándose de que cada músico entre a tiempo, solucionando imprevistos sin que tú tengas que descolgar el teléfono.
Contar con una empresa especializada como Arqpro te da precisamente esa paz mental. Al centralizar todo el proceso con un equipo propio, desde el diseño hasta el último remate, te aseguras varios puntos clave:
- Un único interlocutor: Se acabó el hacer malabares para coordinar a cinco profesionales distintos.
- Cumplimiento de plazos: Una planificación interna optimizada evita los tiempos muertos.
- Garantía de calidad: El trabajo está supervisado en cada fase por un único responsable.
Entender cómo se gestionan las reformas de cocinas en Barcelona y apoyarte en un equipo que controle todo el proceso te permite, simplemente, disfrutar del cambio. Sabrás que tu inversión está bien gestionada y que el resultado será una cocina hecha para durar.
Las dudas más comunes al diseñar una cocina
Embarcarse en el diseño de una cocina nueva genera un montón de preguntas. Es normal. Después de cientos de proyectos en Barcelona, hemos visto que casi todos los clientes comparten las mismas inquietudes iniciales sobre plazos, normativas o presupuestos.
Aquí hemos juntado esas dudas recurrentes y te damos respuestas claras, basadas en nuestra experiencia diaria, para que puedas empezar a planificar tu reforma con toda la información sobre la mesa.
¿Cuánto se tarda en reformar una cocina?
Esta es la primera pregunta que nos hacen siempre. Aunque cada proyecto tiene su propio ritmo, una reforma de cocina estándar, sin tocar elementos estructurales, suele llevar entre 4 y 6 semanas. Este es un plazo realista que cubre todo el proceso de principio a fin.
Para que te hagas una idea, el trabajo se divide en varias fases clave:
- Derribos y preparación: La primera semana se va en desmontar todo lo antiguo (muebles, azulejos, etc.) y dejar las paredes y suelos listos para lo nuevo.
- Instalaciones: Esta es una fase crítica que puede durar de una a dos semanas. Aquí es donde los fontaneros y electricistas actualizan todas las tuberías y el cableado. Es un trabajo que debe quedar perfecto antes de volver a tapar.
- Albañilería y revestimientos: Durante otra semana, se colocan los nuevos suelos y azulejos, se alisan las paredes y se prepara todo para la pintura.
- Montaje y acabados finales: Las últimas una o dos semanas son las más emocionantes. Es cuando se instalan los muebles, se coloca la encimera, se conectan los electrodomésticos y se dan los toques finales de pintura e iluminación.
La clave para no salirse de los plazos es una coordinación perfecta entre todos los que intervienen. Un simple retraso del fontanero puede provocar un efecto dominó. Por eso, trabajar con un único equipo que gestione todos los gremios es la mejor garantía para cumplir con el calendario.
¿Cocina abierta o cerrada en un piso de Barcelona?
La pregunta del millón. La decisión depende totalmente de tu estilo de vida y de cómo es tu piso. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras.
Las cocinas abiertas son la gran tendencia, sobre todo en pisos del Eixample o de Gràcia, donde cada metro de luz y sensación de espacio cuenta. Son geniales para socializar mientras cocinas, sin quedarte aislado. Eso sí, exigen ser más ordenado y tener una campana extractora muy potente para que los olores y el humo no se apoderen del salón.
En cambio, una cocina cerrada te da independencia. Permite esconder el desorden del día a día y contiene mucho mejor los ruidos y olores. Es la opción ideal si eres de los que necesitan un santuario para cocinar o si en casa tenéis horarios muy distintos.
Una solución intermedia que está triunfando en Barcelona son los cerramientos de cristal y metal. Separan ambientes, aíslan ruidos y olores, pero mantienen la conexión visual y no roban nada de luz. Es, para muchos, lo mejor de los dos mundos.
¿Qué permisos necesito para la reforma?
El papeleo asusta, pero para una reforma de cocina en Barcelona, el trámite suele ser más sencillo de lo que parece.
Si la obra no toca la estructura del edificio (pilares, vigas, muros de carga) ni cambia la fachada, lo más habitual es que baste con un “Assabentat d'obres”. Es una simple comunicación al ayuntamiento para informarles de que vas a hacer obras.
Si vas a tirar algún tabique (que no sea de carga), entonces necesitarás una licencia de “Obra Menor”. Este permiso ya requiere un pequeño proyecto técnico y tiene un coste. Nuestro equipo técnico se encarga de todo este papeleo, asegurándonos de que el proyecto cumple la normativa y evitándote cualquier dolor de cabeza.
¿Cuál es el coste medio de una reforma de cocina?
El presupuesto puede variar una barbaridad. Depende del tamaño, de la calidad de los materiales que elijas, de la gama de los electrodomésticos y de si las instalaciones de fontanería y electricidad son muy complejas.
Para darte una cifra orientativa, reformar por completo una cocina de tamaño medio en Barcelona (entre 8 y 12 m²) suele moverse en una horquilla de entre 9.000 € y más de 20.000 €. Una reforma sencilla con materiales estándar estará en la parte baja, mientras que un proyecto con mobiliario a medida, materiales de alta gama y electrodomésticos de última generación se irá a la parte alta o la superará.
La mejor forma de evitar sustos es pedir un presupuesto cerrado que detalle cada partida: demolición, instalaciones, albañilería, muebles, encimera, electrodomésticos, mano de obra… Así sabes desde el primer minuto a dónde va cada euro de tu inversión.
Esperamos que estas respuestas te hayan aclarado algunas dudas sobre cómo diseñar tu cocina y planificar la obra. Si estás dándole vueltas a transformar tu espacio y quieres un equipo profesional que te guíe en todo el proceso, en Arqpro estamos para ayudarte.