Si estás pensando en renovar tu casa y el techo tiene grietas, gotelé o simplemente un aspecto anticuado, seguro que te has preguntado cómo solucionarlo sin meterte en una obra faraónica. Aquí es donde entran en juego los techos de pladur, una solución limpia, rápida y sorprendentemente versátil.

Qué es un techo de pladur y por qué puede transformar tu hogar

Piensa en un techo de pladur como una segunda piel para tu techo actual. En esencia, se trata de un sistema de placas de yeso laminado que se atornillan a una estructura metálica ligera, anclada al forjado original. El resultado es una superficie totalmente nueva, lisa y lista para pintar, que oculta cualquier imperfección anterior.

Pero su función va mucho más allá de lo estético. Lo que hace que un techo de pladur sea una herramienta de diseño tan potente es que moderniza cualquier espacio de una manera inteligente y práctica, sin el polvo, el ruido y los escombros de una reforma tradicional.

Interior moderno de sala de estar y comedor con techos de pladur y luz LED integrada.

Al instalarlo, se crea un espacio hueco (conocido como plenum) entre el techo viejo y el nuevo. Esta cámara de aire es la clave de todo, ya que abre un sinfín de posibilidades para mejorar tanto la funcionalidad como el diseño de la estancia.

La versatilidad es su punto fuerte

La verdadera magia del pladur no está en tapar un techo viejo, sino en la capacidad de crear una capa completamente nueva y funcional en tu casa. Gracias a ese plenum, las opciones se multiplican:

  • Integrar iluminación a medida: Permite instalar fácilmente foseados con tiras LED para lograr una luz ambiental indirecta, crear efectos de "cielo estrellado" con pequeños focos o empotrar carriles de luz justo donde los necesitas para destacar un cuadro o iluminar una mesa.
  • Ocultar instalaciones: Es la solución perfecta para pasar los conductos del aire acondicionado, nuevas tuberías o el cableado de un sistema de cine en casa sin tener que hacer rozas en las paredes. Todo queda oculto, pero accesible si es necesario.
  • Mejorar el confort térmico y acústico: Ese espacio intermedio es ideal para colocar materiales aislantes. Con una buena capa de lana de roca o similar, puedes reducir drásticamente el ruido de los vecinos de arriba y mejorar la eficiencia energética de tu vivienda.

Un techo de pladur no es solo un acabado bonito; es una inversión directa en el bienestar y la funcionalidad de tu hogar. Convierte un simple techo en una solución multifuncional que mejora tu calidad de vida y, de paso, revaloriza la propiedad.

Una apuesta por los espacios más saludables

Esta capacidad para mejorar el confort encaja a la perfección con una tendencia cada vez más importante en el mundo de la construcción y el interiorismo. Desde 2019, el interés por crear espacios saludables ha crecido un 156% en las búsquedas online, y los techos de pladur son protagonistas de este cambio.

Su capacidad para mejorar el confort higrotérmico y la calidad del aire interior es cada vez más valorada, impulsando un crecimiento del mercado del 2,5% proyectado para 2024. De hecho, existen certificaciones como Indoor Air Comfort GOLD que avalan cómo estos sistemas ayudan a crear ambientes interiores mucho más sanos. Si quieres profundizar, puedes consultar este informe sobre la construcción con Pladur y sus beneficios para la salud.

No es de extrañar que los techos de pladur en Barcelona sean tan populares. En una ciudad con un ritmo de vida tan alto, poder reformar un piso en pocos días, de forma limpia y con resultados tan espectaculares, es una ventaja que marca la diferencia.

Cómo elegir el sistema de pladur adecuado para cada espacio

Dos espacios: una sala moderna con techo liso y una oficina con techo registrable y un panel abierto mostrando instalaciones.

Dar con el sistema de techos de pladur perfecto para tu proyecto es como elegir el calzado adecuado: no usarías botas de montaña para correr una maratón. La clave está en entender para qué vas a usar ese espacio y qué necesitas que el techo haga por ti, más allá de cubrir lo que hay arriba.

Para que no te pierdas, vamos a dividirlo en dos grandes familias: los techos continuos y los techos registrables. Cada uno responde a una necesidad muy concreta, y entender sus diferencias es el primer paso para acertar de pleno con tu reforma.

Los techos continuos son, por excelencia, la opción estrella para las viviendas. Su objetivo es puramente estético: conseguir esa superficie lisa y uniforme, sin una sola junta a la vista, que da un aspecto limpio y moderno a cualquier salón, dormitorio o pasillo. Son el lienzo en blanco ideal para jugar con la iluminación o aplicar acabados de pintura perfectos.

Diferencias clave: continuo vs. registrable

Si en los techos continuos manda la estética, en los registrables (o desmontables) la reina indiscutible es la funcionalidad. Estos sistemas se basan en una estructura de perfiles metálicos a la vista que sujetan placas modulares.

La magia de este sistema es que cada placa se puede quitar y poner con facilidad, casi como si fueran piezas de un puzle. Esto los convierte en la solución idónea para oficinas, locales comerciales, hospitales y, en general, cualquier sitio donde necesites tener acceso fácil y rápido a las instalaciones.

Piénsalo así: si buscas un acabado impecable para tu casa y no prevés tener que tocar lo que hay detrás, tu opción es un techo continuo. Si, por el contrario, la prioridad es poder acceder a la climatización, al cableado eléctrico o a las redes de datos sin hacer obra, necesitas un techo registrable.

Imagina una oficina en plena Diagonal de Barcelona. Poder revisar el sistema de climatización o añadir un nuevo punto de red sin tener que romper el techo supone un ahorro brutal de tiempo y dinero. Por eso son el estándar en entornos profesionales.

Para que veas las diferencias de un vistazo, hemos preparado esta tabla comparativa.

Comparativa práctica de sistemas de techos de pladur

Esta tabla te ayuda a decidir qué sistema de techo de pladur se adapta mejor a las necesidades de tu proyecto, ya sea residencial o comercial.

Característica Techo continuo (Falso techo fijo) Techo registrable (Desmontable)
Estética Acabado liso, monolítico, sin juntas visibles. Ideal para diseño. Perfilería a la vista o semioculta. Aspecto más funcional y modular.
Acceso a instalaciones Nulo o muy complejo. Requiere romper y reparar el techo. Acceso total e inmediato. Cada placa es una puerta de entrada.
Uso principal Viviendas, hoteles, espacios donde prima el diseño. Oficinas, locales comerciales, hospitales, centros educativos.
Mantenimiento Más complejo si hay averías ocultas. Sencillísimo. Se sustituye la placa dañada o se accede al instante.
Flexibilidad Nula. Es una estructura fija. Alta. Permite reconfigurar instalaciones fácilmente.
Instalación Requiere encintado y enlucido de juntas, es más artesanal. Más rápida y sistemática. Montaje de perfiles y colocación de placas.

Como ves, la elección depende totalmente de la balanza entre estética y funcionalidad que necesite tu espacio.

Placas especiales para necesidades específicas

Una vez has decidido si tu techo será continuo o registrable, toca elegir el tipo de placa. Aquí es donde el pladur demuestra su enorme versatilidad. No hay una única placa que sirva para todo, sino un abanico de soluciones pensadas para resolver problemas muy concretos.

Estas son las más comunes y sus aplicaciones prácticas:

  • Placas hidrófugas (color verde): Son un must en zonas húmedas como baños y cocinas. Llevan un tratamiento especial para repeler la humedad y evitar la aparición de moho, protegiendo la estructura y manteniendo el ambiente sano.
  • Placas resistentes al fuego (color rosa): Su núcleo de yeso está reforzado con fibra de vidrio para aguantar mejor el fuego. Son obligatorias por normativa en garajes, cocinas de restaurantes o vías de evacuación.
  • Placas acústicas (azules o con perforaciones): Su función es mejorar el aislamiento o el acondicionamiento acústico. Perfectas para no oír al vecino de arriba en un piso del Eixample o para reducir el eco en una sala de reuniones.
  • Placas de alta dureza (amarillas o grises): Ofrecen una resistencia extra contra golpes y rozaduras. Son una gran elección en zonas de mucho paso, como pasillos de colegios, hospitales o comercios, donde el trote diario es intenso.

La combinación correcta de sistema (continuo/registrable) y tipo de placa es lo que garantiza un resultado profesional y duradero. De nada sirve un techo precioso en un baño si no usas una placa hidrófuga; tarde o temprano, la humedad te pasará factura. Si quieres saber más sobre cómo se integran estos sistemas en la construcción en seco, te recomendamos leer nuestro artículo sobre el tabique de pladur.

Por qué el pladur se ha ganado nuestras reformas: las ventajas clave

Si te mueves por el mundo de las reformas en Barcelona, te habrás dado cuenta de que los techos de pladur están por todas partes. Y no, no es una simple moda. Es que, sencillamente, funciona. Vamos al grano y dejemos la teoría a un lado para hablar de por qué se ha convertido en la solución favorita para quienes quieren transformar un espacio sin meterse en el jaleo de una obra faraónica.

La razón principal es evidente: la rapidez y la limpieza de su montaje. El pladur es lo que llamamos una "obra seca". ¿Qué significa esto en la práctica? Pues que te olvidas del polvo por todas partes, de los sacos de escombros y de esa suciedad que parece no irse nunca. Es una reforma mucho menos agresiva que te permite tener un salón o una oficina listos en días, no en semanas.

Esto, cuando estás viviendo en la casa mientras se hace la obra, es un auténtico salvavidas. No hay que picar techos, lo que reduce el ruido y el desorden a la mínima expresión.

Un lienzo en blanco para el diseño

Desde mi punto de vista, lo mejor del pladur es la libertad creativa que te da. Olvídate de la rigidez del ladrillo o del hormigón. Con las placas de yeso laminado, si lo puedes imaginar, casi seguro que lo puedes construir.

Un techo de pladur te permite jugar con diseños que con otros materiales serían un quebradero de cabeza (y de bolsillo). Aquí tienes algunos ejemplos de lo que se puede conseguir:

  • Jugar con diferentes alturas: Es perfecto para crear niveles que separen visualmente ambientes en un mismo espacio, como diferenciar la zona de estar del comedor sin necesidad de paredes.
  • Formas curvas y orgánicas: Las placas se pueden curvar, así que podemos diseñar techos con ondas y siluetas suaves que le dan un toque sofisticado y muy personal a cualquier estancia.
  • Foseados para luz indirecta: Esta es, sin duda, la aplicación estrella. Se crean hendiduras o "islas" en el techo para ocultar tiras LED. El resultado es una luz ambiental, cálida y sin sombras, que crea una atmósfera increíblemente acogedora.

Al final, el techo deja de ser un simple cierre para convertirse en una pieza clave de la decoración que define por completo el estilo del espacio.

El secreto para un hogar más confortable

Pero un techo de pladur no es solo una cuestión de estética. Es un sistema completísimo para mejorar el confort de una casa. El hueco que queda entre el nuevo techo y el forjado original, que técnicamente llamamos plenum, es nuestro mejor aliado para aislar la vivienda, tanto del frío y el calor como del ruido.

Cuando pones un techo de pladur, no solo estás cambiando el aspecto de la habitación. Estás invirtiendo en una capa extra de confort que notarás cada día y, a la larga, también en las facturas. Es una mejora total de la calidad de vida en casa.

Rellenar esa cámara de aire con un buen aislante, como lana de roca o fibra de vidrio, tiene un efecto inmediato. A nivel acústico, amortigua muchísimo los ruidos del vecino de arriba: los pasos, los muebles que se arrastran, las conversaciones… Y a nivel térmico, ayuda a que la casa mantenga una temperatura estable todo el año. Gastarás menos en calefacción en invierno y menos en aire acondicionado en verano. Es un ahorro energético claro que hace que la inversión se amortice sola.

Hablemos claro: sus puntos débiles

Sería un error no hablar también de sus limitaciones. Para tomar una buena decisión, hay que conocer las dos caras de la moneda. El principal punto débil de los techos de pladur es que no son tan duros como un techo de obra. Un golpe fuerte puede dejar una marca o un pequeño agujero, aunque, eso sí, la reparación es bastante simple y rápida.

Otra cosa a tener muy en cuenta es la humedad. Si en zonas como baños y cocinas no se instala la placa correcta (la de color verde, que es hidrófuga), una fuga de agua o la condensación constante pueden acabar dañando el material.

Sin embargo, estos inconvenientes se pueden controlar perfectamente. La clave está en contar con un instalador profesional que sepa qué tipo de placa usar en cada sitio y que ejecute el montaje y el tratamiento de las juntas de forma impecable. Un trabajo bien hecho te asegura un techo para muchísimos años, sin sorpresas.

El proceso de instalación profesional paso a paso

Seguro que ya te estás imaginando ese techo nuevo, liso y sin una sola imperfección. Pero, ¿cómo se pasa de la idea al resultado final? Para tu tranquilidad, es bueno saber qué va a pasar exactamente cuando un equipo de profesionales entra en tu casa. No se trata de atornillar cuatro placas y listo; es un trabajo que exige precisión y método. Te cuento cómo lo hacemos para que no te quede ninguna duda.

Todo arranca con lo que llamamos el replanteo. Imagínalo como dibujar el mapa del nuevo techo directamente sobre el antiguo. Con un nivel láser, marcamos con una precisión milimétrica la altura y la posición exacta de la estructura que lo sujetará. Este primer paso es crucial, porque es lo que nos garantiza un acabado perfectamente plano, da igual cómo estuviera el techo original.

Una vez tenemos las guías, levantamos el esqueleto.

Dos trabajadores instalan pladur en una estructura metálica con un nivel láser en un apartamento en renovación.

Montaje de la estructura metálica y las placas

Aquí es cuando el proyecto cobra vida. Montamos una estructura de perfiles de acero galvanizado, un entramado ligero pero increíblemente resistente que anclamos con firmeza al forjado. Este es el armazón que va a soportar las placas y el aislamiento, así que su correcta instalación es la base de la solidez y durabilidad de todo el techo.

Con el esqueleto en su sitio, llega el momento de atornillar las placas de yeso laminado. Este es un proceso bastante rápido y, sobre todo, limpio. Las placas se van colocando una a una, cubriendo toda la superficie y dejando preparados los huecos para los puntos de luz, las rejillas del aire o cualquier otro detalle.

La clave de un buen techo de pladur no es la fuerza, es la precisión. Desde la primera marca del láser hasta el último tornillo, cada gesto está pensado para un resultado impecable que no solo se vea bien hoy, sino que dure décadas.

Es también en esta fase cuando, si lo has elegido, colocamos el material aislante. Las mantas de lana de roca o fibra de vidrio se instalan en el espacio que queda entre los dos techos (el plenum) justo antes de cerrarlo todo con las últimas placas.

El arte de las juntas invisibles y el acabado final

Y ahora, la fase más artesanal y la que de verdad distingue a un buen profesional: el tratamiento de juntas. Si este trabajo no se hace a la perfección, con la luz del día verás las uniones entre placas, y todo el esfuerzo se habrá ido al traste. Es un trabajo de paciencia y buena mano.

El proceso tiene varios pasos clave:

  1. Aplicar la pasta de juntas: Se rellena el hueco que queda entre las placas con una masilla específica para ello.
  2. Colocar la cinta: Justo después, se incrusta una cinta (de papel o fibra de vidrio) en esa pasta aún fresca. Esta cinta es el seguro de vida de la junta, lo que evita que salgan fisuras con el tiempo.
  3. Dar las capas de acabado: Se aplican varias capas más de masilla, cada vez más anchas, para alisar por completo la unión y que se funda con la placa. Entre capa y capa, hay que respetar los tiempos de secado.

Cuando las juntas están completamente secas, damos el último toque con el lijado final. Usamos una lijadora con aspiración para generar el mínimo polvo posible, dejando toda la superficie del techo completamente lisa y suave. En este punto, ya está listo para la imprimación y la pintura. Ten en cuenta que, dependiendo del alcance de la obra, podrías necesitar permisos. Si no estás seguro, aquí puedes informarte sobre cuándo se necesita una licencia de obra menor en Barcelona.

Para que te hagas una idea, en una habitación de unos 20 m², este proceso completo suele llevar unos 2-3 días de trabajo. En Arqpro sabemos lo molesto que es vivir con obras. Por eso, nos organizamos para causar las mínimas molestias, protegemos tus muebles y suelos como si fueran nuestros y dejamos todo limpio al acabar la jornada. Es un detalle que, especialmente en una casa habitada, marca la diferencia.

El toque final: cómo conseguir un acabado perfecto en tu nuevo techo

Ya tienes tu techo de pladur instalado, liso y listo. Parece que el trabajo duro ha terminado, pero ahora llega la fase que delata a los aficionados: la pintura. Un techo bien montado puede quedar arruinado por un mal acabado, y el error más común es, de lejos, el más fácil de evitar.

No se te ocurra pintar directamente sobre las placas y la masilla. Es un error de novato. El cartón de la placa y la pasta de las juntas no absorben la pintura igual. ¿El resultado? Una vez seco, las juntas se "transparentan" bajo la luz, sobre todo con luz rasante, y toda esa superficie continua por la que tanto te has esforzado se pierde.

Hombre pintando cuidadosamente un techo de pladur con un rodillo, aplicando una capa de pintura blanca.

El paso clave que lo cambia todo

La solución es sencilla, pero absolutamente fundamental: aplicar una capa de imprimación o selladora en toda la superficie antes de pintar. Piensa en la imprimación como un unificador. Iguala la porosidad del cartón y de la masilla para que todo el techo se comporte como un único lienzo.

Con una buena imprimación, te garantizas que la pintura final se agarre de forma homogénea y, lo más importante, que las juntas desaparezcan por completo. Es un paso extra, sí, pero es lo que diferencia un trabajo aceptable de un resultado realmente profesional.

La pintura y la técnica correctas

Una vez que la imprimación ha secado, toca elegir la pintura. Para techos de pladur, nuestra recomendación es casi siempre la misma: pintura plástica mate de alta calidad. ¿Por qué mate? Porque este acabado es tu mejor aliado para disimular cualquier mínima imperfección que haya podido quedar.

Las pinturas satinadas o con brillo, por el contrario, son un chivato. Reflejan la luz y sacan a relucir cada pequeña irregularidad, por diminuta que sea. Con la luz natural que entra por una ventana, el efecto es todavía más evidente.

La forma de aplicarla también es decisiva. Un par de consejos de oficio:

  • Utiliza un rodillo de pelo corto: Deja un acabado mucho más fino y liso, sin la textura basta que a veces provocan los rodillos de pelo largo.
  • Aplica la pintura en pasadas cruzadas: Da una primera mano en una dirección (por ejemplo, paralela a la ventana) y, sin que se seque, aplica la siguiente en dirección perpendicular. Así distribuyes la pintura uniformemente y te despides de las feas marcas de rodillo.
  • No seas tacaño con la pintura: Por lo general, hacen falta al menos dos manos de la pintura de acabado para lograr una cubrición total y un color sólido y uniforme.

Pintar un techo de pladur no es solo darle color. Es la culminación de un trabajo de precisión. La combinación de una buena imprimación, una pintura mate y la técnica correcta es lo que transforma un techo bien instalado en un techo perfecto.

Para zonas húmedas como baños y cocinas, siempre optamos por pinturas plásticas que, además, sean antimoho. Esta protección extra contra la humedad y el vaho te asegura un techo sano e impecable durante mucho más tiempo. El proceso es tan particular que los fabricantes de pintura han perfeccionado sus productos para este fin. Puedes aprender más sobre cómo los profesionales disimulan juntas con pinturas de alta opacidad en este detallado artículo sobre pintura en Pladur de Isaval.es.

Y si quieres ir un paso más allá, recuerda que un buen acabado es la base para diseños más atrevidos. Si te apetece explorar ideas creativas, echa un vistazo a nuestra guía sobre techos de pladur con formas especiales.

Precios de techos de pladur en Barcelona para 2026

Y ahora, la pregunta del millón: ¿cuánto me va a costar poner un techo de pladur? Es la primera duda que surge en cualquier reforma, y la respuesta nunca es una cifra única. Dar un precio cerrado sin conocer los detalles de tu proyecto sería como recetar unas gafas sin graduarte la vista.

Pero no te preocupes, sí podemos darte unas horquillas de precios realistas para que te hagas una idea clara de la inversión en Barcelona. Piensa que el coste final es como la cuenta de un buen restaurante: no es lo mismo el menú del día que una cena a la carta con varios platos y extras. Todo depende de los "ingredientes" que elijas.

Factores que marcan el presupuesto final

El precio por metro cuadrado no es fijo; se ajusta según la complejidad del trabajo y los materiales. Un techo liso y funcional no requiere el mismo trabajo que uno con un diseño decorativo complejo.

Estos son los puntos que más pesan en el presupuesto:

  • El tipo de placa: La placa estándar (N) siempre será la opción más económica. Pero si necesitas propiedades específicas, como una placa hidrófuga (H1) para el baño, una acústica (FOC) para aislarte del vecino o una resistente al fuego (PPF), el coste por metro cuadrado subirá.
  • La complejidad del diseño: Un techo liso es la opción más rápida y asequible. En cambio, si quieres un foseado para luz LED, formas curvas o varios niveles para separar ambientes, la mano de obra será más especializada y llevará más tiempo, lo que se notará en el precio.
  • El aislamiento extra: Añadir una capa de aislamiento térmico o acústico, como mantas de lana de roca, es una inversión inteligente. Supone un coste adicional por el material y su instalación, pero lo amortizas en confort y en la factura de la luz.
  • La altura y el acceso: No es lo mismo trabajar a 2,50 metros que en un techo de doble altura. Los espacios muy altos o de difícil acceso pueden necesitar andamios o más personal, y eso también influye en el presupuesto.

Horquillas de precios orientativos en Barcelona

Para que te lleves una idea concreta, la instalación de un techo de pladur estándar, liso y sin complicaciones, se mueve en una horquilla de 25 a 40 € por metro cuadrado. Este rango suele cubrir los materiales, la mano de obra y el encintado de juntas, dejando el techo preparado para la pintura.

Si ya nos vamos a diseños que incluyen un foseado para iluminación indirecta o alguna forma decorativa, el precio puede subir a los 45 – 70 € por metro cuadrado, o incluso más si el diseño es muy elaborado.

La transparencia es clave. Un presupuesto profesional debe desglosar cada concepto para que sepas exactamente por lo que estás pagando. En Arqpro, trabajamos con presupuestos cerrados para evitar sorpresas.

Los costes de los materiales de construcción son un factor decisivo. Los datos de febrero de 2026 muestran que los precios de los componentes para techos de pladur se mantienen estables y competitivos. Por ejemplo, una imprimación P-48/600 para techos continuos cuesta unos 1,69 €/m², mientras que una placa Pladur® de Alta Seguridad se sitúa en torno a los 13,51 € por unidad (aproximadamente 21,89 €/m²). Esta estabilidad nos permite dar presupuestos muy ajustados. Puedes consultar más detalles en este anexo de precios de Pladur para la península.

Entender el coste de un techo es solo una parte de la ecuación. Si quieres tener una visión completa para tu reforma, te recomendamos comparar estos datos con nuestra guía sobre el precio de las paredes de pladur.

Resolviendo las dudas más habituales sobre los techos de pladur

Es normal tener preguntas antes de meterse en una reforma. De hecho, a lo largo de los años en Barcelona, hemos visto que casi todos nuestros clientes se plantean las mismas dudas. Aquí te las respondemos de forma directa, como si estuviéramos tomando un café y charlando sobre tu proyecto.

¿Se pueden colgar cosas pesadas del techo de pladur?

Esta es la pregunta del millón, y la respuesta es un rotundo sí, siempre que se haga bien. No es lo mismo colgar un detector de humos que una lámpara de diseño de 20 kilos.

Para cosas ligeras, que no superen los 3 kg, te basta con un taco de vuelco o mariposa estándar. Pero si hablamos de algo más serio, como una lámpara pesada, un ventilador de techo o un proyector, la clave está en la planificación. Antes de cerrar el techo, instalamos un refuerzo de madera o una pletina metálica anclada a la estructura. De esta forma, el peso no lo soporta la placa de yeso, sino el armazón metálico principal, aguantando sin problemas hasta 20-30 kg.

¿Y si el techo ya está instalado? Tranquilo, también hay solución. Se usan unos tacos especiales, llamados de balancín, que se introducen por el agujero y se abren por dentro, repartiendo la carga sobre una superficie mayor.

¿Qué pasa si el vecino de arriba tiene una fuga de agua?

Es una preocupación muy lógica, sobre todo viviendo en comunidad. Si hay una fuga, la placa de pladur se va a mojar y acabará estropeándose. Pero, lejos de ser un problema, esto es una de sus grandes ventajas.

Piensa en el techo de pladur como un "chivato". En cuanto hay una fuga, aparece una mancha que te avisa del problema de inmediato. Actúa como un fusible: se sacrifica para que puedas detectar la avería antes de que el agua dañe la estructura principal del edificio, lo que sería mucho más grave y caro de reparar.

Además, para zonas como baños o cocinas, siempre recomendamos usar las placas hidrófugas (de color verde). Estas placas están tratadas para resistir mucho mejor la humedad, dándote un margen de tiempo extra para solucionar la fuga antes de que el daño sea significativo.

¿Cuánto se baja el techo al instalar pladur?

Mucho menos de lo que la gente piensa. Para un techo liso, sin nada especial, la pérdida de altura es mínima. La perfilería ocupa unos 2,8 cm y la placa de yeso 1,3 cm, así que hablamos de perder apenas 4-5 cm en total. En una habitación con una altura estándar, es algo prácticamente inapreciable.

Ahora bien, si necesitas pasar por ese espacio los tubos del aire acondicionado, meter un buen aislamiento térmico o acústico, o integrar sistemas de iluminación complejos, necesitaremos más hueco. Lo habitual en estos casos es dejar un plenum (el espacio entre el techo original y el pladur) de unos 10 o 15 cm para poder trabajar cómodamente. Todo se estudia y se adapta a cada caso para aprovechar al máximo la altura disponible.


En Arqpro, nos encargamos de todo el proceso para que no tengas que preocuparte por nada. Desde el diseño inicial hasta el último detalle de la instalación, te garantizamos un acabado impecable para tus techos de pladur en Barcelona. Descubre cómo podemos transformar tu hogar en Arqpro.