Rehabilitacion edificios Barcelona: Mejora tu propiedad con éxito en 2026
Imagínate tu edificio. No solo con una capa de pintura nueva, sino completamente revitalizado. La rehabilitación de edificios en Barcelona ha dejado de ser una simple reforma para convertirse en una inversión inteligente, casi una necesidad, en una ciudad con un parque inmobiliario que pide a gritos una puesta al día.
Por qué 2026 es el año clave para rehabilitar edificios en Barcelona
Afrontar la rehabilitación de un edificio es una decisión estratégica para cualquier comunidad de propietarios o inversor en Barcelona. Es la oportunidad de oro para alinear el diseño con la seguridad y, sobre todo, con la eficiencia energética, un tema que ya no podemos ignorar.

Si te fijas, muchos edificios de la ciudad ya muestran síntomas de envejecimiento que van más allá de lo estético. Hablamos de problemas que afectan a la integridad estructural y al confort de quienes viven en ellos. Actuar ahora no es solo una mejora, es prevenir problemas que, en el futuro, serán mucho más graves y caros.
El catalizador de 2026
El año 2026 no es una fecha cualquiera en el calendario. Es un punto de inflexión. Barcelona será la Capital Mundial de la Arquitectura, un nombramiento que pone todos los focos sobre la ciudad y que funciona como un potente acelerador para su transformación urbana.
Este evento impulsa una filosofía clara: la arquitectura de vanguardia y la sostenibilidad no tienen por qué chocar con la conservación del patrimonio. Los proyectos de rehabilitación se convierten así en el mejor escaparate para demostrarlo, centrándose en:
- Mejorar la seguridad estructural de los edificios.
- Aumentar drásticamente la eficiencia energética.
- Revalorizar las propiedades en el mercado inmobiliario.
- Adaptar las viviendas a las normativas y necesidades del siglo XXI.
Hoy en día, una rehabilitación ya no es un gasto, sino una inversión con un retorno claro. Un edificio eficiente no solo te ahorra un dineral en las facturas, sino que su valor en el mercado aumenta de forma considerable.
Este empuje se nota en las cifras. El Ayuntamiento de Barcelona ha reforzado su compromiso, destinando una partida considerable a programas de rehabilitación. De hecho, para 2026 el presupuesto para vivienda roza los 240 millones de euros, de los cuales unos 50 millones van directos a rehabilitación, lo que supone un aumento del 33 % respecto al año anterior, como recogen medios especializados como Construnews.
Un proceso que parece complejo se vuelve mucho más sencillo con un socio experto como Arqpro, que te acompaña desde la evaluación inicial hasta la entrega de llaves, asegurando plazos y presupuestos. Parte de nuestro trabajo es optimizar elementos cruciales, como el aislamiento de la fachada exterior, que es clave para el ahorro energético. Al final, todo se resume en asegurar que la inversión que haces hoy se traduzca en seguridad, confort y valor para mañana.
Los cuatro pilares de una rehabilitación integral con éxito
Pensar en la rehabilitación de un edificio en Barcelona es muy parecido a poner a punto un coche clásico para un largo viaje. No te limitarías a lavarlo por fuera, ¿verdad? Mirarías el motor, el chasis, el sistema eléctrico… Te asegurarías de que es seguro y cómodo. Con un edificio pasa exactamente lo mismo.
Una rehabilitación integral que de verdad funcione se apoya sobre cuatro pilares fundamentales. No son elementos aislados, sino que trabajan en equipo para garantizar no solo que el edificio se vea bien, sino que sea seguro, confortable y eficiente durante muchos años.

Si uno de estos pilares falla, el trabajo se queda a medias y la inversión no rinde como debería. Por eso es tan importante entenderlos bien. Vamos a verlos uno por uno.
1. Estructura y envolvente: el esqueleto y la piel
Aquí hablamos de lo más básico y, a la vez, lo más crítico: el esqueleto del edificio (su estructura) y su piel (la fachada y la cubierta). Juntos forman la envolvente, lo que protege todo lo que hay dentro y garantiza que el edificio se mantenga en pie.
Los problemas estructurales, como la aluminosis, las vigas de madera tocadas o las grietas, son una bomba de relojería. Un buen diagnóstico es clave para aplicar refuerzos que den tranquilidad para las próximas décadas. Por otro lado, una fachada o una cubierta en mal estado es una invitación abierta a las filtraciones y humedades, afectando la salud de los vecinos y la integridad de las viviendas.
Algunas de las actuaciones más habituales aquí son:
- Reparación de grietas y fisuras en fachadas y muros de carga.
- Refuerzo de vigas y forjados, un clásico en fincas antiguas.
- Restauración de elementos protegidos, como balcones, cornisas o los preciosos esgrafiados tan típicos de Barcelona.
- Impermeabilización de cubiertas y terrazas, el fin de las goteras.
2. Instalaciones: el sistema nervioso y circulatorio
Si la estructura es el esqueleto, las instalaciones de agua, gas, electricidad y saneamiento son el sistema nervioso y circulatorio del edificio. Cuando están obsoletas, no solo gastan más, sino que son un riesgo real. Hablamos de cortocircuitos, fugas de agua o gas que pueden provocar daños muy serios.
Piénsalo: la instalación eléctrica de una finca de hace 50 años no está preparada para soportar la cantidad de electrodomésticos y aparatos que usamos hoy. Actualizarla no es un capricho, es una necesidad por seguridad. Lo mismo ocurre con las viejas tuberías de plomo o hierro, que se corroen, empeoran la calidad del agua y acaban rompiendo.
Una rehabilitación que no actualiza por completo las instalaciones es como ponerle un motor de última generación a un coche y dejarle los cables y mangueras de hace 40 años. Es cuestión de tiempo que algo falle.
Poner al día estas redes internas no solo previene averías muy costosas, sino que adapta el edificio a la normativa actual, algo fundamental para pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE).
3. Eficiencia energética: el abrigo inteligente
En los últimos años, este pilar se ha vuelto protagonista, y con razón. Mejorar la eficiencia energética es como ponerle al edificio un buen abrigo técnico: lo protege del frío en invierno y del calor en verano, manteniendo una temperatura interior confortable sin depender tanto de la calefacción o el aire acondicionado.
El objetivo es claro: reducir la demanda de energía. Esto se nota directamente en la factura, con ahorros que pueden superar el 50%. La intervención estrella es, sin duda, el Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE), que forra la fachada con una capa aislante.
Otras acciones clave que marcan la diferencia son:
- Cambiar las ventanas por modelos de doble o triple vidrio con rotura de puente térmico.
- Aislar cubiertas y suelos para tapar todas las vías de escape del calor.
- Instalar sistemas de climatización modernos y de bajo consumo, como la aerotermia.
4. Accesibilidad: un edificio para todos
De nada sirve tener un edificio precioso y eficiente si un vecino no puede salir de casa con comodidad. La accesibilidad es el pilar que da sentido humano a la rehabilitación, asegurando que el edificio sea un hogar para todos, sin importar su edad o movilidad.
Instalar un ascensor donde no lo hay, eliminar escalones en el portal con una rampa o adaptar los espacios comunes son actuaciones que cambian radicalmente la vida de las personas mayores o con movilidad reducida.
Pero no es solo una cuestión social. Mejorar la accesibilidad aumenta directamente el valor de todos los pisos del inmueble. Un cuarto sin ascensor tiene un mercado y un precio muy inferiores a uno que sí lo tiene. Es, por tanto, una inversión con un retorno económico evidente.
Para tener una visión más clara, hemos preparado una tabla que resume cómo cada tipo de intervención impacta en el edificio.
Comparativa de intervenciones de rehabilitación
Esta tabla resume los principales tipos de intervenciones, su objetivo principal y el impacto directo que tienen en el edificio y sus habitantes, ayudando a las comunidades a priorizar sus necesidades.
| Tipo de Intervención | Objetivo Principal | Beneficio Clave para el Propietario |
|---|---|---|
| Estructura y Envolvente | Garantizar la seguridad y estanqueidad del edificio. | Tranquilidad a largo plazo, fin de las humedades y revalorización. |
| Instalaciones | Modernizar las redes para seguridad y cumplimiento normativo. | Prevención de averías graves (fugas, incendios) y adaptación a la vida moderna. |
| Eficiencia Energética | Reducir la demanda de energía y mejorar el confort térmico. | Ahorro significativo en facturas de luz y gas y mayor confort en casa. |
| Accesibilidad | Eliminar barreras arquitectónicas para facilitar el acceso a todos. | Mejora drástica de la calidad de vida y aumento directo del valor de la vivienda. |
Entender estos cuatro pilares es el primer paso para que cualquier comunidad de propietarios pueda planificar una rehabilitación con garantías, sabiendo dónde invierte su dinero y qué beneficios va a obtener a cambio.
La normativa y las licencias: cómo superar el laberinto burocrático sin morir en el intento
Embarcarse en una rehabilitación de edificios en Barcelona a menudo se siente como entrar en un laberinto de normativas y papeles. Puede ser intimidante, sí, pero con la guía adecuada, este proceso deja de ser un quebradero de cabeza para convertirse en una hoja de ruta clara que garantiza que todo salga bien.
Piénsalo de esta manera: la normativa no está ahí para complicarte la vida, sino para proteger tu inversión y, sobre todo, tu seguridad. Es el manual de instrucciones que asegura que la rehabilitación sea legal, duradera y segura para todos los vecinos.
El punto de partida: la ITE, la ITV de tu edificio
Para la gran mayoría de edificios en Barcelona, todo arranca con la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Si tu finca tiene más de 45 años, pasar esta inspección es un requisito legal. Es, básicamente, la «ITV» de la comunidad, un chequeo completo para ver cómo está de salud.
Un técnico especializado revisará a fondo todos los elementos comunes para evaluar su estado. Esto incluye un examen visual de:
- La estructura y los cimientos, el esqueleto del edificio.
- Fachadas y medianeras.
- Cubiertas y azoteas.
- Las redes generales de saneamiento y agua.
De esta inspección sale un informe que es oro puro. Clasifica las deficiencias encontradas (leves, importantes, graves o muy graves) y, lo más importante, establece qué actuaciones son obligatorias y en qué plazos hay que ejecutarlas.
El informe de la ITE no es un simple trámite. Es el diagnóstico médico de tu edificio. Ignorarlo sería como no hacer caso a una advertencia del doctor: el problema no desaparecerá, solo se hará más grande, más caro y más peligroso.
Licencias de obras: distinguiendo lo sencillo de lo complejo
Con el diagnóstico de la ITE en la mano, ya sabes qué necesita tu edificio. El siguiente paso es pedir permiso al Ayuntamiento. Y como no es lo mismo pintar un vestíbulo que rehabilitar una fachada entera, existen distintos tipos de licencias. A grandes rasgos, se dividen en dos.
1. Comunicado Inmediato o Asignado (la antigua licencia de obras menores)
Este es el camino rápido para obras sencillas que no tocan elementos clave. Hablamos de actuaciones que no afectan ni a la estructura, ni a la fachada, ni a la distribución. Por ejemplo, renovar las bajantes de un patio interior o reparar el pavimento del terrado.
2. Licencia de Obras Mayores
Aquí entramos en terreno de proyectos de más envergadura. Necesitarás esta licencia para cualquier rehabilitación de edificios en Barcelona que suponga un cambio sustancial. Es imprescindible para trabajos como:
- Cualquier intervención en la estructura (refuerzo de forjados, solución de aluminosis).
- Rehabilitación integral de la fachada, como la instalación de un sistema de aislamiento (SATE).
- Obras que modifiquen espacios comunes, como la redistribución de un vestíbulo.
- La instalación de un ascensor en una finca que no lo tenía.
Para una licencia de obras mayores, es obligatorio presentar un proyecto técnico visado por un arquitecto. Este documento es la biblia de la obra: detalla con precisión qué se va a hacer, cómo se va a hacer y garantiza que todo cumple con el código técnico y la normativa vigente.
El truco para que todo fluya: déjalo en manos de expertos
Y aquí viene el mejor consejo que podemos darte: no tienes por qué navegar este mar de burocracia tú solo. El verdadero secreto para un proceso tranquilo y sin sorpresas es contar con un equipo técnico que se ocupe de todo.
Una empresa de rehabilitación integral como Arqpro está acostumbrada a lidiar con estos trámites a diario. Nos encargamos de todo: desde interpretar el informe de la ITE y definir las prioridades, hasta redactar el proyecto técnico y gestionar las licencias con el Ayuntamiento. Esta gestión profesional no solo te libera de una carga enorme de estrés y tiempo, sino que evita errores que podrían paralizar la obra o costar muy caros.
Si quieres hacerte una idea más clara de lo que implica, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo tramitar un permiso de obras en Barcelona. Verás la complejidad que un buen equipo puede resolver por ti.
El impulso definitivo con las ayudas Next Generation
Llegamos a la parte que, sinceramente, puede cambiarlo todo para tu comunidad de propietarios. Hablamos de los fondos Next Generation EU, y no, no son una simple línea de subvenciones más. Son una oportunidad histórica, un tren que pasa una sola vez para financiar la rehabilitación de edificios en Barcelona, sobre todo si el proyecto se centra en la eficiencia energética.

La idea es muy simple y potente: si tu comunidad invierte en mejorar el «abrigo» del edificio para que gaste menos energía, la administración te devuelve una parte muy importante de esa inversión.
¿De cuánto dinero estamos hablando?
Las ayudas Next Generation son excepcionalmente generosas, pensadas precisamente para que el coste no sea un impedimento. Las subvenciones cubren un porcentaje muy alto del coste de la obra, moviéndose en estas cifras:
- Subvención del 40%: Para obras que reduzcan al menos un 30% del consumo de energía primaria no renovable. Este es el punto de partida.
- Subvención del 65%: Si el ahorro energético llega o supera el 45%.
- Subvención del 80%: Reservada para los proyectos más ambiciosos, que consiguen una reducción de consumo superior al 60%.
Además, hay que saber que existen ayudas adicionales para familias en situación de vulnerabilidad económica, que en algunos casos pueden llegar a cubrir el 100% de su parte de la derrama.
El interés ha sido brutal, y las cifras lo demuestran. La Generalitat de Catalunya llegó a movilizar 480 millones de euros de estos fondos para rehabilitar unas 65.000 viviendas, desbordando por completo las previsiones iniciales.
Requisitos clave y el reloj en cuenta atrás: 2026
Para que un proyecto pueda optar a estas ayudas, no vale con una mano de pintura. La intervención tiene que generar un impacto real y medible. El requisito fundamental es lograr esa reducción mínima del 30% del consumo energético.
Esto se consigue, sobre todo, actuando sobre la envolvente del edificio: instalando un sistema de aislamiento térmico exterior (SATE), cambiando ventanas por otras más eficientes, o mejorando la cubierta. Otro requisito es que, como mínimo, el 50% de la superficie construida de la finca tenga uso residencial.
El tiempo es el factor más importante ahora mismo. Las ayudas tienen fecha de caducidad: las obras deben estar terminadas antes del 30 de junio de 2026. Aunque suene lejano, una rehabilitación integral necesita meses de preparación, diagnóstico, proyecto y licencias. El momento de ponerse en marcha es ya.
Esperar es el peor error que puede cometer una comunidad. Se arriesga a quedarse sin tiempo y, por tanto, sin la ayuda económica.
El ahorro se multiplica: las ventajas fiscales que pocos conocen
Aquí viene lo mejor. Las ayudas Next Generation se pueden combinar con otras ventajas fiscales, haciendo la operación redonda. Una vez recibida la subvención, los propietarios pueden aplicarse deducciones muy interesantes en la declaración de la renta (IRPF).
Las deducciones son las siguientes:
- Deducción del 20%: Por obras que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración en al menos un 7%.
- Deducción del 40%: Si se logra una bajada del consumo de energía primaria no renovable de, como mínimo, un 30%.
- Deducción del 60%: Para rehabilitaciones integrales de edificios que consigan esa misma reducción del 30% de consumo.
En la práctica, esto significa que Hacienda te devuelve una parte de lo que has pagado por la obra, incluso después de recibir la subvención. A esto se le pueden sumar bonificaciones en impuestos locales como el IBI o el ICIO, que dependen de cada ayuntamiento pero que pueden suponer otro pellizco.
Si sumas la subvención, las deducciones fiscales y el ahorro permanente en las facturas de luz y gas, la inversión no solo se paga sola, sino que una parte enorme del coste inicial se recupera desde el principio. Para que veas cómo funciona en un caso real, te invitamos a leer sobre nuestra nueva financiación concedida para una reforma en Barcelona.
Claves para elegir la empresa de rehabilitación perfecta
La elección de la empresa que se encargará de la rehabilitación de un edificio en Barcelona es, sin duda, la decisión más crítica de todo el proceso. Un error aquí puede transformar un proyecto lleno de ilusión en una auténtica pesadilla de sobrecostes, plazos interminables y acabados que dejan mucho que desear.
Es muy tentador dejarse llevar por el presupuesto más bajo, lo entiendo. Pero la experiencia nos dice que, casi siempre, lo barato acaba saliendo muy caro. La clave no está en la cifra final, sino en entender qué hay realmente detrás de ella.
Piénsalo de esta manera: si necesitaras una operación importante, ¿elegirías al cirujano más económico sin más? Por supuesto que no. Valorarías su experiencia, su equipo, los hospitales donde opera y la confianza que te transmite. Pues bien, con la salud de tu edificio, el criterio debería ser exactamente el mismo.
Más allá del presupuesto: el equipo multidisciplinar
Una empresa de rehabilitación solvente no es un simple conjunto de albañiles. Es una orquesta perfectamente coordinada. La primera señal de que estás ante profesionales de verdad es que cuenten con un equipo propio y multidisciplinar. Esto significa que tienen en plantilla arquitectos, aparejadores, jefes de obra y operarios especializados en distintas áreas.
¿Y por qué es tan importante? Porque asegura una comunicación fluida y un control absoluto de la obra. Cuando una empresa subcontrata la mayoría de las tareas, el riesgo de descoordinación, retrasos y el clásico «echarse la culpa» unos a otros se dispara. Un equipo integrado, en cambio, trabaja como una sola unidad, desde el diseño inicial hasta el último remate.
Una empresa que te ofrece una gestión integral real se convierte en tu único interlocutor. Se ocupa de absolutamente todo: el diagnóstico previo, la redacción del proyecto técnico, la tramitación de licencias y subvenciones y, cómo no, de una ejecución impecable de la obra.
Esta capacidad para llevar el proyecto de la A a la Z os liberará, como comunidad, de una carga de trabajo y un estrés enormes.
La experiencia se demuestra con hechos, no con palabras
Las buenas palabras se las lleva el viento, pero las obras bien hechas permanecen a la vista de todos. Una empresa seria debe ser capaz de mostrarte un sólido porfolio de proyectos de rehabilitación ya terminados en Barcelona. Y no, no valen solo unas cuantas fotos bonitas en su página web.
Anímate a pedir referencias concretas:
- Direcciones de edificios rehabilitados que puedas ir a ver en persona.
- Casos de estudio donde expliquen los retos del proyecto y cómo los solucionaron.
- El contacto de antiguos clientes (presidentes de comunidad o administradores de fincas) que estén dispuestos a contarte su experiencia.
Ver con tus propios ojos cómo trabajan y el resultado en fincas similares a la tuya es la mejor garantía de calidad que puedes tener.
Transparencia y tecnología al servicio del cliente
Un presupuesto profesional es mucho más que una cifra al final de un papel. Debe estar completamente desglosado por partidas, detallando los materiales que se usarán, sus calidades y la mano de obra. La transparencia en este punto es innegociable y es tu mejor escudo contra sorpresas y sobrecostes.
Además, las empresas que de verdad están al día utilizan la tecnología para que puedas ver el futuro. La capacidad de ofrecer visualizaciones en 3D (renders) te permite hacerte una idea muy precisa de cómo quedará el edificio antes siquiera de empezar la obra. Esto no es un simple lujo; es una herramienta fundamental para tomar decisiones sobre acabados y colores, asegurando que el resultado final sea justo el que teníais en mente.
Para las comunidades que buscan un partner de confianza, hemos preparado más consejos prácticos en nuestra guía sobre empresas de reformas, donde profundizamos en cómo evaluar la solvencia y qué garantías deben ofrecerte. Acertar en la elección es el primer y más importante paso para una rehabilitación exitosa y sin sobresaltos.
Proyectos reales que demuestran el poder de una buena rehabilitación
La teoría está muy bien, pero donde de verdad se ve el valor de una rehabilitación es en la calle, en los edificios que recuperan su esplendor. Los proyectos bien ejecutados no solo lavan la cara de un inmueble, sino que transforman por completo la vida de quienes residen en él.

Basta con pasear por el Eixample y fijarse en sus majestuosos edificios modernistas. Detrás de esas fachadas ornamentadas y balcones de forja, a menudo se esconden sistemas energéticos obsoletos y un confort térmico muy mejorable. Aquí es donde una intervención inteligente consigue lo mejor de dos mundos: recuperar la belleza original y, a la vez, incorporar soluciones modernas como un buen aislamiento que reduce las facturas de forma espectacular.
El antes y el después de una fachada histórica en el Eixample
Ponte en situación: una finca regia cuya fachada ha perdido el lustre, con grietas y pequeños desprendimientos que ya son una preocupación constante para la comunidad. El reto no es solo reparar; es hacerlo con un respeto absoluto por el patrimonio. La clave está en un diagnóstico minucioso que nos permita aplicar las técnicas de restauración correctas, para después, por ejemplo, instalar un sistema SATE que mejore su eficiencia.
El resultado es un doble éxito:
- Estético: La fachada vuelve a lucir su elegancia original, lo que revaloriza automáticamente todo el edificio.
- Funcional: El confort dentro de las viviendas mejora al instante y el ahorro en climatización se convierte en una constante.
De riesgo estructural a inversión segura en Gràcia
Otro caso que nos encontramos con frecuencia está en barrios con tanto encanto como Gràcia. Edificios preciosos, pero que arrastran patologías estructurales serias, como la temida aluminosis. En estas situaciones, la prioridad absoluta es la seguridad.
Una actuación de refuerzo en forjados y vigas no solo elimina el peligro, sino que convierte un edificio problemático en un lugar seguro y deseable para vivir.
Un edificio rehabilitado no es simplemente un edificio reparado. Es un activo que incrementa su valor de mercado, mejora el confort de sus habitantes y asegura su futuro para las próximas generaciones.
Esa seguridad recuperada se refleja directamente en el precio del inmueble, atrayendo a nuevos compradores y, sobre todo, dando tranquilidad y calidad de vida a los propietarios actuales.
La modernización energética como motor en Sant Martí
Por último, miremos hacia zonas con edificios más recientes, como en el distrito de Sant Martí, donde la eficiencia energética es la gran protagonista. Los proyectos que se centran en mejorar la envolvente del edificio son, sin duda, una de las inversiones más inteligentes que una comunidad puede hacer hoy en día.
De hecho, el propio Ayuntamiento de Barcelona lo tiene claro. Las ayudas para la protección y mejora del paisaje urbano en 2026 están muy ligadas al fomento de la eficiencia. Gracias a los fondos Next Generation, se ha impulsado la rehabilitación de miles de viviendas con subvenciones que rondan de media los 7.000 a 10.000 € por piso. El foco principal está en las envolventes, ya que de ellas depende hasta el 50% de la mejora energética total. Si quieres saber más, puedes descubrir cómo estas ayudas permiten ahorros del 30% en las facturas al aprovechar los fondos disponibles en Barcelona.
Resolvemos las dudas más comunes sobre la rehabilitación de edificios
Embarcarse en la rehabilitación de un edificio es una decisión importante que siempre viene acompañada de un mar de dudas. Como es normal, en las comunidades de vecinos surgen muchas preguntas. Vamos a dar respuesta a las más habituales desde nuestra experiencia, con un lenguaje claro y directo para que podáis tomar las mejores decisiones.
¿Cuánto dura una rehabilitación de fachada?
Esta es la pregunta del millón en cualquier comunidad. Aunque cada edificio es un mundo, por experiencia podemos decir que una rehabilitación de fachada en una finca estándar de entre cinco y siete plantas suele llevar de cuatro a ocho meses.
Una buena planificación desde el primer día es clave. Si se definen bien los trabajos y los plazos por contrato, se evitan retrasos que, al final, solo traen dolores de cabeza e imprevistos.
El éxito de una rehabilitación no solo se mide por el resultado final, sino también por el cumplimiento riguroso de los plazos. Cada día de retraso puede impactar en la comodidad de los vecinos y en los costes indirectos.
¿La Inspección Técnica de Edificios (ITE) es realmente obligatoria?
Sí, sin lugar a dudas. En toda Cataluña, la ITE es de obligado cumplimiento para los edificios de viviendas que superan los 45 años de antigüedad. Es, por así decirlo, la «ITV» de vuestro edificio.
Su objetivo es hacer una radiografía completa del estado de conservación. Gracias a ella, sabremos si se necesitan obras de rehabilitación y con qué urgencia. Es el primer paso, indispensable, antes de plantearse cualquier proyecto.
¿Podemos pedir las ayudas Next Generation si solo vamos a pintar la fachada?
La respuesta corta es no. Las ayudas Next Generation tienen un requisito fundamental: conseguir una mejora real y demostrable de la eficiencia energética. Para acceder a ellas, es necesario reducir el consumo de energía primaria no renovable en, como mínimo, un 30 %. Una simple mano de pintura, por sí sola, no consigue ese ahorro.
Ahora bien, la cosa cambia si esa «pintura» es en realidad la aplicación de un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE). En ese caso, el proyecto no solo mejora la estética, sino que aísla el edificio, reduce el consumo y, por tanto, sí es un candidato perfecto para la subvención. Así, podríais conseguir una ayuda económica que cubra una parte muy importante del coste total.
Si en vuestra comunidad estáis pensando en una rehabilitación y necesitáis un equipo de confianza que os acompañe en todo el proceso, en Arqpro estamos para ayudaros. Contacta con nosotros sin compromiso y transforma tu edificio con garantías.